•  |
  •  |
  • END

En Estados Unidos, la recesión arrancó en diciembre de 2007 con el colapso del sector hipotecario y llegó a su punto álgido un año después. La economía estadounidense se contrajo a un ritmo más fuerte que el esperado en el primer trimestre de 2009, golpeada por una potente caída en las exportaciones y en los inventarios de las empresas, según datos oficiales. El PIB de la economía norteamericana se contrajo a una tasa de -5.7% en los primeros tres meses del año 2009, tras haber caído -6.3% en el cuarto trimestre de 2008.

La contracción económica en Estados Unidos se suavizó en el segundo trimestre de 2009 (abril-junio) al caer el PIB un -0,3%; sin embargo, encadena una secuencia de cuatro trimestres consecutivos en números rojos. La clave a partir de ahora está en el consumo. El 70% del PIB dependen del gasto de los hogares. Una estabilización en la vivienda y una moderación en la destrucción de empleo son esenciales. En ambos casos, los signos positivos se ven nublados por cifras récord de desahucios y un paro que toca el 10%. El FMI mantuvo su proyección de que el PIB del país se contraerá un 2.6% este año y que crecerá 0.8% en 2010.

El estancamiento global de la economía ha provocado que las exportaciones de Estados Unidos cayeran un 16,4% en un año, situación que no se veía desde comienzos de 1970 y que priva a la economía del amortiguador que tenía frente al colapso del mercado inmobiliario. Las importaciones se han desplomado aún más, lo cual tiene un aspecto positivo: el déficit comercial cayó un 39,1% y se coloca a un nivel que no se veía en seis años. Se calcula en 1,8 billones (millones de millones) de dólares de déficit fiscal para este año 2009 (11,9% del PIB) y una deuda pública que asciende a más de 11 billones de dólares (73% del PIB). El endeudamiento total de los Estados Unidos alcanzó niveles astronómicos y para 2007 el mercado de crédito total había superado el 350 por ciento del PIB (comparado con el 270 por ciento en 1930).

El índice Case-Shiller de precios de las casas en Estados Unidos se establece con datos sobre ventas de casas y es utilizado por bancos y aseguradoras. Justo antes de la recesión de 1990, el índice de precios unitarios de casas fue de 124. En 2007, justo antes de que comenzara el colapso en los precios de las casas, el índice Case-Shiller había alcanzado 205. Esto revela que el ajuste no será corto y el impacto sobre la economía real será brutal. Hay que tomar en cuenta que una buena parte del gasto en las familias se mantuvo financiado por el valor ascendente de los bienes raíces. Además, la evolución negativa del consumo se ve afectada por la falta de crédito y por el desempleo creciente.

La producción industrial de Estados Unidos registró una caída del 0,5% en abril de 2009, 1,2 puntos inferior a la del 1,7% registrada en marzo, según los datos de la Reserva Federal norteamericana. Con esta caída la producción lleva en descenso seis meses consecutivos, y en los dieciséis meses de recesión que sufre la economía estadounidense ha disminuido en quince de ellos. La producción industrial ha tenido una caída de febrero de 2008 a febrero de 2009 en un 11.16%. La tasa de utilización de la capacidad industrial cayó en abril 2009 al 69,1%, un nivel bajo sin precedentes. De acuerdo con una estimación reciente, la crisis ha dejado una capacidad ociosa tan alta en los Estados Unidos que para colmarla sería necesario un crecimiento anual de 4,5 por ciento durante seis años.

La empresa norteamericana Institutional Risk Analytics (IRA, especializada en evaluación de inversiones) anunció los resultados de sus propias pruebas independientes. Sus conclusiones son interesantes. Esta empresa utilizó los datos de la FDIC (agencia de seguros de depósitos) y pudo detectar un repunte en el grado de presión sobre los bancos estadounidenses. Resulta que muchos más bancos de todos los tamaños han perdido solidez y sus reservas han sufrido porque los ingresos netos se hicieron negativos. Hay unos 1,575 bancos en esta situación y el índice de presión bancaria que calcula IRA cada trimestre, pasó de 1.8 al final de 2008 a 5.5 en el primer trimestre de este año 2009. A finales de julio de 2009, cuatro bancos más, de varias regiones de Estados Unidos, fueron cerrados por la reguladora financiera, con lo que se eleva a 68 la cantidad de bancos que han quebrado en 2009.

El presidente de la FED de Dallas, Richard Fisher, en la reunión de la Asociación de Banqueros de Texas en la ciudad de San Antonio expresó: “Imagino de una recuperación lenta. No una recuperación en forma de V -ni siquiera en forma de U- sino una recuperación muy lenta a medida que encontramos una fórmula más sensible y sostenida entre el consumo y el ahorro y la inversión”.

Por su parte, Paul Krugman dijo que no lo sorprendería que la recesión estadounidense, que comenzó en diciembre de 2007, terminara en agosto o septiembre de 2009. Sin embargo, dijo, es probable que la pérdida de empleos continúe hasta 2011, por lo que “el periodo de una economía deprimida” seguiría hasta 2013 o 2014.