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Cuando leí el artículo de Guillermo sobre el trabajo de su tocayo, mi amigo Solano, no pude contener la risa y realmente me quedé impávido sobre la audacia de este “crítico” que como todos los críticos, en su vida ha escrito un guión y mucho menos lo ha realizado. Una cosa es creer que se sabe cómo hacer y otra cosa es hacer. Y para hablar e historiar, primero se debe investigar y con rigor. Precisamente un día de estos comentábamos con un grupo de amigos, lo necesario e importante que es realizar un documental sobre los grandes aciertos, los creadores y lo que fue la década de los 80 y de los 90 en términos de la creación y realización de videoclips musicales y en general de todo lo que fue el cine y el video de la época, para el conocimiento de las actuales generaciones, debido al increíble impulso que la música y la producción de cine y video ha adquirido en Nicaragua y a la cantidad de realizadores jóvenes que, inquietos, hoy son el relevo de eso que hacíamos nosotros ayer.

Y precisamente, el comentario surgió a raíz de la Primera Conferencia de Música Centroamericana que promovió y llevó a cabo mi buen amigo y socio en algunas aventuras televisivas Gabriel Traversari; pues fue ahí donde se desenmarañó un poco el asunto éste de la calidad, la creatividad y por supuesto, la mediocridad en que se pudiera estar cayendo, debido a la poca preparación, al escaso financiamiento y a otras razones que más bien serían tema para otro artículo.

A la hora de establecer los hitos y personajes que marcaron la actividad del videoclip, en los años 80 y 90, tendríamos que mencionar forzosamente nombres como los de Pierre Pierson y Humberto Arcia. Y por supuesto, a Guillermo Solano, quien se entregó de lleno a La Nueva Compañía y a Mokuanes, creo también, para producir sus videoclips; tanto como yo lo hice con los videoclips de Macolla, a excepción de dos de ellos: uno realizado por Pierre Pierson en 16 milímetros, teniendo como protagonista a Lya Barrioz, quien en aquel entonces era simplemente Ligia Barrios, vocalista de la agrupación, y otro denominado Don Goyo, con la factura impecable de mi buena amiga Zenelia Roiz, quien debutó con este video sorprendiéndonos a todos.

Hay muchas anécdotas de aquella época. Recuerdo la impresionante puesta en escena de Bailarlo Contigo, donde tuvimos a 160 bailarines de la Escuela de Danza, trabajando 2 noches y 3 días sin parar en Montelimar, con un impresionante equipo de trabajo: César Guillén y César Quiroz haciendo cámara, bajo la dirección de fotografía de Humberto Arcia. Y no recuerdo bien, pero creo que ahí andaba Nicoya y la gente brava del SSTV involucrados en la producción. Ahí se revela como un verdadero Director de Arte Luis Saborío, dirigiendo un equipo de maquillistas, entre ellos Luis Torrentes y Héctor Díaz, quienes junto con él crearon los cuerpos vestidos únicamente de maquillaje, que aparecen en la secuencia de la danza alrededor del palo en plena costa y luego en la secuencia de los andamios que se realizó en los estudios del otrora Canal 6. Y fue precisamente el hecho de que la producción no contaba con los recursos necesarios, ni el financiamiento y que Canal 6 estaba en la disposición de apoyarnos lo que dio lugar a que Guillermo Solano trabajara conmigo como asistente y realizador. Javier Ramírez, el hippie, hoy dueño de Radio Hit y manager de Macolla en aquella época, me llamó aparte y me pidió que compartiera créditos con Solano, porque sin eso, no habría apoyo del 6. Yo acepté, pero nunca dejé el proyecto en sus manos, pues nada tenía Solano que ofrecer que yo ya no hubiera resuelto o planteado en mi guión. Él funcionó y su valioso aporte como técnico es digno de todo mi reconocimiento.

Los recuerdos vienen a retazos. Claramente veo ahora aquella memorable e impresionante cita con el Mar Caribe, totalmente frívola, desinhibida, sin responder a consignas, ni patrones culturales, libres de crear, sin el corsé de la doctrina visual revolucionaria. Nos toco viajar en panga por aquel río, todo para poder conseguir armar la secuencia de la cabeza loca que se va de viaje, abandonándolo todo para poder vivir en la ciudad. Bluefields nos abrió sus puertas, en el estadio, en el aeropuerto, en el puerto, en las calles, por donde pasábamos y llegábamos nos recibían como lo que éramos en aquel entonces Macolla y la gente que colaborábamos con el grupo: Los grandes entretenedores.

Más adelante llegaron las divertidísimas escenas y corre corres del Tangalakantanga en el Hotel de Patrice Glo en La Boquita. Es increíble como pudimos maximizar el uso de esa locación, permitiéndonos tantos ángulos y escenarios que, al final, fueron suficientes para armar el videoclip en su totalidad. Creo que lo único de lo que podría arrepentirme es de haberle permitido a Laudelina Rosales que clonara el look de Alf para nuestro personaje. La misma Laudelina que mostrará un talento natural para la actuación en el papel de la madre de la pobre chica a la que el personaje ha secuestrado sus calzones. En fin, fueron tantas vivencias, tanto espíritu de equipo y tan buena onda, que no podía menos que resultar excelencia de aquellos trabajos.

Recuerdo y agradezco a René González, quien nos facilitó su bellísima residencia granadina, a un costado de la Iglesia de Xalteva para las tomas de alcoba del videoclip Cabeza Loca y la secuencia del Piano en el majestuoso salón de aquella inmensa y bien cuidada casa solariega. Fue aquí, en la alcoba, donde conseguí que mi actriz se desinhibiera y quitándose la ropa por completo, lució como una bella maja desnuda ante el crew, mientras terminábamos de ajustar luces, escenografía y atrezzo. Las tomas que no se editaron son las mejores. Pero no conseguimos superar la censura del mismo grupo, aunque algo de aquellos desnudos sobrevivió.

Me alegra saber que todos aquellos que hicimos la diferencia en nuestro momento seguimos vigentes con idéntica rebeldía, espíritu creador y fe en nuestro trabajo como artistas. Y aunque hoy no sigamos haciendo videoclips, seguimos haciendo televisión o espectáculos, pero no claudicamos. Es momento ahora de empezar a planear el documental y darle crédito a quienes se lo merecen y verdaderamente aprender de aquella época para que nuestros relevos obtengan lo mejor de nuestras experiencias.


*Creativo de Publicidad y Productor de Televisión, Eventos y Espectáculos