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Un amigo me envió a mi casilla electrónica una presentación intitulada “99 formas para besar”. La abrí pero no encontré ninguna forma para besar. Me encontré con una historieta y algunos imperativos del autor de la presentación. Me pareció interesante lo que contenía la presentación; me hizo reflexionar. A continuación transcribiré la historieta:
“Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y entabló una conversación con el barbero. De pronto tocaron el tema de Dios y este último dijo:
Yo no creo que Dios exista, como usted dice.

¿Por qué dice usted eso?, preguntó el cliente.

Es muy fácil; al salir a la calle uno se da cuenta de que Dios no existe. O… dígame, acaso si Dios existiera, ¿habría tantos enfermos? ¿Habría niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. No puedo pensar que exista un Dios que permita todas esas cosas.

El cliente se quedó pensando, pero no quiso responder para evitar una discusión. Al terminar de cortarse el cabello el cliente salió del negocio y vio a un hombre con la barba y el cabello largos. Entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero:
¿Sabe una cosa? Los barberos no existen.

¿Cómo? Si aquí estoy yo.

¡No…! dijo el cliente, no existen. Si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan largos como los de ese hombre.

Los barberos sí existen; es que esas personas no vienen hacia mí.

¡Exacto! Dijo el cliente. Ése es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no lo buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

El barbero se quedó pensando…”

Reflexionando sobre la historieta, encontré en ella dos falacias (falacia es igual a engaño, según el diccionario Larousse). Son las siguientes.

Hay una analogía errónea entre Dios y el barbero. Esto se hace evidente en las siguientes observaciones.

Dios es Omnipresente. Está en todas partes. El barbero, ni con la ayuda de todos sus colegas podría estar cerca de todas las cabezas y caras peludas.

Dios es Omnipotente. Lo puede todo. Probablemente el barbero no podría cortar todas las barbas y cabelleras del mundo entero, ni que le ayudaran todos sus colegas.

Dios es Misericordioso; lo da todo. No creo que el barbero quiera regalar su trabajo a todo el mundo.

Dios es Omnisciente. Lo sabe todo. El barbero no sabe cuándo le toca a cada persona su corte de pelo.

El barbero ofrece a sus clientes cortes de pelo y algo de conversación. Dios es mucho más polifacético. Es mucho más lo que ofrece a sus clientes.

Es falaz la afirmación de que “Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no lo buscan, por eso hay tanto dolor y miseria”. Muchas personas que buscan a Dios, y son la mayoría las que lo hacen, sufren indecibles dolores y miserias. Los animales tampoco se libran de grandes sufrimientos, aunque no creo que tengan que buscar a Dios. No se puede afirmar que es por la falta de la búsqueda de Dios que cada año miles de niños mueren de desnutrición. En uno de los programas de televisión de David Attenborough mostraron un gusano (el loa loa) que sólo vive en los humanos y afecta sus globos oculares; muchos niños en África quedan ciegos por causa de este nematodo. ¿Podría alguien con sentido común afirmar que el sufrimiento causado por este gusano tiene algo que ver con no buscar a Dios? Por supuesto que no; de hecho el gusano no puede existir sin hacer sufrir a algún humano.

Después de relatar la historieta, la presentación continúa:
“Si tú crees que Dios existe, envía este mensaje. Pero si para ti no existe, simplemente ignóralo. Envíalo a las personas que son algo para ti y diles: “Busca primero a Dios y las demás cosas te serán dadas por añadidura” y repite con el corazón esta oración … (sigue una oración)”.

Para terminar, se lee en la presentación:

“Abriste esto porque dije “99 formas para besar” pero ¿lo habrías abierto si hubiera dicho “Yo amo a Dios, No importa lo que pase”? Manda esto en siete minutos … un milagro te va a pasar hoy por la noche…”

Resulta evidente que el autor de la presentación manipula sentimientos que son comunes en las personas para transmitir su mensaje falaz. Esto se nota en lo siguiente:
“Envía este mensaje a las personas que son algo para ti”. El lector incauto podría sentirse empujado a enviar el mensaje a sus seres cercanos, para no sentir que esas personas no son nada para él.

“Busca primero a Dios y las demás cosas te serán dadas por añadidura”. La mayoría de los lectores de seguro se sienten necesitados de muchísimas cosas. Los incautos podrían creer que les van a ser suministradas sólo por buscar a Dios. No aclara el mensaje a cuál de los muchos dioses que adoran los humanos hay que buscar.

“Abriste esto porque dije “99 formas para besar” pero ¿lo habrías abierto si hubiera dicho “Yo amo a Dios, no importa lo que pase”. Apela el autor de la presentación a la curiosidad natural de la gente por el sexo. No puedo negar que el uso de títulos que suenen “sexy” es un recurso muy utilizado por muchos autores para atraer lectores; pero los títulos deberían guardar aunque sea una mínima relación con los contenidos de los artículos, presentaciones, etc., a los que se refieren. En este caso el título no tiene nada que ver con el contenido; se trata de un anzuelo realmente burdo.

“Manda esto en siete minutos… un milagro te va a pasar hoy por la noche…”. Con estas frases el autor apela a la superstición de la gente. Resulta tentador para muchos hacer algo que no cuesta mucho (mandar el mensaje), “por si las moscas”. “¿Quién quita que me ocurra el milagro?” se preguntan algunos. El plazo de siete minutos hace que el incauto no tenga mucho tiempo para pensar.

Difundo las dos falacias y el burdo anzuelo, con la esperanza de que sean detectadas más fácilmente por otros que pudieran querer aprender noventa y nueve formas para besar.


pedrocuadra56@yahoo.com.mx