•  |
  •  |
  • END

El foro promovido por Radio Universidad para conmemorar sus 25 años de fundación adquiere especial relevancia, dada las condiciones por las que discurre el ejercicio profesional del periodismo y la crisis que sacude a los medios de comunicación. Periodistas y medios viven una situación cuyo desenlace todavía resulta impredecible.

Las perspectivas de desarrollo de una profesión sujeta a todo tipo de cuestionamientos y suspicacias de parte de los distintos poderes y especialmente por las tensiones derivadas de la relación gobierno-medios, deben convertirse en parte sustancial de la agenda de periodistas y medios.

El compromiso más importante de todos debe estar encaminado a contribuir en la introducción de cambios sustantivos en la cultura política nicaragüense. La política pasa por los medios. Se comprendería que la libertad de expresión lejos de constituir un obstáculo, sirve como pivote para que los distintos actores políticos, sociales, económicos y culturales, viertan sus diferentes puntos de vista, sin temer represalias de los poderes constituidos.

Medios y periodistas están llamados a propiciar la tolerancia y tratar de revertir la polarización existente. Compromiso vital del periodismo, aclimatar la premisa ética de que todos tenemos derecho a expresarnos y jamás concebir al otro como enemigo. Los periodistas en su ejercicio pedagógico cotidiano deben eliminar estas lacras. Los cambios ocurridos desde entonces son limitados.

Armar una agenda supone discutir y consensuar qué aspectos merecen ser incluidos para luego determinar el orden de prioridades con que deben integrarse en una plataforma programática de largo aliento. La existencia de distintas organizaciones gremiales facilita la tarea. Por la naturaleza intrínseca de su profesión el periodista informa e interpreta la realidad social, económica, política, religiosa, educativa y cultural de una sociedad. ¿Cómo permanecer ajeno entonces al dolor y la tristeza; a la pobreza que abate a millones de nicaragüenses?
La discusión amplia y desprejuiciada de las distintas maneras de concebir el periodismo inevitablemente conduciría a aclarar malos entendidos. Aun cuando no existen géneros químicamente puros, eso no significa que deba confundirse la información con la agitación, propaganda y contrapropaganda. También serviría para exigir que los medios no continúen con la mezcolanza deliberada que hacen de información y publicidad. Nadie discute la legitimidad de sus usos, cuestionamos el hecho de querer pasarnos gato por liebre.

Con la intención de ayudar a configurar esa agenda, hago algunas propuestas, en su mayoría formuladas por los mismos periodistas en discusiones, ponencias y foros.

A.- Valores profesionales
1.- Propiciar la tolerancia.

2.- Estimular el pluralismo y el respeto a la diversidad de ideas y opiniones.

3.- Disentir debe ser una divisa innegociable

4.- Defender la libertad de expresión frente a todos los poderes, tanto públicos como privados.

5.- Debatir y exponer criterios sin recurrir a la descalificación y a la condena del otro por pensar de manera diferente.

6.- Extirpar la nota roja, denigra y humilla.

7.- Evitar intromisiones obscenas en la vida privada.

8.- Respetar el derecho de imagen y reputación de las personas.

9.- Evitar la demonización del adversario. No creer que el demonio es el otro como apuntaba Sartre.

10.- Denigrar al otro constituye delito.

11.- Propiciar y exigir el apego a los principios éticos. Únicamente de esta manera la autorregulación resultará creíble.

B.- En materia legislativa

12.- Conocer e incidir en la elaboración de la nueva Ley de Telecomunicaciones.

13.- Exigir el cumplimiento de la Ley de Acceso a la Información Pública.

14.- Proponer la aprobación de una ley que regule la entrega de la publicidad estatal.

15.- Denunciar y evitar los procesos concentracionarios en el campo mediático.

16.- Propugnar por un sistema mixto de comunicación que garantice la existencia de medios privados, públicos y comunitarios.

17.- Impedir la privatización de Canal 6. Debe evitarse que su frecuencia sea entregada a particulares.

18.- Despenalizar los delitos de injurias y calumnias.

C- Al interior de los medios

19.- Ampliar la agenda mediante la incorporación de nuevas voces y rostros en los medios.

20.- Garantizar especial atención a los temas vinculados con la niñez y adolescencia, con jóvenes y mujeres.

21.- Visibilizar los reclamos históricos de las diferentes etnias.

22.- Destacar los temas económicos, fundamentalmente vinculados con la microeconomía y la canasta básica.

23.- Crear los Consejos de Lectores. Urge la existencia de los defensores de lectores, radioescuchas y televidentes.

24.- Abrir el debate a los temas más álgidos, sin excluir aquellas posiciones con las que no comulgamos.

25.-Entender que medios y periodistas no son infalibles. Siempre debe respetarse el derecho de réplica.

26.- Rendir cuentas ante la ciudadanía en nombre de la cual hablan y para la cual informan, con la misma naturalidad que la exigen a los distintos poderes del Estado.

27.- Democratizar la palabra y la vida interna en las salas de redacción.

28.- Luchar por la dignificación profesional y gremial mediante revisiones periódicas de las tablas salariales.

29.- Fiscalizar los distintos poderes públicos y privados con idéntico interés. Servicios públicos de primerísima importancia, telecomunicaciones y energía, están en manos privadas.

30. - Denunciar toda forma de corrupción para evitar que la función pública se engangrene.

31. - Distinguir información de publicidad y diferenciar propaganda de información.

32. - Desarrollar el periodismo investigativo.

33. - No embargar noticias de interés por razones políticas.

34. - Abordar de manera sistemática temas relacionados con el medioambiente, la Ecología, el cambio climático y los recursos naturales.

35. - Potenciar los medios locales, tanto emisoras de radio como la televisión por cable.

36. - Mejorar la calidad del periodismo. Contrastar fuentes y evitar infundios. El dominio de los géneros periodísticos resulta inaplazable.

D. Carreras de Periodismo y/o Comunicación
37.-Demandar a las Carreras de Periodismo y/o Comunicación revisar sus planes y programas de estudios en correspondencia con los cambios acelerados que impone la convergencia e integración de las telecomunicaciones, la comunicación social y la informática.

38.- Abrir cursos de postgrados y maestrías. Nunca descuidar su formación humanística. No se trata solo de enseñarles destrezas y habilidades técnicas.

39.- Consolidar y afianzar sus relaciones con los medios y centros de investigación de la comunicación.

E.- Organizaciones gremiales.

40.-Entender que toda forma de colegiación debe ser voluntaria.

41.-Aclarar malos entendidos. La colegiación no limita el ejercicio de la libertad de expresión. Integra y vigila a quienes son periodistas de la misma manera que los colegios médicos, de ingenieros o de abogados, velan por el ético profesional de sus agremiados. Ninguna persona está impedida de opinar y expresar sus ideas y de enviar colaboraciones a los medios. Ninguna de estas acciones convierte a nadie en periodista o comunicador social.

42.- Rechazar toda forma de partidización política del Colegio de Periodistas de Nicaragua y de las distintas organizaciones gremiales. Colegio, gremios y sindicatos cumplen funciones diferentes a las que realizan los partidos políticos. Uno ingresa a estas instituciones por razones diferentes a las que ingresa cualquier persona a un partido político.

43.- Consensuar en vez de imponer debería convertirse en una práctica sana y persistente entre los dirigentes de las organizaciones gremiales y sus respectivas membresías. La imposición vertical debilita las organizaciones antes que fortalecerlas.

44.- Demandar el cese del acoso financiero y el hostigamiento jurídico, como una manera de amedrentar y silenciar voces disidentes.

45.- Condenar las agresiones físicas contra los periodistas, independientemente del medio de comunicación para el que trabajan.

46.- Exigir información al gobierno de la república. La ciudadanía tiene derecho a saber. Como sostiene Kent Cooper, “el gobierno no puede y los medios no pueden por ningún método estorbar el conocimiento de cualquier información esencial para el bienestar y la ilustración del pueblo”.

Atacar periodistas y medios se ha convertido en un denominador común por parte del presidente de la República, Daniel Ortega. Todo indica que gusta únicamente de la lisonja. Las críticas provocan reacciones violentas encaminadas a promover la autocensura y la descalificación de periodistas y medios que disienten de la manera que conduce la cosa pública, con el ánimo de impedir sus cuestionamientos.

Abatir la crisis del periodismo y de los medios llevará tiempo. Además de evitar la dependencia de la publicidad estatal los medios deben evitar echarse en manos del mercado. A las viejas condicionalidades políticas en el ejercicio de la libertad de expresión, vienen a sumarse los condicionamientos impuestos por los anunciantes. Algunos han comenzado a deslizarse peligrosamente por esta pendiente demeritando su calidad informativa, propiciando la pérdida de su mayor activo: la credibilidad.

Medios y periodistas deben cuidar su prestigio. La crisis de credibilidad que vive Nicaragua comienza a afectar los medios. Los publirreportajes en vez de constituir una tabla de salvación lesionan su prestigio. La desconfianza ciudadana hacia los medios está motivada muchas veces por su falta de correspondencia ética. Las campañas de descrédito insisten en presentarles como empresas comerciales a quienes únicamente interesan las ganancias. Debemos entender que la labor de los medios trasciende lo meramente mercantil. Su radio de acción es más amplio, tiene que ver con la salud política y económica del Estado. Eso implica expandir la fiscalización hacia el sector privado y estar dispuestos a rendir cuentas a la sociedad.

Si insisto en abordar el tema de los medios se debe a que no concibo medios sin periodistas y a periodistas sin medios de expresión. El ejercicio de la libertad de expresión en la sociedad contemporánea es impensable sin los medios. No podrían exigirse a los periodistas una serie de conductas sin hacerlas extensivas a los medios. Los compromisos de los periodistas sólo son comprensibles a la luz de estas exigencias. Los peligros que acechan al periodismo son múltiples y reales. ¿Por dónde empezar? Esa prerrogativa queda en manos de ustedes. No hay tiempo que perder.

*Ponencia presentada en el Foro Compromisos Sociales de los Periodistas. Auditorio Roberto Terán. UCA