Rodolfo Pérez García
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Muchos amantes de la música latinoamericana estamos de luto, el respeto y la admiración de una gran mujer de raíces indígenas andinas y con una voz angelical nos ha dejado una herencia incalculable en la cultura de los pueblos que luchan por los cambios sociales. Es quizás el referente más obligado para las intérpretes de canciones tan reconocidas mundialmente por su firmeza y dignidad, la izquierda latinoamericana tomaba como bandera sus mensajes y animaba cuantos auditorios se llenaran con el objetivo de reunir personas que demandaban el respeto a sus semejantes y denunciando la injusticia del capitalismo salvaje.

El hecho lamentable de su pérdida física no nos limitará para seguirla escuchando, su voz nunca se ha apagado, hoy sonará con más fuerzas y causará inevitablemente los espasmos y escalofríos de los nuevos dictadores que descaradamente se hacen llamar revolucionarios y que al final han terminado enriqueciéndose a costa del hambre de sus propios pueblos.

Nicaragua no es la excepción en Latinoamérica, somos el ejemplo más latente de las llamadas izquierdas de caviar en la que sus dirigentes por un lado hablan de luchar contra la pobreza al mismo tiempo que aumentan sus colecciones de mansiones y autos de lujo, dirigentes sindicales-empresariales que han tenido la habilidad, por no decir el descaro, de saber combinar el discurso de reivindicaciones gremiales y a la vez explotar su creciente planilla de trabajadores partidarios.

Se le ahuyentaron a la gran Mercedes Sosa desde que salió su canción “Todo cambia”, parece que no entendieron o no quisieron entender estos nuevos burgueses de izquierda macarrón que esta gran obra musical era una bofetada directa a la corrupción revolucionaria, era una patada moral a los ortodoxos que seguían manteniendo el viejo discurso de la confrontación y el odio, de seguir echándole la culpa de sus fracasos al eterno y archienemigo el imperialismo y el neoliberalismo, conozco a sindicalistas universitarios que le echan la culpa del mal tiempo a los mismos enemigos de siempre mientras cuentan alegremente los billetes de dólares que caminan en sus carteras.

No quisieron escuchar el mensaje de la cantora, les entraba por un oído quemándoles el poco cerebro popular que les quedaba y por el contrario se aferraron a sus vicios y resabios de un pasado que jamás volverá a este país, en la campaña electoral prefirieron no abrir la boca ni dar declaraciones por el temor de la inercia con que sus palabras hirientes los desenmascararían y nos dieran la razón al decir que esta gente jamás habían cambiado, ¡Sí que cambiaron!, pero para peor, no habían ni calentado la silla presidencial cuando comenzaron a sacar sus sucias garras y comenzar a agredir a todos aquellos que no pensaran como ellos, ¡Si a eso se le puede llamar pensar!, el sectarismo se convirtió en la principal actitud revanchista, el despido a quienes no juraran en su bandera traicionada se convirtió en la principal política de estado, ni sus propios militantes se salvaron, palo y garrote fue la receta para todo aquel que se opusiera o siquiera hiciera el intento de protestar, igualaron y superaron los llamados “batallones de la dignidad” que encabezara el sanguinario Noriega en Panamá, eran grupos de hienas en formas de humanos que salían a las calles con piedras y garrotes para intentar asesinar a las personas y las ideas de los críticos del régimen, ahora se abastecen de lacras y pandilleros acreditados con un carnet partidario más devaluado que un papel periódico para envolver guineos, ¡pero nada es eterno!

Mercedes cantaba: ¡Gracias a la vida…que me ha dado tanto!, Nicaragua canta: ¡Gracias a la vida…que no queda tanto! , pero que no queda tanto del gobierno de Daniel Ortega. Claro que dependemos de los llamados diputados de la oposición para que este sueño, este clamor popular, esta demanda de jóvenes y mujeres honradas de este país y que elevan sus plegarias al cielo para que este infierno de corrupción y venganza acabe pronto, contamos cada día que es un tiempo menos para no seguir empobreciéndonos con todas las políticas económicas erradas, con cada frase incoherente y confrontativa de los discursos presidenciales que nos hacen más desgraciados al provocar la desbandada de la cooperación internacional, cada día al querer aferrar con esas mismas garras los gobiernos municipales arrebatados al pueblo a punta de fraudes descarados, damos gracias a la vida que el tiempo no se detiene y que es inevitable el fin de tanto martirio y terror del hecho de pensar distinto y atreverse a protestar, ¡basta ya de tanta represión y sed de sangre!

La arrogancia y el desprecio hacia los demás es la consigna que ahora corean los altos funcionarios del gobierno, incluso algún Alcalde putativo mantiene tras su escritorio un sendo cuadro del Comandante Carlos Fonseca que a lo mejor cree que tanta sabiduría se pasa por ósmosis, ¡la mona aunque se vista de seda…mona se queda!

Ya desearíamos que tu canción se hiciera realidad Mercedes, ¡cambia…todo cambia!, pero mientras Nicaragua tenga hijos que la amemos, Nicaragua seguirá siendo libre, porque nuestros pensamientos no los podrán encarcelar ni reprimir, nuestras ideas y ansias de libertad sólo se hacen más grandes frente a tanta violencia y corrupción.

Si la mayoría de los políticos de este país fueran más honestos con sus propios electores no seguirían haciendo pactos dañinos, una Magistratura no vale tanto como la libertad de todo un pueblo, de ellos depende que nuestro país algún día vuelva a ser República, sólo le pedimos a Dios que el dolor no les sea indiferente, que lo injusto no les sea indiferente, que a los policías, la agresión a los opositores, no les sea indiferente, aunque vean a algunas de sus comisionadas mayores destruyendo la imagen y el trabajo y el discurso de Aminta Granera, y eso lo hacen ellas de seguro por andar buscando un hueso cuando las retiren, que por cierto es lo menos que pueden hacer si la jefa de la Policía se ampara de la Ley orgánica de la institución.

A pesar de todo ello, gracias a la vida que no le queda tanto a este gobierno de los funcionarios que nadan en millones de dólares de la plata Venezolana y que sólo beneficia a la nueva oligarquía revolucionaria, aquellos que niegan tanto degenere, pero claro, ¿Quién va a maldecir a la vaca que le ofrece semejante teta? “…Cambia el pelaje la fiera, cambia el cabello el anciano, y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño…”, no es malo que muchos sandinistas desde hace muchos años hayamos cambiado y evolucionado, desde que salieron las verdades tras la pérdida electoral de 1990 hayamos abierto los ojos y hayamos quitado nuestro apoyo a la familia presidencial que como un pulpo está consumiendo y destruyendo a lo que fue un partido de vanguardia, y el dolor que nos causa es que tantos militantes buenos, inteligentes y honestos estén conscientes de tanto degenere y corrupción en el gobierno y su partido y sólo agachen la cabeza para no pelearse con sus antiguos jefes, ¡Es una vergüenza a la inteligencia!, Hasta conozco a académicos y científicos que siguen diciendo con orgullo que son militantes del Frente sandinista; al igual que hacían muchos miembros del partido nazi en los años cuarenta que a pesar de saber todas las masacres contra los judíos y la locura de Hitler no fueron capaces de renegar a su broche del Partido Nacional Socialista Alemán, ¿Habrase visto semejante incoherencia frente a evidencias incuestionables de un discurso cobarde al defender una militancia vergonzosa?, Ya la historia cercana se encargará de pedirles cuenta de sus actitudes miserables. Pero gracias Mercedes Sosa por tu herencia y tu canto eterno, ¡Gracias a la vida…que no queda tanto!