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El asalto al cuartel de San Carlos, el 13 de octubre de 1977 se produce dentro del contexto del pensamiento del fundador del FSLN, comandante Carlos Fonseca A., quien había señalado la necesidad insoslayable de una acción agresiva, contundente, ejemplar y moralizante que golpeara la columna vertebral de la dictadura militar somocista. Este golpe contundente, se produce el 27 de diciembre de 1974 cuando un comando del FSLN toma por asalto, la casa del influyente ministro de agricultura somocista José María “chema” Castillo Quant. El pueblo nicaragüense celebra con júbilo dicha acción político-militar. El FSLN se da a conocer más en el pueblo y sienta su posición y visión a través de comunicados y peticiones leídas en cadena nacional de radio y TV por los vocingleros del nefasto y criminal régimen.

No obstante, el FSLN no está preparado para resistir la contra ofensiva militar somocista desatada con furia, terror y muerte en las montañas del norte y en el país en general. Toque de Queda, Ley Marcial, ley del bozal (con el nefasto coronel Luna) desapariciones, torturas, fusilamientos, violaciones de los derechos humanos, a la autonomía universitaria y demás atrocidades fue la respuesta de la fiera herida. Caen diezmados uno tras otro, los cuadros de conducción del FSLN. Carlos Agüero Echeverría (sobrino del otrora líder conservador Fernando Agüero, traidor del pueblo igual que Moncada), y el mismo comandante Fonseca, constituyen pérdidas irreparables. La confusión, incomunicación, las discusiones y contradicciones, así como la división en tres tendencias respecto de las tácticas a emplear para contrarrestar la contraofensiva militar somocista y centroamericana (recuérdese el Condeca) constituyen el escenario que origina el asalto al cuartel de San Carlos.

El 13 de octubre es la gesta heroica con la cual se inicia la ofensiva ininterrumpida. La acción del 74 no conduce ni desencadena tan demandada acción. Golpear la columna vertebral de la dictadura no se produce asaltando la casa de “Chema” Castillo. Golpear la columna vertebral es asaltar los cuarteles, vencer a la guardia; perdonarle la vida a los soldados rasos de origen humilde (pero asesinos). Golpear la columna vertebral es tener organizada una retaguardia que permita la retirada ordenada de los combatientes, máxime cuando se trata de otro país, como lo fue Costa Rica. El 13 de octubre no constituyó un plan perfecto. La improvisación y la confusión, privó algunas veces en las escuadras guerrilleras. José Valdivia abandonó al resto de combatientes inmediatamente después de ser herido en el brazo.

Sin embargo, el objetivo político-militar, táctico y estratégico, se llevó a efecto. El pueblo se insurreccionó. El asalto a los demás cuarteles de la genocida dio como resultado la pérdida del miedo a la guardia de parte de la población. El 13 de octubre produjo el levantamiento de Monimbó; la insurrección de septiembre del 78 y la unión de las tendencias. Sin 13 de octubre no hay 19 de julio, así como sin la gesta heroica del 27 de diciembre no hay 13 de octubre. No obstante, la ofensiva iniciada cambia gradualmente la correlación de fuerzas.

La conmemoración de la gesta del 13 de octubre por la importancia histórica que tiene, debe comprender no sólo un trabajo divulgativo, casi relacionado con el acto. Todo lo contrario. Debe constituirse en un plan de fortalecimiento del FSLN en el departamento a través de todo un proceso organizativo, movilizativo, político-ideológico, cultural y recreativo. Debe constituir una reflexión del gobierno y funcionarios del nivel central para que Río San Juan tenga un tratamiento especial por su aporte a la historia y su contradictoria situación económico-social que refleja uno de los mayores índices de pobreza del país y del mundo. Apuntalar el trabajo político- ideológico y organizativo es una demanda histórica del 13 de octubre. Hoy más que nunca, cuando reina la confusión y la desesperanza en sectores de la sociedad, debe trabajarse en el combate de las ideas que frenan la capacidad de análisis y reflexión serena. Convertir a los sectores populares, acompañados de campesinos, obreros, estudiantes, intelectuales “de clase en sí en clase para sí” es la demanda del 13 de octubre.

El combate a las ideas neoliberales, a la actitud y conducta oportunista, a la arrogancia y menosprecio de las capacidades teórico-prácticas, a la intolerancia y la exclusión, al arribismo, a la irresponsabilidad, al irrespeto, prepotencia y altanería de algunos dirigentes y cuadros del FSLN, ubicados en posiciones de servicio público y de dirección- política organizativa, es el legado de los héroes y mártires del 13 de octubre, y de quienes cayeron a lo largo de los casi dos años de ofensiva ininterrumpida.

No es con el “chagüite”, la retórica, la manipulación o el maniqueísmo que avanzará la conciencia social, la conciencia de clase. Es conociendo, analizando, meditando, y reflexionando sobre la entrega, sacrificio y abnegación de nuestros héroes y mártires que realizaremos el cambio de conciencia y mentalidad que necesitamos los sandinistas y la población en general para avanzar hacia la construcción de esa conquista de la humanidad llamada socialismo.

*Periodista, docente UPF San Carlos graduado en Ciencias Sociales en la ex – RDA.