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Parte II

En el artículo anterior (lunes cinco de octubre) decíamos que el crédito que ofrecen los bancos (“microfinancieras”) tiene un costo excesivo como para que las microempresas, logren algún margen de rentabilidad y alcancen cierto nivel de acumulación que les garantice sostenibilidad en el largo plazo.

Y aun cuando algunos de estos señores “abusivamente” se jactan de haber sacado de la pobreza a “decenas de miles de personas”. ¿Nos preguntamos? ¿De cuál pobreza? ¡Veamos las evidencias empíricas! Anteriormente decíamos que de 200 dueños de microempresas entrevistados el 98”% consideraban que sólo les quedaba para “medio comer”, porque la rentabilidad de sus negocios tenía un efecto “filtración” hacia las microfinancieras a través de tasas de intereses elevadas.

La réplica de estos señores es que su “demanda de créditos es alta, lo que sugiere que la tasa marginal de retorno para el microempresario es apropiada ¡porque si no fuese así no recurrieran por “más créditos¡”. Lo anterior por supuesto es una “falacia”, veamos lo que responden el 85% de 200 de los microempresarios entrevistados ante la siguiente interrogante ¿Por qué acude a este tipo de crédito si la rentabilidad la absorbe la financiera? La respuesta es contundente, porque no existe otra opción de sobrevivencia, nuestra actividad más que un negocio es como trabajar para las microfinancieras a cambio de la alimentación.

La tesis central nuestra es que desde el gobierno no se ha logrado estructurar una organización estatal que responda a la realidad de las micro, pequeñas y medianas empresas en el sentido de romper con las estructuras tradicionales y generar oportunidades de financiamiento y transferencia tecnológica para alcanzar la productividad y competitividad requerida, esto implica la creación de un banco de crédito de fomento a las Mipyme, con tasas de interés concesionales, hasta hoy todo es parte de un discurso y el apoyo se sigue postergando.

Estructuralmente las Mipyme se caracterizan por rasgos como los siguientes: ausencia de inversiones en bienes inmobiliarios con fines estrictamente productivos, (salvedad que es necesario hacer, pues en muchos casos, el espacio de trabajo es el mismo de la vivienda); la herramienta como principal medio de producción; inexistencia de inventarios y de reservas financieras.

De aquí que sea muy importante la definición de Mipyme para poder analizarla en el contexto de las organizaciones ¿son las Mipyme empresas, o centros de producción? Si retomamos la teoría de la empresa diríamos que algunas sí, pero otras no, por ejemplo, es importante conocer la variable formalización es decir, ¿surge las Mipyme bajo el concepto de una organización formal, cumpliendo la tramitología necesaria, paga su aporte social, esta guiada por una visión estratégica, maneja un flujo de caja, calcula correctamente sus costos, y define apropiadamente su canal de distribución o no? Lo anterior nos aproxima a la definición de pyme, aunque por esta vez no es nuestro objetivo.

No menos relevante es el grado de integración que la Mipyme tiene, por ejemplo, ¡está asociada a alguna cámara¡ pertenece a algún gremio de productores asociados, que les permita gestionar créditos y otros recursos con más facilidad, todo lo anterior hace de la organización una verdadera empresa, de lo contrario seguirán siendo “centros de producción para la subsistencia”.

Otro aspecto no menos importante es el clima de negocios, los sistemas de regulación, la infraestructura y el clima de inversión por ejemplo, según el Banco Mundial (BM), el valor promedio de garantía requerida como porcentaje del préstamo es superior en Centroamérica que en otras regiones como América del Sur, Asia y China y en Nicaragua el valor promedio de la garantía como porcentaje de los créditos es el más alto de Centroamérica.

De aquí podemos inferir por qué los pequeños productores, agrícolas, industriales y del sector servicio presentan grandes dificultades para honrar sus deudas, sencillamente tienen las tasas de interés más altas de Centroamérica y, el valor promedio de garantía por esos préstamos supera al promedio de la región.

Sin duda, una de las variables más importantes de la economía es el nivel de empleo, las evidencias empíricas internacionales reflejan que el empleo se centra cada día más en empresas nuevas y pequeñas, además está demostrado que en los países donde hay mayor dinámica industrial y agroindustrial en lo que respecta a la creación de empresas, la tasa de desempleo disminuye, pero para lo anterior es imperativo un clima apropiado de negocios, del concepto de Pyme y el clima de Negocios hablaremos la próxima ocasión.

*Coordinador de investigación Empresarial Upoli.