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Seguramente muchos de mis admiradores y detractores lectores, pero estimados todos ellos por mí, se estaban preguntando porqué caminos andarían mis críticas últimamente, si ya me habían neutralizado o quizás a como muchos críticos de renombre en sus tiempos me habían dado algún hueso que chupar y con eso callar mis señalamientos a toda la injusticia, la corrupción y el degenere que promueve este gobierno con sus cómplices y serviles de la mal llamada oposición, pues no, lamentablemente debo decepcionar a muchos y decirles que sigo firme en mis posiciones y principios, que no les he dado tregua sino que los seguía observando con detenimientos a como centenares de miles de Nicaragüenses dignos como Sandino y su famosa frase: ¡No nos vendemos ni nos rendimos!, la dignidad de muchos que no tienen la oportunidad de escribir personalmente, trato de representarla y agitar la bandera del decoro nacional, el verdadero que no tiene precio y de la que muchos nuevos capitalistas disfrazados de “revolucionarios” algún día se enteraron del tema en algún taller de ciencias políticas en los años ochenta.

Pues siguiendo esa pista de los gobernantes y políticos corruptos que emana una gran estela de estiércol y que va manchándonos a todos sin siquiera merecerlo, nos damos cuenta de manera clara que esta gente no tiene arreglo, cada día que pasa sale a luz un nuevo escándalo de corrupción, un nuevo pacto que solo beneficia a sus nefastos actores, una injusticia cometida en contra de los trabajadores, jubilados, desempleados, jóvenes con esperanzas de salir adelante, medios de comunicación independientes, en otras palabras frente a este monstruo de destrucción gubernamental no se escapa nadie.

Como decía Rubén Blades en su canción “Hipocresía”, …ya no hay izquierdas ni derechas en este mundo de ambidextros…, la corrupción y el desgobierno nos mandará a todos al infierno, ya no sé ni cuántas veces esta gente nos ha mandado al fondo del barril, ni sé si existe un trasfondo de este barril lleno de inmundicia en el cual nos tienen a todos con la bota en el cuello para que no saquemos la cabeza para reclamar, es todo un aparato represivo donde sólo se vale el lenguaje de los garrotes y las piedras de todos aquellos delincuentes carnetizados en un partido que hace tiempo vanguardizó una revolución en este país y que ahora efectivamente está desarrollando de manera vertiginosa una espeluznante “Robolución”, donde al final de su orgía de desmantelamiento de los fondos públicos y donados al pueblo pero privatizados para enriquecerse cada día más, solo quedarán los vestigios de lo que un día el país pudo ser si el dinero de la cooperación se hubiese utilizado en beneficio del pueblo.

La decepción es un desayuno que nos tragamos todas las mañanas, es vulgar la manera en que unos pocos se vuelven millonarios con el dinero de la solidaridad, y es lamentable cómo algunos humildes ciudadanos defienden a pecho abierto a estos delincuentes que solo les tiran un bocado para subsistir y se han vuelto ciegos y mudos para no ver semejante degenere que están haciendo sus mal llamados líderes, sin resolver los verdaderos problemas de sus mismos partidarios.

La mal llamada oposición es un asco que solo produce nauseas con sus actuaciones, más que un pésimo papel de críticos al sistema tan corrupto que ellos mismos comenzaron a desarrollar desde sus años de gobierno neoliberal y que han transmitido con todos sus detalles mejorados y corregidos a sus sucesores, han perdido la vergüenza y los principios ni siquiera los conocen ni en cuentos, dicen una cosa hoy que juran hasta con los dedos de los pies y al día siguiente están pactando con sus propios adversarios pero socios del desmantelamiento de Nicaragua, la voz del cañón ruge cada día con más fuerza a medida que se acaba el tiempo para las innecesarias reformas constitucionales, pero no son balas las que disparan los cañones, son maletines de dólares venidos desde el sur los que lograrán el propósito de la reelección presidencial, no solo se reelegirá al Presidente, sino a toda su familia de empresarios y secuaces que manejan las múltiples empresas que nos hacen cada día más pobres, están definitivamente vendidos estos señores de lo que un día se llamaron derechas, centroderechas, centroizquierdas, conservadores, liberales, socialcristianos, etc., etc,. ¡Pura basura!, ninguna ideología subsiste ya, solo navegan en la búsqueda de prebendas personales sin importarle un comino los desgraciados que dicen representar y defender. ¡Sólo se abrazan y besan con los gobernantes, solo estiman a quien los beneficia económica y políticamente!, el pueblo sigue esperando respuestas y líderes. ¿Cuándo un partido político de oposición ha sido capaz de salir a las calles a protestar y convocar a todas sus bases para hacer temblar a la nueva dictadura? ¿Cuándo las organizaciones de las empresas privadas han convocado a un paro de labores como protesta ante tanta injusticia y deterioro de la economía nacional? ¿Cuándo han apoyado a las organizaciones civiles que han tenido el valor de enfrentarse a las calles con las hordas de hienas cepecianas que solo saben reprimir las ideas críticas a los hijos de Alí Babá que siguen saqueando nuestro país?

Nadie dice esta boca es mía, es bonito criticar desde una oficina con aire acondicionado y ajustándose el saco y la corbata, dando declaraciones a los medios de comunicación y hablando de las más banales estupideces de colecciones de santos, caballos, perros y autos de lujo, las reuniones partidarias se han convertido en bazares y subastas de ganancias personales para saber con cuántos magistrados se quedan y mantener una cuota que sólo beneficia a los suyos. No existen ni vestigios de líderes honestos, solo caudillos que manipulan las necesidades de la gente para que los defiendan sabiendo plenamente que no tienen ni la más mínima autoridad moral para subirse a una tarima y hablar de justicia y respeto a los ciudadanos, son ellos los culpables de que este país esté a punto de desaparecer, ni los unos ni los otros, todos son la misma carroña.

Hago un llamado para que no perdamos lo más valioso que tenemos: ¡El sentido crítico y el valor de expresarnos!, eso no nos lo van a quitar, para mí es lamentable como funcionarios del estado, autoridades universitarias, dirigentes estudiantiles y sindicales, empresarios y dirigentes partidarios se han convertido en la más miserable muestra de los seres humanos, con actitudes tan serviles que hacen caso a cualquier orientación partidaria sin importar que incluso en una votación violenten los derechos más elementales de su comunidad. ¡Son unos miserables mentales!, hace tiempo que conocieron una palabra llamada inteligencia, se han vuelto monigotes de otros, no piensan por sí mismos, ¡ellos son los verdaderos peleles!, por el rumbo que nos llevan nos van a desparecer a todos. Nicaragua será solo una referencia de un país que un día tuvo lagos y volcanes, y dignidad, y revolucionarios, y verdaderos sandinistas, liberales, conservadores, socialcristianos, seres pensantes, honrados, valientes y solidarios.

Esta gente no tiene salida, no creo que rectifiquen, hay demasiada soberbia y corrupción, creo que para salvarnos solo quedaría una solución: que todas estas lacras sociales se autoexilien en otro país, pueden escoger Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Libia, Rusia, otros pueden llevar sus maletas si todavía los aceptan a Estados Unidos, quizás ahora en Honduras, a lo mejor en Panamá. ¡Quién sabe! Me parece que ya tienen suficientes millones para sobrevivir, unos por las empresas familiares “revolucionarias” y otros por tantos cañonazos que han recibido para tenerlos dóciles, no importa, llévense lo que no es suyo, solo piensen esta propuesta y hagan feliz a todo un pueblo. ¡Déjennos vivir en paz con la esperanza de que una nueva generación de ciudadanos haga revivir el casi moribundo corazón de un pueblo digno llamado Nicaragua!