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Los males de la educación son múltiples, diversos y variados, todos los gobierno han hablado de priorización de la educación y el mejoramiento de la inversión en la educación, pero siempre eso ha quedado en el discurso, ha sido burda propaganda política, que una vez que se obtiene el favor de los votantes, ya en el poder se olvidan de sus promesa, basta ver los indicadores de calidad, de acceso, las estrategias de privatización de la educación que se han ensayado en distintas épocas, sólo ha habido dos época donde la educación ha tenido una dimensión extraordinaria y se ha priorizado de verdad, esas dos épocas han sido en los años ´80 con la Revolución Popular Sandinista y a partir de 2007 con el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, y ésta es una verdad histórica que no la puede ocultar la guerra de mentiras.

Hoy en la educación nacional se están produciendo profundas rupturas con relación a la educación anterior, que apuntan a resolver dos de los grandes problemas de la educación nicaragüense, ellos son: el acceso, la cobertura y la calidad; y éste es un esfuerzo serio, verdadero y se plasma en el nuevo sistema de educación básica y media conformado por los modelos de Equidad de la Educación y de Calidad de la Educación, el primero pretende utilizar la educación como una variable de intervención contra la pobreza, visibilizando para priorizar y mejorar las educaciones No Regulares que reciben los sectores más pobres: y el segundo pretende elevar la calidad de la educación implantando un nuevo currículo nacional pertinente, significativo conformado por seis componentes a saber: maestra y maestro; cuadernos curriculares; Núcleo Educativo, Tepce, Aula de Clase y RED – CAP.

Hoy estamos hablando de Plan decenal 2011-2021, una necesidad de mirarnos en el largo plazo, de conocer nuestra carencia, vacíos, necesidades y a partir de ellas plantearnos las metas, los indicadores que nos vamos a plantear para vencer esas carencias, los plazos para llegar a cero analfabetismo, a 100% de matrícula, a completar la primaria en la zona rural, a tener todos los servicios básicos en las escuelas de cada Núcleo Educativo, cero aplazados en primaria, 100% de promoción, 100% de preescolares en la escuela pública, etc. Es decir, preparar las condiciones humanas, organizativas, materiales que nos permitan un país de plena educación, pero lo novedoso de la elaboración de este plan nacional es que no va a ser elaborado por “especialistas”, por consultores que devengan estratosféricos salarios y que ha ido la tónica de los planes decenales de educación que se han elaborado a lo largo y ancho de América Latina, sino que va a ser el concurso comunitario, de organizaciones gubernamentales y civiles, la empresa privada, los Gabinetes de Poder Ciudadano en cada municipio los que van a elaborar el mismo.

Los pobres junto a otros factores de la sociedad son los que se van a convocar para proponer, planificar su futuro educativo, lo cual es legítimamente correcto, ningún plan elaborado en escritorios se cumple, el mismo tiene que pasar el tamiz popular, el compromiso, la integración, el involucramiento de la gente, ése es un antídoto contra los incumplimiento, es la gente construyendo su destino, las pasarelas por donde se construye la historia, los pobres siendo autores y actores de su vida, de su educación. Es como quitarles las muletas que otros les ponen a la gente al elaborar en escritorios lo que creen que la gente debe hacer, al imponerle modelos y maneras de desarrollo, es la gente asumiendo con sus manos, con su corazón, con su piel, con sus ideas su futuro y eso es poder ciudadano.

La educación es tarea del gobierno, pero responsabilidad de todos y para concretar este lema se tiene que tomar en cuenta a la gente, a los pobladores, a las expresiones organizadas de la sociedad en cada Núcleo Educativo en cada municipio, sólo con el poder ciudadano podemos avanzar, y el poder ciudadano no necesita existencia legal, existe en la práctica, existe por sí mismo, es el pueblo organizado haciendo la historia, construyendo su destino, cambiando el mundo para el progreso, para la paz, para la justicia social y ahí radica la importancia del plan decenal construido por el poder ciudadano.