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Los hermanos Alberto y Herminio Lira aseguran que tienen dos meses de estar pidiendo que se haga justicia. “En todos lados nos bolean. En la Fiscalía dicen que la Policía está ampliando la investigación. En la Policía argumentan que el caso está en manos del Ministerio Público y en la Procuraduría de Derechos Humanos dicen que están haciendo las investigaciones pertinentes”, se quejó Herminio Lira. (El Nuevo Diario, 11 de junio de 07).

En Nicaragua, como en muchos países, son abundantes los vocablos y expresiones usados en el béisbol para designar los distintos momentos y jugadas en este deporte. Pero más importante que la terminología misma, circunscrita al ámbito meramente deportivo, es el uso figurado de este lenguaje en las creaciones espontáneas del habla corriente, capaz de expresar los infinitos y variados estados interiores del ser humano.

Empecemos. Banca es un sustantivo femenino. Significa “desempleo, sin ocupación o trabajo”: Qué arrecho es estar en la banca: ya llevo tres años sin trabajo. También significa “lugar o circunstancia en la que está de manera transitoria o definitiva una persona por haber sido desplazada por otra”. Tiene connotación despectiva y se usa especialmente cuando un individuo es cesanteado de su cargo: Bueno, el mundo es una rueda: después de que Marcelo ocupó por muchos años el cargo de jefe, ahora pasó a la banca. También se emplea para referirse al “hecho de perder la novia por insistencia de un rival”: Qué tonto que fuiste, tu amigazo del alma se te adelantó con la jaña y ahora tuviste que pasar a la banca.

De average son comunes las siguientes acepciones:

“Ánimo, conjunto de facultades del espíritu”: Las pérdidas de ayer me tienen bien bajo el average.

“Suma de puntos favorables para hacer méritos, de preferencia en la relación amorosa”: Por andar de tapudo, perdiste average con la Filomena.

“Récord, currículum”: Con un average como el tuyo conseguís trabajo en cualquier parte. A veces, el término adquiere una connotación irónica.

El término flay casi siempre se lo utiliza en diminutivo: flaysito. “Se aplica a lo que es fácil de responder, especialmente en clase”: Si vos sos maleta, lo que pasa es que contestaste bien en el examen, porque el profesor te tiró un flaysito.

Flay significa también “gas intestinal”: Hombré, ya no se puede trabajar en la cabina de transmisión: el locutor se volvió a tirar otro flay.

El acto de espiar o vigilar se expresa con dos términos que tienen, como veremos, sus matices diferentes: fildear y dar rolin. Fildear es “mirar desde lejos algo o a alguien con sumo interés o cuidado”: Ve, desde hace rato estoy fildeando aquel hombre que quiere romper la valijera de mi carro; Oime, ese hombre tiene la maña de fildear a las mujeres que se cambian ropa en el vestidor.

Rolin es un arrancamonte, un potente batazo que lanza la pelota “rasante y trompicante” que generalmente se atrapa agachándose sobre el engramado del campo de juego. De rolin se ha formado la frase verbal dar rolin: “espiar a una mujer que está mal sentada”. La persona que la mira dice, por lo regular, que la dama le está dando rolin, con lo que quiere significar que intencionalmente o por descuido le está enseñando las piernas.

De cuadro se han formado dos frases verbales. Hacer el cuadro significa “hacer el ridículo”: Hombré vos no servís para bailar, sólo haces el cuadro.

Rayar el cuadro es “planificar, preparar las condiciones para la realización de un trabajo, una actividad determinada”: Vamos a rayar el cuadro para el paseo de mañana.

De bola hemos registrado las siguientes acepciones:

“Cerebro, pensamiento, intelecto”: Sólo burradas dice porque no tiene nada en la bola.

“Promesa, ofrecimiento incumplido”: Hombré, vos jamás disparás una cerveza, sólo bolas tirás.

Bola buena: “Acierto, tino, puntería”: Estuviste muy bien en la reunión: sólo bolas buenas tiraste.

Bola mala: “ Falla, desacierto, desatino”: Mala noche para vos: sólo bolas malas.

Bola rápida: “Que dice las cosas sin preámbulos ni rodeos, aunque se trate de cuestiones de alguna delicadeza, por sus connotaciones políticas, religiosas, económicas, etc.”: Tiene bola rápida ése, no esperó ni que entráramos al tema de la malversación.

Botar la bola: “Incurrir en un error, fallar”: Botó la bola cuando ya todo lo tenía conseguido.

Bola recia: “ Que asume una actitud dura, firme, implacable, intolerante, severa”. En la reunión con el subordinado, el jefe le tiró sólo bola recia.

De bola se ha formado el verbo bolear. Uno de ellos: “Fallar, desatinar, desacertar, equivocarse con frecuencia”: Hombré, boleaste mucho en la reunión: ni una sola propuesta la pegaste. El otro, de uso frecuente: “Evadir la responsabilidad, trasladando o atribuyéndosela a otro u otros que hacen lo mismo”. Aplícase particularmente en política o en cargos públicos: Todos los directores se bolean y nadie quiere hacerse responsable de la falla en el ministerio.

Hemos dicho que el lenguaje del béisbol en su sentido recto está circunscrito a lo meramente deportivo y su terminología termina en la designación de los distintos momentos y jugadas de este deporte. Pero en su sentido figurado se mete en las interioridades del hombre para expresar los distintos matices del sentimiento.

rmatuslazo@cablenet.com.ni