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Los nicaragüenses soñamos con llegar a tener una patria digna para todos, y especialmente para nuestros hijos, para que desde que nazcan tengan el derecho a la salud, a la alimentación, a la educación desde el preescolar hasta terminar con una carrera universitaria y luego servir a la sociedad en los diferentes campos de las ciencias.

Que los jóvenes puedan recrearse y divertirse sanamente, practicando diferentes disciplinas deportivas en instalaciones modernas y bien equipadas, para que desde niños se comiencen a formar los futuros atletas para las competencias deportivas a nivel de Centroamérica y del mundo, y que Nicaragua envíe delegaciones numerosas de atletas y no de directivos que sólo van a pasear.

Que los campesinos puedan sembrar los campos con cultivos diversificados y que el gobierno financie la producción con semillas e insumos a bajos precios; que las donaciones de insumos y maquinarias agrícolas que hacen los gobiernos amigos lleguen verdaderamente donados a los campesinos y no vendidos, que al salir la cosecha el gobierno ayude a los productores a que sus productos sean vendidos a nivel internacional a precios justos, que la ganancia que generen las exportaciones regrese a los campesinos y no a los intermediarios para que de esta forma los campesinos que son los que hacen producir los campos mejoren su nivel de vida.

Una Nicaragua donde todos los ciudadanos tengamos verdaderamente, y no sólo escritos en la Constitución Política, los siguientes derechos: al trabajo, a la salud, a la educación, a vivir en un ambiente sano, a una vivienda digna, a que se respete nuestra vida privada y la de nuestra familia, a expresar libremente nuestro pensamiento, a ser libres de hacer lo que la ley no prohíba ni no nos obliguen hacer lo que la ley no manda; a que nadie nos vigile ni nos condicione ninguno de estos derechos y a ser ciudadanos iguales ante la ley. Si se cumpliera simplemente este sueño…entonces los nicaragüenses viviríamos en una Nicaragua feliz y saldríamos del subdesarrollo en que nos tienen los políticos.

Que los funcionarios del gobierno trabajen a favor de los intereses de la sociedad nicaragüense, impulsando proyectos sociales para que Nicaragua alcance el desarrollo que tanto hemos soñado que cada pueblito de Nicaragua cuente con variados servicios al alcance de todos como son: escuelas con: suficientes maestros y pupitres, su centro de salud abastecido de medicamentos suficientes, personal médico y enfermeras, sus calles adoquinadas, servicio de agua potable y energía eléctrica, buenas carreteras y caminos, servicios de telefonía e Internet, áreas verdes, centros de recreación e instalaciones deportivas, parques llenos de árboles y de pájaros, y sobre todo, que los habitantes tengan trabajo para que florezca el campo y la ciudad.

Que los pobladores seamos respetuosos de la ley y de las autoridades, que seamos libres de hacer lo que la ley no prohíba y que se castigue verdaderamente a los que infrinjan la ley, sea quien sea, que el funcionario público que robe del erario sea castigado con todo el peso de la ley, ya sea alcalde, ministro, magistrado, diputado o el presidente de la república. Y que a la diosa de la justicia ningún juez o magistrado le levante el velo que cubre sus ojos a la hora de impartir la justicia.

Que el ciudadano que busque a la justicia la encuentre, que la justicia no se le esconda, que nadie se burle de la ley y de la sociedad, que nadie tenga inmunidad cuando públicamente se le señalen actos de corrupción, que renuncie a su cargo y enfrente a la justicia; si es inocente, que se le indemnice justamente y si es culpable que se castigue con el peso de la ley.

Que ningún funcionario corrupto se ampare para encubrir su delito y que la justicia le dé la razón a quien la tenga y condene al infractor de la ley, que entre más ilustrado sea el que delinque que mayor sea la pena.

Que la Constitución Política pueda durar de treinta a cincuenta años sin ser reformada para salvaguardar intereses personales; que si la ley tiene un impedimento para que alguien pueda llegar a ser funcionario público (alcalde, diputado, magistrado o presidente) que se respete la ley, y que la persona solucione su impedimento para ser funcionario público sin cambiar la ley.

Que toda persona pueda aspirar libremente a ocupar un cargo público con los únicos requisitos que señala la Constitución Política de la República, para que dirija el destino del país, pero pensando en el interés social de todos los nicaragüenses, para alcanzar la Nicaragua que soñamos y al fin vivir en paz.


*Abogado y Notario Público