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Desde principios de la presente década, y como consecuencia de los compromisos contraídos por los gobiernos en la Conferencia de Ministros de Educación celebrada en Dakkar, Senegal, la UNESCO auspicia el programa “Educación para todos”, cuyo objetivo es lograr que los estados miembros de la UNESCO promuevan el ingreso de todos los niños, niñas y adolescentes al sistema escolar. Y para quienes no pudieron hacerlo en estas etapas de sus vidas, se ofrezcan amplios programas de educación de adultos, siguiendo el paradigma de la Educación Permanente, considerada como la llave para ingresar en el siglo XXI.

En toda Nicaragua, de conformidad con el calendario escolar aprobado por el MECD, ayer martes 19 de enero se iniciaron las matrículas escolares. Está previsto que las clases se inicien el 2 de febrero próximo. El Ministerio de Educación se ha propuesto como meta, en lo que ahora se designa como “educación regular” (o sea la educación formal), matricular 1,600.000 niños, niñas y adolescentes. Esto significa una matrícula prácticamente similar a la del año pasado, lo cual sería una síntoma de tendencia al estancamiento en la población escolar que asiste a este tipo de educación, que tampoco creció en el 2009.

Quedarían, nuevamente, entre 500.000 a 600.000 niños, niñas y adolescentes fuera del sistema escolar, lo que no solo significa que en Nicaragua estamos lejos de alcanzar la meta de la “Educación para todos”, sino que también estamos en deuda con el compromiso adquirido en la “Declaración de México” de 1979, según la cual para el año 2000 ningún niño estaría excluido de la educación primaria, ya que la meta que se propuso era la universalización de la educación primaria en toda América Latina.

La existencia de déficits educativos es un problema que debemos asumir todos, pues es sumamente grave para el futuro del país. Con un promedio educativo en la población que no llega a la primaria completa, lo que afecte al sistema educativo afecta las posibilidades de desarrollo, desde luego que la educación es uno de los factores claves para que un país avance o retroceda. Hoy día se reconoce que la verdadera riqueza de un país es contar con una población educada y que, en última instancia, la competitividad de las naciones se define por la calidad y pertinencia de sus sistemas educativos.

Por todo lo anterior, consideramos muy oportuna la campaña que promueve EDUQUEMOS bajo la consigna “TODOS A ESTUDIAR”, cuyos objetivos son sensibilizar a la población en general para que todos contribuyamos al incremento de la matrícula escolar en el 2010. Los empresarios pueden brindar un valioso aporte, si conociendo las dificultades que enfrentan sus empleados de menor rango para hacer frente al gasto escolar de sus hijos, les auxilian con aportes específicos que permitan superar esas dificultades.

No basta que crezca la matrícula escolar. Es necesario que todos los niños, niñas y adolescentes que ingresen al sistema educativo permanezcan en él hasta alcanzar un nivel que les permita luego desempeñarse como personas educadas, ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, y como agentes de producción. Para ello, atención especial debe brindarse a los esfuerzos destinados a incrementar la retención escolar, entre los cuales ocupan un lugar clave los programas de nutrición escolar (merienda y almuerzos escolares).

En un período de crisis económica y social, es necesario tener un pensamiento lúcido acerca de donde podrían disminuirse las inversiones y donde conviene hacer el mayor esfuerzo posible para no afectar el futuro del país. Sin duda un sector que debería ser priorizado para protegerlo de los efectos de la crisis económica es el sector educativo. Igual podemos decir del sector salud. En el caso de la educación hay razones muy poderosas para defender, e incluso incrementar, los recursos a ella destinados. Nicaragua tiene la oportunidad de aprovechar el llamado “bono demográfico” para estimular su desarrollo. Y si ahora, por causa de la crisis, disminuimos los recursos destinados a la educación, estaríamos desaprovechando esa oportunidad. Quien quiera conocer a fondo lo que significa el aprovechamiento del “bono demográfico”, le recomendamos leer el bien fundamentado estudio del Dr. Adolfo Acevedo Vogl: “¿Qué es necesario hacer para aprovechar el (limitado) tiempo que todavía nos queda, del denominado bono demográfico?”.

La inversión en educación por parte del gobierno será, en el 2010, apenas de un 3.86% del PIB, es decir, menos de lo invertido en el 2009 (4.09%). En la “Declaración de México”, ya citada, Nicaragua adquirió el compromiso de invertir para el año 2000, el 7% del PIB. Como puede verse, esta es otra meta aún incumplida.

El esfuerzo por una educación para todos y todas no debe ser solo del estado, sino del conjunto de todos los sectores sociales. Comencemos apoyando la campaña de EDUQUEMOS “Todos a estudiar”.


Managua, enero de 2010.