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Hasta ahora, el Frente Sandinista ha demostrado que su capacidad para alcanzar lo que se propone es ilimitada, al igual que los medios que utiliza para lograrlos. La compra del Canal 8 esta enmarcada en una estrategia más global de este partido de permanencia en el poder, la conquista de la opinión pública constituye una etapa clave para lograr este propósito.

Hay dos etapas que se ha trazado el Frente Sandinista para cumplir ese objetivo; la primera, la recuperación del gobierno; la segunda, en proceso de evolución acelerada: la creación de una base económica y el control de la opinión pública.

Con relación a la primera etapa, el Frente Sandinista no había entregado aun el gobierno en 1990, cuando se estaba preparando para retomarlo. Utilizando el lenguaje de la jerga revolucionaria, la etapa de los 90 fue un proceso de acumulación de fuerzas hasta llegar al Pacto con el ex-reo Arnoldo Alemán con el cual accede a las instituciones del Estado hasta lograr su control total, expresado en la toma del gobierno y los favorables arreglos bipartidistas que perduran hasta hoy.

El Frente Sandinista ha entrado a una segunda etapa como es el control del sector económico y de la opinión publica, que le permita permanecer en el poder el tiempo que quiera. En términos económicos ha logrado crear un emporio con la ventaja que le da el ser partido gobernante, el acceso a todas las fuente de información privilegiada y a los mecanismos del Estado que facilitan sin ningún contratiempo su ingreso en los sectores claves de la economía y por supuesto la ayuda venezolana a través de las Albas, en sus diferentes manifestaciones, proliferan en los diversos sectores de la economía, la mas reciente Albacanal.

En término de conquistar la opinión pública, gracias a esa fuerza económica, el Frente Sandinista hace una transacción millonaria para ubicarse en situación de ventaja ante los medios televisivos independientes. La compra del Canal 8 es una muestra de la decisión de la familia gobernante de copar los medios de comunicación con su línea editorial.

Carlos Fernando representa el periodismo crítico, serio y responsable, orientado a que el gobierno haga su trabajo a como corresponde. El presidente Ortega debería tener la mente mas abierta y la tolerancia ante personas proactivas que le señalan los errores para que haga un mejor gobierno, estos comentarios deberían ser objeto de profunda reflexión.

Sin embargo, el gobierno del presidente Ortega ha reaccionado mal ante las críticas de Carlos Fernando y en contrapartida ha lanzado las instituciones bajo su influencia para cercarlo y sacarlo de circulación. La compra del Canal 8 es una muestra mas de la hostilidad que siente este gobierno por Carlos Fernando y por lo que el simboliza.

Carlos Fernando esta siguiendo los pasos de su padre Pedro Joaquín, quien sin duda fue una fuente de inspiración para que el pueblo de Nicaragua perdiera el miedo contra la dictadura somocista y acelerara la toma del poder por parte del Frente Sandinista. Hoy en día el representa para este gobierno lo que su padre representaba para el gobierno de Somoza: Una voz crítica que clama por el respeto a la institucionalidad y el estado de derecho.

Lo mejor que puede hacer Carlos Fernando es seguir con su línea editorial, que siendo opuesta a la oficialista, no tiene ningún rol que jugar en el Canal 8. En las actuales circunstancias el no es bienvenido a Albacanal de la familia gobernante. Aliento a Carlos Fernando a que continúe haciendo esa labor constructiva y profesional, pero definitivamente tiene que hacerlo en otro canal.

El gobierno del presidente Ortega esta en todo su derecho de ganarse la opinión de la población. Sin embargo, con el propósito de permanecer en el poder, mal haría en reprimir las voces independientes para imponer su línea oficialista, utilizando los mecanismos de poder para sacar del juego a los medios de comunicación que no comulgan con sus ideas. Ese tipo de actuación es un atentado no solo contra la libertad de prensa, sino también contra la débil democracia y la misma estabilidad política del país. Ojalá que el actual gobierno haga honor a su prometida campaña de unidad y reconciliación de la familia, que respete la institucionalidad y que apueste a un estado social de derecho en donde todos nos sintamos partes, esta es la mejor manera de conquistar la opinión pública.