•  |
  •  |
  • END

Desnudando un poco la crítica solapada del compañero Lenin Fisher, “Mandando desde abajo”, hecha recientemente al partido en este diario, creo oportuno señalar lo siguiente:

Es innegable que a estas alturas los cargos de dirección a todos los niveles y en todas las estructuras administrativas del Estado y municipalidades están colmados por sandinistas y en los peores casos por neo y pseudosandinistas. Por lo tanto debemos asumir la responsabilidad que quienes están cometiendo los actos de corrupción son las personas que han sido nombradas o ratificadas en los cargos por nuestro gobierno. ¿Acaso la derecha movió un dedo para hacer militantes sandinistas con carné a sus simpatizantes? No, fue Rosario quien ordenó que carnetizar a un millón y medio de personas, esa fue su meta. Y allí entraron los “burócratas liberales, somocistas o neosandinistas” que hoy están haciendo daño al Gobierno y al partido.

Comparto “que hay una buena cantidad de cargos de confianza que no están bajo la responsabilidad de verdaderos revolucionarios sandinistas”, sin embargo, quienes tienen estos cargos bajo su responsabilidad no son liberales, sino neosandinistas que colman todas las estructuras del FSLN a todos los niveles y no solo en el Estado, sino también en los barrios, comarcas y caseríos, allí encontramos la misma tónica. Fueron desplazadas por completo las estructuras sandinistas que llevaron al poder al Comandante Ortega, infinidades de críticas se han dicho y escrito en torno a esto, el mismísimo Secretario de Organización del FSLN, Lenín Cerna, ha reconocido que son “cerros de expedientes” de denuncias de los militantes de base respecto a las anomalías que se cometen, pero las estructuras superiores de dirección del partido no hace nada por corregir las desviaciones que se están produciendo.

De igual manera que los neo y pseudosandinistas persiguen a los sandinistas honestos y trabajadores en el Estado a fin de correrlos porque ven en ellos un obstáculo para sus fines, así lo hacen en las estructuras del partido en los barrios. Cuadros sandinistas profesionales, eficientes, “capaces y confiables, para asumir responsabilidades” existen, pero se topan con una muralla de quienes se han adueñado del partido y evitan a toda costa la inserción de éstos, no por que vayan a competir por un cargo público o partidario, sino porque representan lo contrario a los antivalores característicos de estos personajes. Lo peor es que algunos incapaces que no logran ver el futuro de la nación y la innegable tarea que nos toca al sandinismo de construir una patria para todos, se rodean de los neo y pseudosandinistas para mantenerse en los cargos públicos y en las estructuras partidarias para lograr lucros personales y no colectivos. Si el Estado los sandinistas son acosados, cazados y “vistos como blancos de tiro hasta provocar su despido injusto” en los barrios son excluidos y corridos.

No es cierto que estos neo y pseudosandinistas hayan olvidado la bandera rojinegra, su carnet y su broche de militante. Ellos son vanguardias cuando les toca rotondear o estar en un acto político, son los que cargan las mantas y las banderas, y sin temor a equivocarme puedo decir que son los primeros en golpear a sus mismos compinches cuando los tienen de frente protestando. Ellos están primero en todo.

La derecha es incapaz de articular siquiera una marcha de protesta en contra del Gobierno, mucho menos que tenga la inteligencia de moldear un plan de desestabilización y sabotaje del Gobierno mediante el accionar malicioso de los trabajadores que se quedaron en el Estado y alcaldías municipales. Eso es una locura. Quienes mandan son la nueva casta de sandinistas recién llegados y lo hacen desde arriba y con el apoyo de los “dirigentes eternos” del FSLN.

Todo lo que pasa en el Estado, alcaldías municipales y a lo interno de las estructuras del FSLN en los territorios es responsabilidad nuestra. Si se están dando estas situaciones es porque las estructuras superiores del partido y nosotros lo están permitiendo. Ahora la pregunta es ¿Seguiremos permitiendo que eso pase?, ¿Mantendremos la actitud pasiva de solo verla pasar?, ¿A caso esa militancia se cansó de luchar porque las cosas cambien y tener un mejor FSLN? ¿A caso permitiremos que el partido se quede en manos de los neo y pseudosandinistas?, ¿Permitiremos que la dirigencia del partido se ciegue ante estas anomalías mientras se dedica a la tarea estratégica de mantenernos en el poder?, ¿Permitiremos que sea otra y no la generación del 80 quien tenga que ser el relevo histórico del FSLN?

*Militante del FSLN johanni_miranda@hotmail.com