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La experiencia mundial demuestra que cuando la profesión médica es regulada por el mercado, la salud se vuelve una mercancía y los costos llegan a ser tan altamente ridículos como en los Estados Unidos; cuando se regula por el Estado, los médicos se vuelven instrumento del poder político de turno, violando de forma continua la ética, como el caso de algunos países árabes o como sucedió en la Alemania cuando Hitler que llegan hasta ser parte de los torturadores o emitiendo documentos legales antiéticos para favorecer a corruptos, violadores y otros que infringen las leyes, sin embargo cuando la profesión se autoregula por los mismos profesionales, las evidencias señalan que ha funcionado mejor, por eso la mayoría de los países en el mundo y todos en Latinoamérica cuentan con Colegios Médicos, unos con mejores actuaciones que otros.

En Nicaragua después de 15 años de lucha y tomando en cuenta la Ley General de Colegiación y del ejercicio Profesional (Ley 588), se aprobó la Ley 702 de Colegiación Médica en el año 2009 y el 13 de Enero recién pasado, el Minsa debió citar a Asamblea General a todos y todas las médicas, para elegir una Junta Directiva Provisional, la cual durante dos años debería preparar el registro médico nacional, la reglamentación correspondiente al funcionamiento del Colegio Médico y realizar el primer Congreso Médico Nacional, sin embargo, el Ministro de Salud que debe velar por la salud y la calidad de atención médica violó y continua violando la Ley al hacer caso omiso y no convocar a como lo mandata la Ley 702.

Por otro lado, el diputado y dirigente de Fetsalud, FNT y otros cargos gubernamentales, que además es médico, se opone a la implementación del Colegio contra su propio gremio, ordena que el Minsa viole la Ley e inicia una campaña de desinformación y presión entre los colegas, para que se amparen y presenten recurso de inconstitucionalidad, utilizando como argumentos varios artículos lesivos al médico que fueron introducidos en la Asamblea Nacional de forma dolosa, como mociones firmados por ellos mismos, a pesar de ser el Presidente de la Comisión de Salud de dicha institución que se supone es para apoyar a producir salud en nuestro país.

Sin embargo, lo que está sucediendo actualmente es la No promoción del debate acerca de la Ley, dedicándose simplemente a movilizar médicos y médicas, manipular información, utilizando los mismos artículos que dolosamente se introdujeron, sin informar que la propia Ley define como una de las funciones del Congreso Médico: Gestionar modificaciones de esta Ley y aprobar la Normativa Interna; por tanto si la Ley que ellos mismos aprobaron contiene errores, como efectivamente los tiene, lo lógico no es parar la Ley, sino continuar con el proceso y durante el Ier Congreso Médico solicitar a la Asamblea Nacional la modificación de algunos artículos lesivos. Esta última y no otra, es la actitud madura, profesional, honesta que se debe adoptar basada en la defensa del gremio médico y en los más altos intereses de la población nicaragüense.

El Colegio Médico posibilita al médico y médica recuperar su estatus ante la sociedad y proteger sus derechos como profesional y es mecanismo de garantía tanto para el médico y médica, como para el usuario de sus servicios.

Estamos registrados en el MINSA más de 13 mil médicos, cifra que es mayor pues no controlamos a personas que dicen ser médicos y ejercen como médico general o especialista sin títulos, algo que el Colegio Médico controlará como garantía para la población, a través de emitir una certificación o licencia profesional y contar con un registro de los médicos en el país. No podemos precisar cuántos han muerto, migraron, se han retirado del ejercicio profesional o están en la práctica privada, ya que apenas 3,500 están en el servicio público.

Por otro lado la calidad médica, que es el respeto al pueblo, no se controla, pues ninguno de los gobiernos ha entendido que la calidad está en el recurso humano, en su formación, educación continua y actualización médica científica, todo ello acompañado de una práctica ininterrumpida de la ética médica, la cual autocríticamente nos falta en Nicaragua y el paciente está consciente de ello, porque la sufre, aunque desconozca dicha palabra.

El Colegio Médico por su razón de ser y porque es una persona jurídica de derecho público, será un aliado natural del MINSA, del INSSS, de los Servicios Médicos de la Policía y el Ejército Nacional y del Poder Judicial, en lo que respecta a la calidad, pues la vigilará, facilitará la superación científico técnica y velará por que la población la reciba con la ética médica que la acompaña. Además en el Colegio Médico la población encontrará una puerta abierta para sus denuncias y los profesionales de la medicina contarán con un Colegio que emitirá una resolución sobre su actuación médica basado en cumplimiento de normas y estándares de calidad, así como del cumplimiento del código de ética, documento que servirá al poder judicial, para evitar errores y proteger a la población y al médico siempre y cuando cumpla con su actuación profesional y ética. Actualmente observamos población desprotegida por un lado y médicos y médicas demandadas o sancionadas por el MINSA como juez y parte. El Colegio Médico solo protegerá al médico que cumpla con su profesión.

El contar con un Escalafón Médico es otra garantía para la población, pues ubicando a cada quien según su capacidad demostrada y su experiencia profesional, podrá optar a cargos públicos y privados, de ésta manera se asegurará la calidad en los que dirigen las unidades de salud o los servicios y programas, dando con esto continuidad y evitando los vaivenes de los gobiernos de turno que no ubican a los profesionales por sus méritos profesionales sino que por lealtades partidarias, de amistad o familiares, olvidando su primer obligación que es proteger al pueblo.

Velar por la correcta orientación de anuncios y de todo tipo de propaganda relacionada con la salud, así como proteger a la ciudadanía de productos que representen potenciales daños a la salud, denunciando el registro, venta y propaganda de los mismos es otra de las tareas del Colegio Médico.

Podríamos continuar señalando más beneficios para la población, pero creo que con las atribuciones que el Colegio Médico tiene como son: tutelar los intereses generales de la profesión, regulación del ejercicio profesional, vigilar aspectos legales y bioéticos de la profesión y apoyar socialmente al gremio médico, es suficiente para observar los beneficios que traería al país la implementación de la Ley de colegiación que sigue vigente y se continua violando.

Como último, si los que se oponen al Colegio Médico, realmente tuvieran interés en la población, no hubiera sucedido lo acontecido, si efectivamente quieren calidad médica para el país hubieran actuado de otra forma, si simplemente el interés es otro, ya sea de carácter partidario o de interés económico para que el Colegio Médico no sea una barrera más a sus intereses personales, están equivocados, pues quien pierde es el pueblo, la población más vulnerable y más pobre, el Estado y los profesionales de la Medicina. Todavía tienen tiempo para rectificar con honestidad revolucionaria, si es que queda algo de ética.

*Integrante del Foro Médico Nacional.