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El nuevo Rector de la UNAN-León, Dr. Roger Gurdián Vijil, tras ser electo el jueves de la semana pasada, celebró su victoria como una victoria de la Universidad de Mariano Fiallos Gil, Padre de la Autonomía Universitaria. Y, aun cuando momentos antes se había declarado un miembro del Frente Sandinista, partido político al que agradeció el apoyo a su candidatura y cuyos principios aseguró que guiarán su gestión rectoral, nos parece que el mayor compromiso del nuevo Rector, como académico, una vez que tome posesión de su cargo, será ser fiel a los postulados que forman el hermoso legado universitario de Mariano Fiallos Gil, legado que representa la mayor riqueza que atesora la antañona Universidad, próxima a cumplir sus doscientos años de existencia.

Ese legado, tan apreciado por todos los universitarios nicaragüenses, no puede ser olvidado y mucho menos desvirtuado, ya que representa la esencia de la lucha por conquistar y preservar la autonomía universitaria. Los principios que para orientar la vida de nuestras universidades nos dejó Mariano Fiallos Gil, y que han inspirado a varias generaciones de universitarios, entre ellos los rectores que sucedimos en el cargo al ilustre Rector, no sólo son de una gran riqueza conceptual sino de extraordinaria claridad y actualidad.

Bien haría, entonces, el nuevo Rector, a quien le deseamos muchos éxitos en su gestión, en orientar su desempeño inspirado en lo que Mariano Fiallos Gil proclamó en relación con la libertad de pensamiento que debe prevalecer en la Universidad: “La Universidad es, por definición, universal, y en ella caben todas las tendencias y modos de ser. Es por eso humanista por excelencia, y si combinamos el concepto que da su vocablo con el de libertad, tendremos una suma preciosa, ya que la libertad que busca la Universidad es la del espíritu”… Estas ideas se plasmaron en el lema universitario: “A la libertad por la Universidad”, que le era tan caro y que fue el distintivo de su gestión rectoral.

Por eso, la libertad, para el esclarecido Rector era “el único clima propicio para lograr la formación de una juventud, capaz de enfrentarse a las dificultades de la ciencia y de la sociedad en que vivimos, de resolver sus problemas y de sentirse incorporada y responsable al destino del pueblo nicaragüense”.

Para Fiallos Gil, la autonomía “no es sólo el hecho de la propia administración en sus distintos aspectos; sino --y muy principalmente-- el de la administración libre y voluntaria de los valores del espíritu. Sin consignas ni dogmas”… “En una autonomía, así concebida, la curiosidad científica y filosófica carece de límites o moldes rígidos y autoritarios. Es libre pensamiento, libre exposición de ideas, controversia, ejercicio responsable de la inteligencia, discusión sin tabúes de ninguna clase, ya que el objetivo de la Universidad es el de la formación de hombres libres en una sociedad libre”. Y, en cuanto a la política partidarista, el Rector fundador de la Autonomía sostuvo: “¡No queremos aquí barricadas ni estatuas de políticos!”.

Como puede verse, la fidelidad al legado de Mariano Fiallos Gil no permite que la UNAN – León se transforme en bastión de ningún partido político. Si así ocurre, entonces la Universidad de Mariano Fiallos Gil no ha ganado sino que, más bien, ha sido derrotada.