•  |
  •  |
  • END

Hoy celebramos con mucho júbilo la conmemoración del 50 Aniversario de la instalación de la primera Sede Diplomática de la República Federal de Alemania en la República de Nicaragua. Medio siglo es un lapso de tiempo considerable. Nuestros gobiernos se pueden felicitar por los fructíferos años de amistad y cooperación mutual. Nuestras relaciones bilaterales en este medio siglo no han sufrido mayores quiebres. Más bien todo lo contrario: Hemos establecido y mantenido una relación entre socios iguales a pesar de representar a dos naciones en muchos aspectos muy diversas – lo cual en sí representa un logro.

Pero los estrechos vínculos entre nuestras dos naciones tienen también su fundamento en intereses y valores compartidos, como la paz, el desarrollo y la seguridad, el cambio climático y las energías renovables – temas primordiales de la agenda global.

Nicaragua ha venido trabajando junto a mi país en este ámbito internacional y ha brindado su apoyo en diversos foros donde nuestras naciones comparten estos intereses y valores. Alemania por su parte se ha destacado como uno de los principales socios de Nicaragua en la cooperación.

Las cinco décadas desde la fundación de la Embajada han sido de grandes cambios históricos para ambos países. Y más de una vez no sólo han sido los gobiernos o las embajadas los protagonistas, sino también los individuos quienes con entusiasmo se empeñaron en formar amistades y crear juntos un mundo mejor.

La historia de los alemanes en Nicaragua y la historia de las relaciones diplomáticas se remonta a mucho más de los 50 años de nuestra Embajada. Fue a mediados del siglo XIX que alemanes inmigraron, de preferencia al norte del país. Se dedicaron al cultivo del café y así contribuyeron al crecimiento económico de la región. Esa historia de un fructífero convivio de alemanes y nicaragüenses, sin embargo, sufrió una cesura cuando Nicaragua entró en la II Guerra Mundial: la mayoría de las familias alemanas fueron deportadas y sus bienes confiscados. Así que hoy en día uno encuentra a nicaragüenses quienes tienen algún antepasado alemán, pero que han perdido los nexos con mi país y ya no hablan alemán. Tengo la esperanza que estos vínculos se puedan reestablecer en el futuro.

El aniversario de los 50 la Embajada Alemana lo compartimos con un gran número de otras fundaciones significativas. En América Latina Brasilia como capital de Brasil; a nivel centroamericano el SIECA y el BCIE; a nivel nacional el Banco Central, la UCA y la empresa “Café Soluble” que pertenece a CISA, el grupo que más exporta en Nicaragua. Cuál será el denominador común de esta ola de fundaciones? A mí me parece que fue una fase de modernización, de confianza en el progreso.

Si hago un breve recorrido de las relaciones bilaterales de los últimos 50 años, diría que esos primeros años, los años 1960, se caracterizaron por un clima económico favorable, que se tradujo con la llegada de grandes empresas alemanas como la Bayer o la Siemens que establecieron sucursales en este país..

Los años 70 culminaron con la Revolución Sandinista, que también tuvo consecuencias para las relaciones con Alemania. Ahora existían dos Alemanias en las relaciones diplomáticas, la RFA y la RDA, y la Guerra Fría también se hizo sentir en este país. Cuando en los años 80 la RFA asumió una posición crítica frente al gobierno de Nicaragua, ganó importancia la solidaridad individual: miles de jóvenes alemanes de la RFA tomaron la iniciativa de venir a Nicaragua a ayudar, las denominadas brigadas de solidaridad. Más de 30 ciudades de la RFA fundaron hermanamientos con ciudades nicaragüenses – una red social, que continua funcionando hasta el día de hoy. La RDA a su vez enfatizó en profundizar las relaciones, entre otros a través de becas: así más de 1000 jóvenes nicaragüenses estudiaron en universidades de la RDA.

Un año clave para ambas naciones fue 1990: Nicaragua superó la Guerra Civil. Alemania logró la reunificación. Las dos embajadas se unieron en una sola. En esos años tuvo lugar la única visita de un Presidente alemán a Nicaragua, la del Presidente Roman Herzog durante el gobierno de Dona Violeta. Y se sentaron los fundamentos para las estrechas relaciones que vivimos hasta hoy día.

¿Dónde estamos después de estos 50 años?
Quiero mencionar dos cifras, que a mi misma me sorprendieron:
La primera sobre la cooperación: En el transcurso de los 50 años Alemania invirtió 1.600 millones de US$ en ayuda oficial en Nicaragua. La segunda cifra trata de las relaciones comerciales: En la lista de los países destino de las exportaciones nicaragüenses Alemania ocupa un lugar significativo, igual a los países centro-americanos, y es el único país significativo fuera de las Américas. Y cual es el producto que más contribuye a esta situación favorable? El cacao, donde la cooperación alemana ayudó a crear la cadena de valor. Este resultado nos da una gran satisfacción: tener un ejemplo que nos indica que con nuestra cooperación andamos en el camino justo.

Los esfuerzos del gobierno alemán siguen siendo acompañados por el empeño de personas individuales. Un buen ejemplo actualmente son los 150 jóvenes alemanes que cada año vienen a Nicaragua para trabajar en proyectos sociales. El programa de intercambio nació en 2007, pero el principio rige desde hace 50 años: Una auténtica solidaridad.


*Embajadora de la República Federal de Alemania en Managua