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Nicaragua debe honrar a los Padres de la Patria que iniciaron el combate independentista el 22 de diciembre de 1811. Estos han sido dejados en el olvido más completo, mientras sólo se recuerda el ardid de septiembre de 1821, donde algunos declararon una “independencia” para evitar la verdadera independencia popular del yugo español.

Este 25 de Mayo 2010, arrancan las celebraciones de sus primeros doscientos años de independencia Argentina, México, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Paraguay y Venezuela.

España imperial sometió con dureza los habitantes originarios de América. La destrucción que dejó la etapa colonial, produjo la muerte de millones de indígenas y el desprecio de su cultura y creencias. La conquista española, entre 1492 y 1650, arrasó con más del 80 por ciento de unos 80 millones de habitantes que vivían aquí cuando llegó Cristóbal Colón.

Sin embargo, doscientos años después, el panorama no ha cambiado mucho. Desde que independentistas y realistas se enfrentaron para acabar con el yugo de la monarquía española, las condiciones de desigualdad y pobreza persisten como un problema crónico.

Hoy, América Latina padece siglos de atraso económico que mantienen a nuestros pueblos sumidos en el subdesarrollo; está desunida y es la zona de mayor desigualdad entre ricos y pobres en el mundo: 205 millones de personas son pobres y 80 millones son indigentes (según Cepal).

España, no obstante, apoyará las celebraciones latinoamericanas y nombró embajador extraordinario para esto al ex jefe de gobierno español Felipe González.

A principios del siglo XIX, los pueblos latinoamericanos pelearon para acabar con el colonialismo español, que les impedía crecer y les imponía condiciones de desigualdad económica y social insostenibles.

El nacimiento de las naciones americanas tuvo un momento cumbre en 1811, cuando se inician en varios países movimientos emancipadores que motivan, además, la búsqueda de una identidad nacional y regional, tras siglos de dominación y, como una respuesta a las inconformidades que había generado la sujeción a la Corona Española.

América Latina sufría de un fuerte control de los Borbones en todos los aspectos de la vida de las colonias, tales como: centralización de las funciones administrativas; pérdida de libertades municipales; exclusión de los criollos de los cargos públicos; altos impuestos y escasez de recursos para mantener el imperio.

Mientras tanto, en cada nación latinoamericana se estaba forjando una nueva sociedad, encabezada por criollos, descendientes de españoles nacidos en América, que empezaban a demandar un papel más relevante en los asuntos de la administración de las colonias.

Hubo antecedentes de convulsiones internas contra los privilegios de que gozaban las clases sociales colonialistas de esa época, tales como la rebelión de los Comuneros del Paraguay, el lanzamiento de Clatayud en Cochabamba, el levantamiento de los hermanos Catari, la revuelta de la Compañía Guipuzcoana de Caracas y el Alzamiento indígena de José Gabriel Tupac Amaru.

Los antecedentes comunes fueron las ideas liberales de la Revolución Francesa que llegan de Europa, la ocupación Napoleónica a España de 1808 y la Declaración de Independencia de las 13 colonias Norteamericanas, en guerra sangrienta contra el Imperio Británico, lideradas por el General Washington, a la cabeza del Ejército Revolucionario Americano, el 4 de julio de 1776, declarado que ya no formarían parte del Imperio Británico.

Los ideales libertarios franceses y norteamericanos fueron recogidos por miembros del clero y la burguesía criolla.

Con la referida invasión Napoleónica a España, los Reyes Carlos IV y Fernando VII abdicaron a favor de Napoleón, con lo que el Imperio Español se sumió en una crisis interna que se trasladó a todos sus territorios colonizados.

Como no puede haber vacío de poder, se formaron Juntas de Autogobierno en México y Montevideo y pronto se organizaron grupos que cuestionaron la lealtad que debían al Rey español Fernando VII, que se entregó a Napoleón, así como a la Corte de Cádiz, a la Junta Suprema de Gobierno, y el derecho de España sobre los territorios conquistados.

Las agitaciones comenzaron en 1810 en Caracas en abril, Buenos Aires en mayo, Santa Fe de Bogotá y La Paz, Bolivia, en julio, Quito en agosto, Santiago de Chile y en Dolores Guanajuato, México, en septiembre. Los patriotas comenzaron así a encabezar los primeros enfrentamientos por la Independencia del coloniaje español, los cuales culminaron en 1826.

Puerto Rico y Cuba permanecieron dominados por España hasta después de mediados del siglo XIX.

Haití fue el primer país de América que proclamó su Independencia en 1804, pero en un contexto diferente, porque estaba ocupado por Francia y se regía bajo un sistema esclavista donde sólo 12 mil de las 300 mil habitantes eran libres, blancos y mulatos. La victoria sobre las tropas francesas culminó en 1803 y en 1804 Jean Jacques Dessalines declaró la Independencia y se proclamó Emperador.

Bolivia y Ecuador arrancaron en 1809 sus movimientos independentistas, seguidos, un año después, por Venezuela, Argentina, México, Chile, Paraguay, Uruguay y en 1811 las provincias centroamericanas de El Salvador y Nicaragua,
Uruguay lanzó el Grito de Asencio, encabezado por Pedro José Viera y Venancio Benavides el 27 de febrero de 1811.

En Centroamérica, le correspondió a El Salvador lanzar el primer Grito de Independencia el 5 de noviembre de 1811, cuando José Matías Delgado, Manuel José Arce, Pedro Pablo Castillo y Juan Manuel Rodríguez convocaron a la Primera Junta de Gobierno.

Nicaragua se lanzó a la independencia en Granada el 22 de diciembre, donde los libertarios patriotas, encabezados por Manuel Antonio de la Cerda Aguilar, iniciaron la rebelión, convocando a un cabildo abierto en el que se destituyó a todos los funcionarios españoles. Esta revolución fue sometida a sangre y fuego por los colonialistas españoles enviados desde Guatemala. De la Cerda fue capturado en abril de 1812, condenado a muerte, luego a cadena perpetua y enviado prisionero, encadenado, a la prisión de San Sebastián en Cádiz, España, donde permaneció encarcelado varios años. Ese mismo año 1812 el prócer venezolano Francisco de Miranda fue capturado en Venezuela y trasladado también a Cádiz. De la Cerda y Miranda se convirtieron en los primeros refugiados políticos latinoamericanos en Europa, concretamente en Suecia.

Manuel Antonio de la Cerda

En el acto del 15 de septiembre de 1821 en Guatemala, las mismas autoridades colonialistas españolas se auto-nombraron “nuevas autoridades civiles y religiosas”, y emitieron un acta de “independencia”, ordenando que “el Sr. Jefe Político (español) la mande publicar para prevenir las consecuencias, que serían temibles, en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo”.

En Nicaragua, las autoridades de León, procedieron días después, de una manera aún más timorata, pues la declaración de Guatemala les pareció aún demasiado “radical” y decidieron guardar distancia de ella, proclamando “la absoluta y total independencia de Guatemala”. Por ello, suscribieron “El Acta de los Nublados”, en la que manifiestan que la independencia se proclamaba, pero provisionalmente, “hasta tanto que se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta provincia con arreglo a lo que exigen sus empeños religiosos y verdaderos intereses”. O sea, que planeaban el retorno a España, una vez que la monarquía española saliera de la crisis. Ningún otro país del mundo había declarado así su “independencia”!
Después de 1821, de la Cerda fue el Fundador y Primer Jefe de Estado de Nicaragua, cargo que ejerció de 1825 a 1829.

Un siglo después, en 1921, se levantó un monumento en la Plaza de Granada, que recuerda a los patriotas independentistas, con una placa que dice:

HONOR A LOS HÉROES DE 1811

Don Manuel Antonio de la Cerda, Juan de la Cerda, Joaquín Chamorro, José Telésforo Argüello, Francisco Cordero, José Dolores Espinosa, Juan Dámaso Robledo, Gregorio Robledo, Gregorio Bracamonte, Miguel Lacayo, Juan Argüello, León Molina, Cleto Bendaña, Vicente Castillo, Manuel Parrilla y Francisco Gómez.

Estos son los próceres independentistas que debemos recordar.

Por lo tanto, preparémonos a celebrar las fiestas patrias: la victoriosa Batalla de San Jacinto de septiembre 1856 y el Bicentenario del inicio de la lucha por la Independencia de diciembre de 2011. ¡HONOR A LOS HÉROES DE 1811!

rcerda@post.harvard.edu.

Calendario del movimiento independentista
de América Latina

Países Inicio del Movimiento Independentista Proclamación
Argentina 25 de mayo de 1810 9 de julio de 1816
Bolivia 25 de mayo de 1809 6 de agosto de 1825
Chile 18 de septiembre de 1810 12 de febrero de 1818
Colombia 20 de julio de 1810 7 de Agosto de 1819
Ecuador 10 de agosto de 1809 24 de Mayo de 1822
México 16 de septiembre de 1810 27 de septiembre de 1821
Paraguay 14 de mayo de 1811 25 de noviembre de 1842
Uruguay 27 de febrero de 1811 25 de agosto de 1825
Venezuela 19 de abril de 1810 5 de julio de 1811
El Salvador 5 de noviembre de 1811 15 de septiembre de 1821
Nicaragua 22 de diciembre de 1811 15 de septiembre de 1821