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El viajero del primer mundo que visita Managua busca seguridad y tranquilidad. Nuestra ciudad capital necesita mejorar algunos aspectos para poder captar más divisas provenientes de ese turismo incipiente en la capital.

Los europeos, norteamericanos, australianos, asiáticos, etc. que nos visitan buscan un descanso o “relax”, que quizás no pueden encontrar en sus propios países de origen, ya que en muchas de esas naciones se vive con un ritmo de vida muy acelerado.

Si bien es cierto no podemos esperar a los turistas más adinerados, dado las condiciones de país tercermundista, no debemos despreciarlos, ya que en nuestra escuálida economía siempre se necesita de esos dólares.

En su gira por Centroamérica, dicho viajero internacional pasa más días en Ciudad Guatemala y en San José, Costa Rica, en comparación con Managua, respectivamente. La breve estadía en Managua se debe a varios factores, entre los más importantes, la falta de seguridad a su integridad física; los lugareños no manejan el idioma inglés; las aceras suelen estar obstruidas y sucias, la ausencia de una cultura que acoja al turista en general.

Cuando uno de esos turistas es atacado o asaltado por delincuentes, aunque no se difunda en los medios de comunicación, esa noticia viaja como pólvora por todo Centroamérica. Así que aquellos que habían planeado visitar Managua y otras partes de Nicaragua, viajan directamente a San José o Ciudad Guatemala, dependiendo de la dirección de su itinerario.

En el barrio Marta Quezada, en las inmediaciones de Tica Bus, existen unos veinte hospedajes o pequeños hoteles que desearan obtener más huéspedes. Lamentablemente, los vecinos no pagan vigilantes privados como lo hacen otras colonias residenciales de Managua. Por otro lado, la presencia policial brilla por su ausencia. Ante la falta de luminarias en algunos sectores y al caer la noche los delincuentes se aprovechan de la oscuridad y cometen sus fechorías contra los viajeros internacionales.

A estos viajeros se les informa de manera verbal y por escrito que Managua es una ciudad con alta peligrosidad, además de algunos borrachos que a veces fastidian a los visitantes. Cuantas oportunidades de ingreso pierden los taxis, comedores, hospedajes y otros negocios que brindan servicios.

Las autoridades correspondientes debieran poner luminarias, limpiar y despejar ciertas aceras, velar por la seguridad de esas personas que podrían dejar más dólares a los nicaragüenses. Sería bueno que inicialmente el Ministerio de Turismo ponga policías turísticos que sepan un poco de inglés. Si solo se tomaran estas acciones, esos hospedajes vacíos pudieran llenarse con facilidad y generar tantos puestos de trabajo adicional.

La mejor publicidad es la que se transmite cuando se da una opinión positiva entre los extranjeros de que nuestro destino es un lugar seguro, tranquilo y con información suficiente para que se conozcan las grandes bellezas naturales del resto del país.

e.tellez2@hotmail.com

Autor del diccionario jurídico bilingüe y THE GÜEGÜENSE