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El año 1936 tiene dos referencias históricas sumamente interesantes e importantes para analizar y conocer la concatenación dialéctica de los fenómenos y acontecimientos histórico- políticos. Es el año del ascenso al poder político del fundador de la dinastía somocista. El asesino de Sandino, ambicioso de poder y prestigio, no estaba contento con asesinar al héroe de las Segovia y tener el control de la constabularia (G.N), creada por la ocupación yanki, producto del pacto del Espino Negro el 4/5/1927.

Esta ambición desmedida, y el padrinazgo de la embajada yanki, conducen a Somoza García a la realización del golpe de Estado contra su propio primo J.B Sacasa, el de la Guerra Constitucionalista, y toma el Ejecutivo. De esta manera, el asesino de Sandino concentra en sus manos el poder militar, el ejecutivo. Posteriormente el político y económico.

Sin embargo, por esas vicisitudes de la historia, el 23 de junio de 1936 nació el fundador del FSLN, Carlos Fonseca Amador, quien combatió toda su vida a la dinastía oprobiosa y criminal, creada, sostenida y defendida por la Casa Blanca. El Comandante Carlos forjó su pensamiento y praxis política gradualmente por la capacidad y agudeza intelectual; por una mentalidad abierta, propositiva y constructivista. Siguiendo el pensamiento de Sandino, logró adecuar y adaptar a nuestra realidad la teoría científica del proletariado: el marxismo-leninismo. Los análisis realizados producto de los reveses militares ocasionados por la G.N constituyen elementos históricos que fundamentan el carácter dialéctico científico que el fundador del FSLN le imprimió a la organización revolucionaria.

Algunos intelectuales se han dado a la tarea de mostrar que el FSLN estuvo huérfano del conocimiento y aplicación del marxismo a nuestra realidad. Sin embargo, la estrategia y táctica asumida por el FSLN como resultado de las experiencias de Raití-Bocay (Río Coco) en 1963; de Pancasán en el 67, y de la acumulación de fuerzas en silencio (67-74), demuestran la aplicación de la dialéctica al conocimiento de los fenómenos políticos, militares y sociales. Los reveses militares se convierten en victorias políticas. Demandan el curso, la dirección que deben tener los acontecimientos para continuar adelante. Lo contrario es dogmatismo, mecanicismo que conlleva a la extinción. Las discusiones, el análisis y las decisiones a tomar, respecto a la aplicación a nuestra realidad de la teoría del foquismo, implementada en cuba demuestran la menta abierta, el análisis riguroso, objetivo e imparcial de Carlos Fonseca Amador. Obviamente que en todo movimiento, sobre todo en los revolucionarios, existen dogmaticos, intransigentes, los defensores “puros” del marxismo, de la ética y la moral revolucionaria, como si los revolucionarios fueran ángeles, arcángeles, querubines y no seres humanos imperfectos. Esto ocasionó la división táctica-política en las 3 tendencias. No obstante, la necesidad estratégica obliga a la reunificación.

Desaparecido el fundador del FSLN la táctica y estrategia político-militar toma otros rumbos con los llamados terceristas. El enfoque, análisis e interpretación de la realidad de aquel entonces, demandan las acciones militares H.O.S en “apuntes sobre la insurrección”, señala que el análisis teórico práctico, es producto del pensamiento de Carlos Fonseca Amador, del análisis la discusión, el conocimiento de otras experiencias político-militares triunfantes y del marxismo aplicado a la realidad como una guía para la acción.

Actualmente, en condiciones sumamente favorables para avanzar en la construcción de esa sociedad perfilada por Carlos Fonseca A. el estudio del marxismo-leninismo, de su Filosofía, el Materialismo dialéctico e histórico, su aspecto económico, sociológico y su aplicación a nuestra realidad es una necesidad insoslayable. El pensamiento del Comandante Carlos de que entre cristianismo y revolución no hay contradicción, tiene vigencia en nuevas condiciones y circunstancias. Pero los componentes teórico-prácticos del cristianismo, deben conjugarse con el conocimiento, el intelecto y raciocinio científico. La puesta en práctica de los principios cristianos en nuestra sociedad responden a la necesidad de la formación del hombre nuevo. Una sociedad donde prevalece como filosofía el odio, la exclusión, la marginación, el menosprecio, la intolerancia y tantas conductas y comportamientos ajenos a los mandamientos cristianos, no avanzará. Como sociedad somos ejemplos fehacientes del estancamiento por esta cultura y comportamiento, El cristianismo, como filosofía, es revolucionario, transformador, difícil de cumplir por su rigurosidad, pero su esencia es el amor. Una sociedad sin amor se estanca espiritualmente y no avanza hacia nuevas metas y objetivos estratégicos.

Carlos Fonseca A. argumentaba la necesidad de elevar el conocimiento y la conciencia del pueblo trabajador. La expresión histórica “también enséñenles a leer” fundamenta lo anterior. Sus escritos y análisis sobre los fenómenos político-económicos, militares y culturales de su época, son piezas didácticas y pedagógicas que combaten la alienación, el fetichismo, la mentalidad mágica, el idealismo, oscurantismo y todo aquello que tenga que ver con los hilos invisibles de la explotación: marxismo adecuado a nuestra realidad, experiencia y especificidad. Este conocimiento hará más enriquecedora y motivadora la praxis para avanzar en los retos. Carlos Fonseca así lo pensaba. El FSLN debe profundizar su pensamiento.


*Periodista docente UPF, Graduado en Ciencias Sociales de la ex RDA