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Durante el X Congreso Centroamericano de Historia, realizado recientemente en nuestro país, hubo el anuncio de establecer a nivel universitario la Cátedra Sandino. Este anuncio hace justicia al nicaragüense que ha dictado con su ejemplo, la mayor Cátedra de nacionalismo, dignidad, patriotismo y de lucha antiimperialista.

El “Che” Guevara dijo que la mejor manera de honrar a un héroe es imitando su ejemplo. Sin embargo, imitar implica el conocimiento de la vida y obra, en este caso de Augusto C. Sandino. Pese a todas las demostraciones públicas, es evidente que hay una gran ignorancia y en consecuencia no se tiene claro el parámetro que debe medir nuestra conducta. Cunde el servilismo y el oportunismo en busca de prebendas y cargos públicos, en un comportamiento que profana la memoria de nuestro Héroe Nacional.

La Cátedra Sandino es un reto a la distorsión y acomodo que se ha hecho del nica de Niquinohomo. Cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) era una organización clandestina con cuanta mística se estudiaban los escritos de Sandino y las obras que sobre él se habían editado. Los libros de Gregorio Seltser, circulaban con gran secretividad, pues el mero hecho de tenerlos constituía delito para la dictadura somocista. Profética fue la propuesta de Carlos Fonseca de incorporar el apellido del héroe al naciente Frente de Liberación Nacional (FLN) para convertirse en el FSLN, dándole identidad propia de nuestra nacionalidad nicaragüense.

Cuánto sacrificio y entrega significaba llegar a ser militante del FSLN, muchos eran los años en que se mantenía la categoría de colaborador o de simpatizante. La vinculación con el FSLN significaba el riesgo de la cárcel, tortura y hasta la muerte. Esa práctica, sin dobleces ni vacilaciones logró a un alto costo el triunfo popular revolucionario del 19 de julio de 1979. Fue gracias al conocimiento del ejemplo de Augusto C. Sandino que se logró forjar un carácter de profundas convicciones, lejos de actitudes indignas, como la adulación y el servilismo.

Después del triunfo revolucionario se creó el Instituto de Estudio del Sandinismo (IES). Se logró rescatar gran cantidad de documentos y objetos relacionados con el Gral. Augusto C. Sandino, su lucha contra la intervención imperialista norteamericana y los vende-patria locales, a quienes llamaba “peleles”. Cuando se instaló el Museo de la Revolución en el mercado Roberto Huembes, se pudieron ver escritos, fotografías y objetos de gran valor histórico. Se editaron numerosas obras relacionadas con Sandino, aquellos que combatieron a su lado y los que dieron continuidad a la lucha hasta derribar la dictadura dinástica de los Somoza.

Todo ese material basado en el ejemplo de quienes supieron morir por los verdaderos principios revolucionarios, se estudiaban en los llamados entonces Comités de Base. El anuncio de establecer la Cátedra Sandino es de suma importancia para que por lo menos no se alegue ignorancia de cuáles deben ser las cualidades de un militante sandinista, en los primeros carné que se dieron se leía sobre el militante: “Los que están compenetrados que ser militante no es un privilegio sino una responsabilidad”. A la Cátedra Sandino se le debe dar la importancia que amerita, no solo para los militantes del FSLN, sino para todos los nicaragüenses. Es conveniente que esté a cargo del Departamento de Historia de la UNAN-Managua pero con una proyección popular, a todos los niveles y sectores.

Debe ponerse el orden desde su inicio. En el Acta de lanzamiento oficial de la Cátedra Sandino, durante el acto que se realizó en la UNAN-Managua, se leen una serie de contradicciones. Aparecen en el Acta los nombres de Augusto César Sandino y Augusto Nicolás Calderón Sandino, sobre este segundo nombre no existe asidero histórico o legal, ni sustentación para que se use en relación a nuestro Héroe Nacional. Es más, en el considerando del Acta, en el punto uno queda claro “Que la Asamblea Nacional declaró Héroe Nacional al Gral. Augusto C. Sandino”, igual nombre se le da a la Avenida Peatonal, así como ya se ha hecho con otros sitios, incluyendo el aeropuerto internacional.

Se hace necesario hacer un estudio serio de la vida y obra del general Sandino. Establecer su árbol genealógico. Rescatar el parentesco de los descendientes de los hijos e hijas de Doña Margarita Calderón Ruiz, me refiero a Fernando, Julio César, Manuela, Carmen, Antonio e Isabel. Igual que de su hija María Natalia, procreada en Niquinohomo con Doña Mercedes Sánchez Gaitán. Es importante, pues hay quienes pretenden identificarse como familiares del general Sandino, otra forma de oportunismo.

Confiamos en la capacidad del Departamento de Historia de la UNAN-Managua para organizar y proyectar la Cátedra Sandino. Hay que convocar, sin exclusiones partidarias, a todos aquellos estudiosos de Sandino y su ejemplo, teniendo el cuidado de que se haga bajo principios éticos y morales, es lamentable ver y escuchar a oportunistas tratando de dar cátedra sobre Sandino y la lucha de liberación contra el somocismo. El Departamento de Historia de la UNAN-Managua tiene la responsabilidad de velar para que el museo que se montará en el Recinto Universitario Rubén Darío tenga credibilidad, comprobando la veracidad de objetos y documentos.

Es importante que la Cátedra Sandino se convierta en el medio para que todos los nicaragüenses conozcamos y estudiemos la vida y obra del Gral. Augusto C. Sandino. Así podremos tener la oportunidad de rendirle, como decía el “Che” Guevara, el mejor homenaje que se le pueda dar a un héroe, que es el de imitar su ejemplo.