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Desde los tiempos del ingeniero Roberto Cedeño, pasando por los también ex alcaldes Herty Lewites (q.e.p.d.) y Dionisio Marenco, se ha anunciado el cierre de “La Chureca”, el más grande basurero y una de las mayores fuentes de contaminación ambiental del país. El 27 de julio 2010, END nos trajo la noticia de que próximamente se iniciará la construcción de viviendas en La Chureca. Pero también al final se deja entrever que el monstruo seguirá vivo. Que su fétido aliento seguirá amenazando la salud de decenas de miles de pobladores del Distrito II, en los barrios Acahualinca, Santa Ana, Monseñor Lezcano, Linda Vista, Las Brisas, Colonia Morazán y Los Arcos, a contrapelo de lo que prescriben las leyes y normativas ambientales vigentes y aun la propia Alcaldía de Managua.

Hasta donde se sabe públicamente, el ingeniero Marenco dejó más que adelantada con la cooperación española el cierre de La Chureca y como parte del mismo, la construcción de las ya referidas viviendas de interés social en beneficio de las familias que han vivido de la colecta y venta de material reciclable. El cierre implica, de acuerdo a la Ley, que debe haber por lo menos dos sitios debidamente estudiados (con su respectiva Evaluación de Impacto Ambiental) como opciones para establecer el nuevo sitio de disposición final de los residuos sólidos de la Capital.

Cabe recordar también que durante la administración del ingeniero Arturo Harding en Marena, quedaron bastante adelantados este tipo de estudios, incluso gestiones de financiamiento con el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE. ¿Qué se han hecho esos estudios? ¿Qué ha pasado con esas gestiones? Sería importante que los funcionarios de las instituciones que participaron de los mismos, al igual que los actuales, pudieran responder, habida cuenta de que no se puede estar reinventando la rueda con cada nueva administración pública.

Como lo que está en cuestión no es la construcción de viviendas (¡ojalá hubiese sido en un sitio idóneo y no de alto riesgo como éste!), sino el cierre de La Chureca y la ubicación del nuevo sitio de disposición final de los desechos sólidos de Managua, a fin de que el lector saque sus propias conclusiones, expongo seguidamente una breve selección de lo que prescriben sobre el manejo de los residuos sólidos no peligrosos la Ley No.217, Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, la NTON No.05-013-01, “Norma Técnica para el Control Ambiental de los Rellenos Sanitarios para los Desechos Sólidos No Peligrosos” y la Ley No.641, nuevo Código Penal de Nicaragua. No se agotan aquí las disposiciones y regulaciones de Ley, pero al menos el lector también podrá percatarse de que, más que de carencia de leyes, adolecemos de la falta de aplicación de las leyes ambientales.

Quién es responsable del manejo de la basura
Según el Arto. 129 de la Ley No.217, Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales”:
Artículo 129: Las alcaldías operarán sistemas de recolección, tratamiento y disposición final de los desechos sólidos no peligrosos del municipio, observando las normas oficiales emitidas por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales y el Ministerio de Salud, para la protección del ambiente y la salud.”

Sobre el cierre de los basureros
El cierre de los basureros o “rellenos” sigue un procedimiento de Ley. Entre los pasos que implican están los siguientes, contenidos en el numeral 7.1 de la NTON No.05-013-01:

* 7.1 Criterios generales para el cierre o clausura del relleno

* 7.1.1 Antes de la clausura del actual relleno sanitario se debe contar con el nuevo relleno sanitario, éste debe comenzar operaciones mientras se clausura el actual.

* 7.1.2 Antes de proceder al cierre o clausurase someterá con anticipación de 2 años la propuesta del Gobierno Municipal, al Minsa, Marena e Inifom, para su revisión y aprobación. En el caso de ser Natural o Jurídico la propuesta será sometida a las mismas instituciones a través del Gobierno Municipal.

* 7.1.3 Una vez aprobado se procederá a iniciar la implementación de las actividades descritas en el plan de clausura, en el que se especificarán las obras, los calendarios, los costos, procedimientos de descontaminación, el tipo de cubierta final a utilizar y otras actividades a realizar.

* 7.1.4 Las actividades de clausura deberán iniciarse 30 días después de recibida la última cantidad de desechos sólidos no peligrosos.

Criterios para ubicar nuevos rellenos sanitarios
El cierre de un relleno sanitario implica necesariamente la entrada en operación de otro. Y un nuevo relleno sanitario no puede establecerse en cualquier parte. De acuerdo a la NTON No.05-013-01:

* 4.1.1 Las Alcaldías deben proponer la ubicación de dos o más sitios alternos para rellenos sanitarios.

* 4.2.8 No se permitirá la instalación de rellenos sanitarios a una distancia menor de 1,000 metros de las costas de lagos, lagunas, zonas costeras y márgenes de ríos o lugares que afecten el área turística.

* 4.2.9 La ubicación del terreno debe estar a una distancia no menor de los 1,000 metros del perímetro de la ciudad o poblado.

* 4.2.10 Debe estar ubicado a sotavento de la población, de tal manera que el aire circule de la población hacia el sitio del relleno, y no lo contrario.

* 4.2.11 Debe ubicarse como mínimo a 1,000 metros de industrias de alimento, escuelas, hospitales, centros de desarrollo infantil y áreas de recreación.

* 4.2.21 El relleno sanitario no debe ubicarse a menos de 60 metros de las fallas geológicas.

* 4.2.24 No se permite la ubicación de rellenos sanitarios en pantanales, marisma y similares.

Monitoreo obligatorio de “los tufos”
La Chureca es un foco principal de contaminación del suelo, del aire y de las aguas del Xolotlán. Aquí es válido el esquema preferido del Dr. Salvador Montenegro para ilustrar gráficamente problemas como éste, sobre todo ahora que se terminó de construir una planta para tratar las aguas residuales de Managua: un grifo que es surtido subterráneamente por el agua de un servicio sanitario. Esa es la situación real actual del Xolotlán. ¿De qué sirve la planta de tratamiento mientras no se cierre La Chureca?
Pero queremos detenernos por ahora en uno de los tres focos contaminante principales de La Chureca: la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, los tufos. La misma NTON No.05-013-01, en los siguientes incisos, aunque de manera insuficiente (al menos yo agregaría furanos y dioxinas), prescribe dónde, cuándo y cómo hay que monitorear aunque sea una parte de los gases causantes de los tufos.

6.1.5
d) Se tomarán muestras de los gases emitidos a la atmósfera semestralmente, monitoreándose principalmente los siguientes parámetros:

* Metano

* Dióxido de carbono

* Amoníaco y Ácido sulfhídrico

e) Los puntos de muestreos se ubicarán de la siguiente manera: Dentro del área de la celda activa del relleno, a 50 metros de la celda activa en dirección del viento a 150 metros de la celda activa en dirección del viento”

Una sencilla encuesta a los habitantes del Distrito II permitiría conocer su opinión sobre estos aspectos contenidos en la Ley, los cuales no se están cumpliendo, en perjuicio de su salud y de sus condiciones de vida.

Sanciones administrativas y sanciones penales
Las sanciones administrativas para las infracciones a la ley están prescritas en los términos de la Ley 217 Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, y su Reglamento (Decreto No. 9-96), en la Ley No.647, y en la NTON No.05-013-01. En adición, el nuevo Código Penal de Nicaragua (Ley No.641), el cual por primera vez en la historia tipifica el delito ambiental, establece en su Arto.No.367:

“Arto. 367. Contaminación atmosférica
El que sin la debida autorización de la autoridad competente y en contravención de las normas técnicas respectivas, mediante el uso o la realización de quemas de materiales sólidos y líquidos, químicos o bioquímicos o tóxicos, genere o descargue emisiones puntuales o continuas que contaminen la atmósfera y el aire con gases, humo, polvos o contaminantes con grave daño a la salud de las personas, a los recursos naturales, a la biodiversidad o a los ecosistemas será sancionado con pena de tres a cinco años de prisión y de cien a mil días multa.

Las penas establecidas en este artículo se reducirán en un tercio en sus extremos mínimo y máximo, cuando el delito se realice por imprudencia temeraria.”

A vuelo de pájaro, por razones de espacio, aquí se ha resumido un poco de lo que dicen las leyes, las cuales también establecen con nombre propio a quienes compete velar por su aplicación (MARENA, MINSA, Procuraduría del Ambiente, Alcaldía). Así pues, no existen razones técnicas, legales, sociales, económicas ni de otra índole que justifiquen prolongar la vida de La Chureca, principal foco de contaminación ambiental de la Capital, salvo que estemos aspirando a ganar el poco meritorio título de “Managua, Capital de los Tufos”.


darwinjj2007@gmail.com