•  |
  •  |
  • END

El recuerdo más vivo de lo que significa dictadura es una patada en la espalda de un Guardia Nacional hace 31 años mientras jugaba trompo en una de las calles polvorientas del barrio donde crecí, luego de presenciar como asesinaba de varios disparos salidos de su fusil garand a un muchacho por el único delito de ser joven. En la actualidad, dictadura es la bandera principal que utiliza la oposición en contra del Frente Sandinista de cara a las elecciones de 2011.

Durante las últimas elecciones nacionales al partido FSLN le ha tocado, además de conquistar el voto, desvanecer una serie de ataques que en cada uno de los procesos electorales se han convertido en banderas para infundir temor en los votantes e impedir el triunfo del sandinismo. Hasta 2006 se caracterizaron por ser repetitivas y con algunos matices de la época en que se desarrollaba la elección, sin embargo, en esta nueva coyuntura los actos del Frente en el Gobierno han hecho que la oposición se quede sin banderas porque la población se ha convencido de que únicamente han sido eso, banderas de ataques.

En 1984 acusaron a Arturo Cruz de ser mil veces más traidor que los “piricuacos”, porque intentaba participar en las elecciones y por presiones de Estados Unidos desistió acusando que no había condiciones, que se preparaba un fraude y que Estados Unidos intervendría militarmente Nicaragua si ganaban los sandinistas.

En 1989-90 en plena guerra de agresión, la crisis económica y el Servicio Militar fueron armas infalibles en contra del Frente, principalmente jugaron con el sentimiento de las madres y el estómago de la población. Dijeron que continuaría el bloqueo económico y la guerra si ganaba el sandinismo; y la Unión Nicaragüense Opositora UNO concibió un plan de desestabilización ante un supuesto fraude del FSLN. La historia demostró lo contrario.

En 1996 se continuaron izando las banderas de la guerra, infundiéndoles temor a la juventud de que si el Frente ganaba volvían el Servicio Militar y las colas. El voto del miedo, utilizando propaganda negativa en contra de Daniel, ubicándolo en la década de los 80 con imágenes y artículos en los medios de comunicación de la guerra, la escasez, los discursos en contra de Estados Unidos y la Contra, y todos los problemas que se dieron durante la revolución fue la tónica de la campaña electoral. Además de eso los demócratas se garantizaron las elecciones con un fraude montado desde el CSE (¿recuerdan las boletas en los cauces y calles?).

Las presiones estadounidenses azuzando la polarización y diciendo que Daniel tenía amistades con Saddam y Khadafi, que ponían en duda su condición democrática. Y de la Iglesia Católica con la famosa parábola inventada de la serpiente. Quién no recuerda al cardenal Obando celebrando una misa en la Catedral, diciendo del peligro de caer en el error de un campesino que desoyendo consejos, recogió del camino a una víbora moribunda por el frío, y le dio calor y vida en su pecho, sólo para recibir como respuesta la picadura mortal de la misma, y la bendición recibida por Alemán en esa misma misa.

En 2001 el liberalismo aprovechó la oportunidad de los actos terroristas del 11-9 en Estados Unidos y toda la campaña se orquestó en hacer aparecer a Daniel como amigo de terroristas. Otra vez la campaña del miedo y además de eso el fraude electrónico impulsado por el PLC, denunciado en múltiples ocasiones por los medios de comunicación escrita, incluyendo a EL NUEVO DIARIO, incluso se señalaba que se había construido un telepuerto a favor del PLC cuyo servidor se encontraba en casa presidencial. Bolaños se encontraba por debajo de Daniel en las encuestas y Alemán no titubeó en sacar a los soldados del ejército a las calles vestidos como si fuesen a la guerra, para revertir la preferencia de los nicaragüenses, desatando con ello un estado de pánico en la población, quienes llegaron a considerar como ciertas las afirmaciones de los liberales. La campaña del temor dio resultado en las elecciones del 2001.

En 2006 el Frente continuó batallando con la campaña de terror impulsada por los “demócratas”, redoblaron sus ataques contra el sandinismo, intentando repetir sus logros de 2001 pautaron en los medios mensajes que instaban al miedo, otra vez reviviendo los recuerdos de la guerra y la crisis económica, los llamados a no votar por el pasado, diciendo que volvería la guerra y la escasez fueron la tónica de ese proceso electoral y agregaron algo más, dijeron que una vez en el poder el FSLN intervendría las remesas procedentes de las familias nicaragüenses en Estados Unidos, bandera que le había dado resultado a la derecha en El Salvador. El gobierno de EU también hizo lo suyo, aseguraba que un triunfo de Daniel, pondría en riesgo las relaciones y la cooperación de Washington con el país y ahuyentaría el comercio, la inversión y pondría en peligro el Tratado de Libre Comercio.

Hoy todas estas banderas son imposibles de utilizar, el tiempo ha demostrado las buenas relaciones con Estados Unidos y nada de lo que con mucha alegría repetía la oposición al Frente en cada campaña electoral ha sucedido. Daniel únicamente pidió al pueblo nicaragüense “la oportunidad de gobernar en paz y los vamos a sacar de la pobreza”.

Apuestan al desgastado discurso del totalitarismo y dictadura cuando más del 50% del padrón electoral son votantes que ni idea tienen de eso. Además las nuevas generaciones están conscientes de los logros del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional en pro de los más desposeídos del país. Aún así, no importa, el Frente seguirá arriando cada una de estas banderas.


*Militante del FSLN