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Hace unos años un profesor australiano me sugirió que leyera un libro de Bertrand Russelll titulado “Por qué no soy cristiano”.

La fama internacional de Russell como la temática me indujeron a leerlo con mucho interés y detenimiento. Al final del mismo, había una entrevista que le ofreció la BBC de Londres en 1928, en donde también el padre Frederick Copleston era parte de la misma. A continuación expongo los pensamientos generales de la entrevista con otros comentarios del autor:

Creyente: ¿Cree usted que es cierto que no existe Dios o simplemente que no ha sido probado?
Russell: “No. Yo no creo que sea cierto que no exista tal ser. Pienso que está al mismo nivel que los Dioses del Olimpo….No puedo probar que no existen, pero creo que el Dios cristiano no tiene más probabilidad que ellos. Creo que tiene una mera posibilidad”

Creyente: ¿De modo que usted acepta, al menos, la probabilidad de su existencia?
Russell: “Aunque no imposible, puede tenerla por tan improbable que no vale la pena considerarla en la práctica”

Creyente: Pero…los hechos demuestran que la gran mayoría de las personas, incluyendo personas cultas e ilustradas, “creen”, y esto lo proyectan en sus vidas diarias en la “práctica”. ¿No lo cree usted así?
Russell: “Por mi parte, disiento de todas las religiones conocidas, y espero que toda clase de creencias desaparecerá…Considero la religión como perteneciente a la infancia de la razón humana y en una fase de desarrollo que ahora estamos superando”

Creyente: A lo largo de la historia, el tema de Dios ha sido tratado por los más grandes genios de la humanidad. Platón lo identificó con la idea de Bien, Aristóteles con el Acto Puro y San Agustín como Santo Tomás en la Edad Media se afiliaron al Dios cristiano. Y en la modernidad, por ejemplo, el fundador del existencialismo, Kierkegaard, se confesó fervoroso creyente. ¿Cree usted que todos ellos fueron “infantes de la razón”?
Russell: “Lo que realmente hace que la gente crea en Dios no son los argumentos intelectuales. La mayoría de la gente cree en Dios porque les han enseñado a creer desde su infancia, y ésa es la razón principal…después de ésta es el deseo de seguridad”

Creyente: Concedo lo primero que usted dice. Nosotros los cristianos enseñamos el catecismo a los niños(as) porque en esta edad es cuando las verdades de nuestra fe se captan con mayor inocencia y profundidad. En la historia de nuestra religión está comprobado que la vida de fe no solo da seguridad al creyente, sino que también le proporciona una razón y un sentido para su vida.
Russell: “La religión cristiana-en mi opinión-, tal como ha sido organizada en sus iglesias, ha sido y es la principal enemiga del progreso moral del mundo”

Creyente: Eso que usted afirma es bastante fuerte e injusto. En estos momentos pienso que esa afirmación categórica, injustificada y sin verdaderos fundamentos, está alimentado por ciertos prejuicios y resentimientos, productos, quizás, de los escándalos que han provocado algunos malos cristianos. ¿Qué puede usted decir al respecto?
Russell: “Históricamente es muy dudoso que Cristo existiera. Y si existió, no sabemos nada acerca de él, por lo cual no me ocupo de la cuestión histórica. Yo no puedo pensar que, ni en virtud ni en sabiduría, Cristo esté tan alto como otros personajes históricos. En estas cosas, pongo por encima de él a Buda y Sócrates”.

Creyente: Sinceramente no comprendo cómo usted, siendo tan inteligente e ilustrado haga semejante comparación. Además, usted mismo ha dicho que no se ocupa de la Historia. ¿Por qué se ha atrevido a dudar de la existencia histórica de Cristo sin argumentos (históricos) que lo sustenten? ¿Pude haber una comparación entre un Dios encarnado y dos seres humanos como Buda y Sócrates? Nosotros creemos firme y dogmáticamente que Jesús es el Hijo de Dios vivo, es decir, el Dios hecho Hombre.
Russell: “Creo que todas las grandes religiones del mundo- el budismo, el hinduismo, el cristianismo, el islamismo y el comunismo- son, a la vez, mentirosas y dañinas”

Creyente: De modo que usted ahora está haciendo un acto de fe al decir “creo”. Su afirmación, que no demuestra absolutamente nada, parece más bien una proyección o producto de su fe atea. ¿No lo cree? Además, todas esas religiones tienen en muchos aspectos hermosas coincidencias como irreconciliables diferencias. ¿No cree usted que alguna o la mayoría de ellas tienen mucho de verdad con respecto a la reforma de la conducta y al destino del Ser Humano?
Russell: “La cuestión de la verdad de una religión es una cosa, más la cuestión de la utilidad es otra. Yo estoy firmemente convencido de que las religiones hacen daño, como lo estoy de que no son reales”

Creyente: No estoy de acuerdo con usted de que la religión es inútil. Por ejemplo, los filósofos paganos se enorgullecían de ser virtuosos y sabios. Consideraban que el fin y el sentido de la vida era llegar a ser como ellos. En cambio, en la religión cristiana, tanto la reforma moral de la conducta como el conocimiento de las verdades de la fe son “útiles” para alcanzar una mejor vida aquí y en el otro mundo. San Agustín decía: “Hay que vivir bien para vivir para siempre” ¿No cree usted que esta “utilidad” es la mejor que se puede concebir para alcanzar la felicidad?
Russell: “El secreto de la felicidad está en aceptar el hecho de que el mundo es horrible”

Creyente: Nosotros creemos todo lo contrario. Este mundo es la creación por parte de un Dios sapientísimo. La existencia del mal colabora en cierta medida para el triunfo del bien definitivo. El mismo San Agustín decía: “Dios permite los males para sacar de ellos mayores bienes”. Además, la bondad y la hermosura de la naturaleza siempre nos pueden recordar la bondad y la hermosura de su artífice. No hay fealdad más que en el pecado o el mal que el hombre ha introducido en el mundo.
Russell: “La idea de que todos seríamos malos si no tuviéramos la religión cristiana, a mí me parece todo lo contrario, que la gente que la tiene es, en su mayoría, extremadamente mala”

Dejemos por el momento a Bertrand Russell y sus seguidores con su “parecer”. Allá ellos!

*Catedrático de la Ave Maria University
juan.bosco@avemaria.edu.ni