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Las trilladas y a veces incendiarias alocuciones del presidente Hugo Chávez Frías, luego de más de diez años de estar al frente de Venezuela, no le han servido de mucho a la hora de examinar fríamente el desempeño económico de Venezuela y del eje político-económico continental (ALBA) que en algún momento pretendió conformar para hacer contrapeso a los países que él considera políticamente alineados con Estados Unidos y que se mantienen dentro de la senda de la economía capitalista y de mercado.

El proyecto ALBA de Chávez está estancado, desgastado, estratégicamente enredado y sin opciones prácticas que le den viabilidad económica ni política en América Latina. Los países que alegremente se subieron al tren del ALBA alentados por la promesa de una prosperidad construida en torno al factor petrolero venezolano pronto han comprendido que están metidos en un proyecto que bien vale la pena comparar con un Vietnam político continental.

El socialismo a la Chávez ha sido un rotundo fracaso. Chávez ha demostrado una incomprensión total del concepto, importancia y trascendencia del fenómeno capitalista en la realidad económica de las naciones.

Neoliberalismo, capitalismo salvaje, oligarquía y otras palabras más que forman parte de su bagaje léxico—porque decir que bagaje ideológico implicaría que el presidente bolivariano comprende muy bien la ideología detrás de cada una de las mencionadas categorías conceptuales —suenan ya tan trilladas y aburridoras dentro de las peroratas incoherentes que domingo a domingo se complace en dirigir a todo el continente americano a través de su programa Aló Presidente.

Sin embargo, ha quedado demostrado que aquellos países que no se han adherido a los delirios de Chávez y que han preferido transitar por la senda de la responsabilidad macroeconómica y el equilibro de sus economías y la potenciación de sus estructuras productivas han tenido mejor desempeño y dan señales de estar mejor preparados para lograr mayores espacios de inserción en la economía mundial.

Por ejemplo, Colombia ha logrado mantener en los últimos tres años niveles bastante controlados de inflación, incluso ha reducido su tasa de inflación que era superior al 3% en el último trimestre de 2008 a un nivel que está por debajo del 1% en último trimestre de 2009. De igual manera, ha mantenido su ritmo positivo de crecimiento interanual del PIB, a pesar de la desaceleración provocada por la crisis, durante los últimos tres años a un ritmo de un 7.5% en 2007, 2.4% en 2008 y 0.3% en 2009; todo ello según el documento: Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe publicado por la Cepal. Colombia ha podido atravesar la crisis mundial con mucha responsabilidad y reduciendo al máximo posible el impacto en términos del PIB.

Chile, por su parte, ha tenido un muy buen manejo de la crisis. Ha logrado mantener bajo control e incluso abatir de una manera muy importante la inflación desde niveles de un 5% en el tercer trimestre de 2008 hasta niveles de -5% para el tercer trimestre de 2009. La tasa de variación interanual del PIB para los últimos tres años logró desempeños positivos para 2007 con un 4.7%, en 2008 con un 3.2% y un decrecimiento debido a la crisis en 2009 de un -1.8%. Sin embargo, el salario medio real creció en un 4.8% en 2009. En donde registró su mejor desempeño fue en la balanza comercial ya que superaron los 60 mil millones de dólares contra 40 mil millones de dólares en importaciones.

Perú por su lado ha tenido un excelente manejo de la inflación haciéndola descender desde un 6% en cuarto trimestre del 2008 hasta un 1% en cuarto trimestre del 2009. En lo correspondiente al PIB para los últimos tres años ha tenido un muy buen desempeño. Registró una tasa interanual de crecimiento de 8.9% en 2007, 9.8% en 2008 y 0.8% en 2009, en plena crisis. Además de esto su balanza comercial es positiva.

Los datos económicos para Venezuela no son tan positivos en estos renglones. No ha logrado abatir la inflación que para el tercer trimestre de 2008 superaba el 10% y en el tercer trimestre del 2009 registró un 8%. Su PIB, que depende principalmente de las exportaciones de petróleo; y por lo que era de esperar un mejor desempeño se desplomó desde una taza interanual de crecimiento de un 8.2% en 2008 hasta un -2.3% en 2009. Su balanza comercial se ha deteriorado mucho, desde un superávit comercial de más de 38 mil millones de dólares en 2008 a un superávit de 10 mil millones de dólares en 2009; lo que representa un deterioro de 28 mil millones de dólares de un año al otro.

Chávez puede argumentar mucho sobre este desempeño para tratar de defender lo indefendible. Sin embargo, las cifras son claras y las conclusiones evidentes: Venezuela está empantanada y con ella todos países satélites del ALBA cuyas economías no soportarán el peso del populismo y la irresponsabilidad macroeconómica. La economía es el muro en el que se estrellan las falacias de los gobiernos izquierdistas irresponsables de Latinoamérica.


*El autor es Especialista en Economía Gubernamental y en Administración Financiera Pública.