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Después de retirarse del canto, hoy, es una ácida y competente tertuliana, que pone con exactitud los puntos calientes sobre las íes, en los principales programas de la televisión española. En su retiro se ha dedicado a leer, reflexionar y prepararse por los senderos de la vida. No se cree la notable, pero es una necesaria, en un país de urgencias como es España. Es Massiel, la primera cancionera española, ganadora del premio Eurovisión 68, con el tema ¨La, La, la¨, una causa de su alegría, y un expediente abierto con sabor amargo, que aprovechan sus detractores para martirizarla llamándola, la ¨ldiva del franquismo. Con el paso de los años, Massiel resiste y contraataca. Con su carácter a prueba de fuego y balas, como una verdadera gitana ha dicho que esos insultos son de la peor calaña, y representan un examen de la mediocridad de una sociedad que por la falacia política son capaces de armar cualquier infundio. ¨Yo nunca fui franquista ni simpatizante del régimen, es su declaración, que aún no convence a sus enemigos, pero causa resquemor a la cancionera que prefiere decir las cosas de frente y en voz alta, que retroceder, y mantener su verdad no a través de intermediarios mediáticos.

Según los periodistas de farándula, era Joan Manuel Serrat el escogido para cantar en el festival europeo de la canción, el tema La, La, La de la autoría del Dúo Dinámico, pero como éste se negara a cantarla en español, llamaron de emergente a Massiel. Serrat por ésa época mantuvo un debate abierto en toda España por la defensa y reconocimiento del catalán. La otra parte de la historia es que el virtual ganador era Cliff Richard con la canción Congratulations. El sueño del premio para Massiel era sólo eso, un sueño, que luego al tocar la realidad catapultó a la estrella de labios carnosos y sensuales convirtiéndola en una heroína nacional, supuestamente apoyada por el dictador español, hasta el punto de influir en el jurado para que resultara ganadora, porque necesitaba mejorar la imagen internacional de España. Aunque el supuesto es que Franco amañò la votación, la representante española ganó con tan sólo un punto que estableció la diferencia. Durante estos años, Massiel ha dicho, que seguramente el cantante Raphael, que estaba en la cúspide de su carrera era el más indicado y otros más. Pero terciaron para ella, y ahí empezó, el encono contra la artista de voz ronca, firme y agradable, enamorando con una bella metáfora que nos encantó y que fue capaz de hacernos imaginar cantando con las rosas en el mar, que se hizo sentir en cualquier gala, incluyendo la del corazón.

En estos tiempos de contar aniversarios han transcurrido cuarenta y dos años, del festival de Eurovisión, y aún se levantan voces para desprestigiar a Massiel, que se negó a participar en un documental donde deliberadamente se le acusa y a una canción clásica que continúan buscando un lugar y rosas en el mar...