•  |
  •  |
  • END

Han pasado ya 31 años desde el triunfo de aquella revolución realmente prometedora, de una revolución que a pesar de muchos obstáculos impuestos supo proyectarnos un futuro alentador y lleno de esperanza en nuestra búsqueda de democracia; al menos este sentimiento se reflejaba en el 40% de la nación, ya que el porcentaje restante se encontraba sumergido en un estanque de miedo, desesperación y odio.

El triunfo de nuestra revolución popular se logró por los cimientos en los que ésta se edificó; gente buena y noble de un pensamiento socialista, capaces de entender la realidad que nos rodeaba. He tratado con éxito, debo decir, que mis hijos adoptaran dicho pensamiento gracias a las enseñanzas y anécdotas que les he entregado.

Nuestro gobierno revolucionario es un organismo con vida propia, por lo tanto tenía que llegar el día en el que se enfermase de algún malévolo virus contraído en alguna parte del tiempo. Hoy en día podemos ver este virus propagado en casi todas las partes de las que se compone este gobierno: institutos, ministerios, programas, etc.

Este virus, estas personas, que ocupan los puestos más altos y de mayor confianza en el actual gobierno se han encargado de agrietar los cimientos ya mencionados, promoviendo así un período de decadencia al pisotear la moral y la honestidad del individuo, pisoteo del que he sido testigo en el programa Usura Cero. He visto rodar las cabezas de muchos de mis compañeros por faltas inexistentes en su contra, y todo por proteger a ciertas amistades las cuales son estas las que deberían salir por la puerta de atrás directo a una prisión en compañía de sus defensores.

Esta clase de personas se encuentra desviando los recursos del pueblo viviendo al igual que parásitos, mas no se detienen un segundo a pensar en que el único resultado que obtendrán es la clausura de los programas de ayuda. Estamos hablando de una pérdida de más de cien mil córdobas (eso no es nada estoy segur@ que es más dinero, eso es lo descubierto en el traslado del programa de una institución a otra) y de una lucha exhaustiva por parte de la dirección del programa por mantenerlo en secreto y proteger a cualquier costo a los culpables. La auditoría encargada por el esclarecimiento de este caso ha tenido un lento desarrollo debido a los diferentes obstáculos que les ha puesto la dirección.

Aún existen en este país personas que podrían ser una solución ante los problemas que día a día el gobierno se enfrenta y al mismo tiempo llevar a esta nación a la prosperidad, pero a cambio de eso nos están dirigiendo personas incapaces, ignorantes, falsas, sin ética y sin la más mínima preocupación por el pueblo.

Con estas palabras mi objetivo no es solo llamar la atención del Presidente Ortega, si no al mismo tiempo suprimir los sentimientos de miedo y tristeza que me carcomen el alma, miedo; de que algún día de estos el asolador desempleo golpee a mi puerta, y tristeza de ver una revolución fallida y que mis enseñanzas hayan sido no más que un montón de cursilerías. Pido disculpas a mi familia y a mis compañeros despedidos por haber sido cobarde y no haberme unido a su lucha contra un capitalismo disfrazado de socialismo.