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Invertir en educación y hacerlo cada vez más y mejor es ya un imperativo que nace del derecho humano a educarse y de las exigencias cada vez más apremiantes del desarrollo de nuestros pueblos. Educación para Todos y éxito de todos en su educación, es desde hace décadas (1990s) el objetivo que se han propuesto todos los países y sus respectivos Gobiernos, incluido Nicaragua. El objetivo se mantiene, la estrategia para lograrlo ha variado dejando todavía déficit en nuestro sistema educativo. Existen muchas causas para explicar esa diferencia, ese vacío entre el compromiso y el logro. Una de ellas es la falta de inversión requerida y también la concepción y forma de entender y aplicar la inversión. De ordinario se relaciona su monto en términos económicos a través del porcentaje del PIB. En nuestro caso esa relación todavía queda algo distante del ideal que se ha fijado como referente necesario para hacer efectivas la equidad y la calidad, el 7%.

El proceso seguido en nuestro sistema educativo para acercarnos a ese porcentaje ha sido y sigue siendo lento, pero existe un aspecto que la perspectiva meramente económica, parece descuidar, es la inversión extraordinaria que en capital humano especializado ha hecho nuestro país formando la dirigencia pedagógico-metodológica y de gestión especializada cuyos resultados están en proceso de maduración. Es necesario reconocer que esa inversión en capital humano ya debiera manifestarse en algunos indicadores substantivos que califican la equidad y calidad del sistema. Quizás no siempre esa inversión ha sido la apropiada porque se ha ubicado preferentemente en la capacitación en vez de hacerlo en la formación y frecuentemente ha estado a cargo de especialistas importados con criterios y recetas que no siempre coincidían con nuestra identidad educativa.

La inversión en capital humano especializado en componentes claves del proceso educativo ha tomado una nueva dirección que apunta y nutre calidad. Echemos una mirada concreta sobre esa inversión a partir de 2007. La refiero explícitamente al Ministerio de Educación reconociendo que existen otras organizaciones que también invierten en capital humano educativo dentro de los cánones de la formación.

La inversión en capital humano desde el Ministerio de Educación en estos casi cuatro años del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, ha tomado otra dirección. Esta inversión ha contado con el apoyo técnico metodológico del Instituto de Educación de la UCA (Ideuca) en calidad de coordinación, pero en su ejecución han participado la UNAN-Managua y León en tres diplomados, la UCA en dos y la BICU y Uraccan en uno. Estamos hablando de nivel de postgrado a cargo de las universidades con un promedio de 240 horas y su correspondiente acreditación académica universitaria. Para ello se ha contado con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (Aecid), del Banco Mundial y del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).

Lo importante de esta gran inversión en capital humano, es primero, el que los participantes son todos educadores que desarrollan su actividad en el sistema educativo y segundo, que la ubicación e incidencia ha estado centrada en áreas y especialidades que se introducen directa y expresamente en mejorar la calidad de la educación.

El siguiente cuadro resume la inversión en capital humano del Ministerio de Educación.

Área de Especialidad Nº de participantes
Gestión de calidad de las escuelas base. 814
Asesores Técnico-Pedagógicos. 651
Metodología de Multigrado. 1117
Enseñanza de la Matemática. 992
Enseñanza del Español. 992
Consejería Escolar*. 1000
*Este diplomado se está impartiendo.

Otro aspecto necesario de destacar es la metodología de investigación-acción utilizada en los diversos diplomados a fin de mejorar la práctica docente y de gestión mediante la reflexión personal sobre la práctica que realiza cada participante en su trabajo actual, lo que implica un cambio positivo en la acción y muchas horas de trabajo práctico como parte esencial del diplomado.

Si bien la inversión en capital humano especializado no se detecta de inmediato en la mejora de todos los indicadores de calidad, si podemos afirmar que el Ministerio de Educación dispone en la actualidad de una gran capacidad técnico-pedagógica, metodológica y didáctica para enfrentar y ganar la batalla del 6º en muy corto plazo apuntando con garantía al logro del noveno grado en 2015. Con este capital humano nuevo y renovado, el Ministerio puede preparar, con los necesarios niveles de calidad, por ejemplo a egresados de las Universidades que desearan iniciar su trabajo, aporte y servicio profesional en el desarrollo del país a través de la educación.

Lo importante es saber utilizar este nuevo capital humano de manera creativa en la nueva estrategia de educación.