•  |
  •  |
  • END

En este artículo hago alusión a la opinión publicada en este diario por el señor Edmundo Jarquín en la edición del martes 17 de agosto de 2010. El señor Jarquín hacía mención de las proyecciones de exportación para el presente año, calculadas a alcanzar los 2,000 millones de dólares, lo cual es una realidad. Las exportaciones durante el primer trimestre de 2010, alcanzaron los 5,923 millones de dólares, sin incluir la maquila. Este nivel de exportaciones acumuladas a marzo, superan los registros históricos de los últimos diez años. Pero lamentablemente las importaciones también crecen acompañadas de alzas en su valor, principalmente el de las materias primas y el petróleo, lo que termina afectando la balanza de pagos, aun así el déficit comercial disminuye según el Banco Central en comparación a ciclos económicos anteriores.

Políticos como Edmundo Jarquín parecen no darse cuenta de que las exportaciones en el primer trimestre mostraron un dinamismo superior al 35%, muy por encima de Costa Rica y Guatemala, que oscilaron entre el 15% y el 18%, prefiriendo vivir encerrados en la historia y no reconociendo el buen desempeño macroeconómico de Nicaragua.

Señor Jarquín, le recuerdo que no importa quién realizó la inversión o quién instaló o desarrolló los proyectos de infraestructura que permiten el crecimiento de las exportaciones, lo que realmente es importante es que el país está diversificando sus mercados, lo que se traduce en beneficios para los productores, para los ganaderos, para los microempresarios y para la gran empresa, gracias al crecimiento de la demanda mundial de lo que producimos y al incremento de los precios de algunos productos que exportamos.

Jarquín, con sus planteamientos sobre el statu quo, parece ser un hombre preocupado por el desarrollo de Nicaragua, por los pobres, por la democracia, por la institucionalidad expresando tristeza por la situación del país. A raíz de esto vienen a mi mente las siguientes preguntas: ¿En qué proyectos trabaja Jarquín para evitar el crecimiento de los niveles de pobreza?, ¿En qué contribuye al desarrollo de la nación?, pero sobre todo, ¿cuáles son las propuestas de Jarquín, para el desarrollo, crecimiento y progreso de Nicaragua?
Don Edmundo es uno más de la incapaz oposición frágil, tonta, dividida y sin dirección. No es necesario solamente expresar sentimientos como lo hace Jarquín al final de su artículo (¡Qué triste!), es necesario trabajar con una visión de nación a futuro siendo más pragmático.


*Estudiante Universitario. seis_91@yahoo.es