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Este 23 de agosto de 2010, se cumplieron 30 años de haber culminado aquella inmensa obra educativa-cultural y de amor que fue la Cruzada Nacional de Alfabetización, (CNA), que no sólo provocó una reducción drástica del analfabetismo de siglos, sino que el pueblo y su juventud dieron una de las expresiones de mayor solidaridad hasta ese momento conocida en nuestra historia, era el pueblo sacando de la ignorancia al mismo pueblo, convirtiendo la oscurana en claridad, dignificando al pueblo.

Claro está, esa espectacular movilización social solidaria sólo fue posible en el contexto de una revolución popular, la revolución sandinista, que priorizó como su primer gran tarea erradicar el analfabetismo, el cual la mayoría de la población lo vivía y lo padecía; y en cinco meses… 95, 582 nicaragüenses tanto en tareas directas de alfabetización como en tareas de apoyo lograron alfabetizar 406, 056 personas con que se redujo significativamente el analfabetismo del 53% al 12% por ciento.

La alfabetización no sólo permitió golpear profundamente este mal social venido del colonialismo y continuado por el capitalismo y abrirle inmensas posibilidades de desarrollo humano a esos 400 mil nicaragüenses, sino que también permitió avanzar en la integración nacional y social de Nicaragua; era el pueblo del campo y la ciudad, el obrero, el campesino y el profesional, el trabajador y el estudiante, conociéndose, aprendiendo y apoyándose mutuamente; era el joven de la ciudad conociendo realidades insospechadas en el campo, en las montañas; era la integración campo-ciudad, Pacifico-Centro-Caribe como nunca antes en nuestra historia.

Eso provocó una nueva conciencia nacional y social en los nicaragüenses y sobre todo en la juventud, que asumió como propio este gran compromiso social, que era parte de esa gran compromiso por hacer una revolución en beneficio de la mayorías, de los históricamente excluidos y explotados; y la juventud continuo participando y siendo protagonista de las grandes batallas culturales, sociales, económicas y patrióticas de la revolución.

Ese indiscutible logro social fue afectado luego por la guerra de agresión que se desarrolló contra Nicaragua en los años 80, pero sobre todo se perdió con los gobiernos neoliberales de 1990 al 2006, regresando el mal social, el que llegó a afectar a más del 30% de la población.

Aún así, en todos esos años hubo esfuerzos y trabajo de hormiga de algunos líderes sociales, de la juventud, de asociaciones de educación popular como la Carlos Fonseca Amador, las alcaldías sandinistas, las universidades, etc., que mantuvieron viva la lucha contra ese flagelo social, la cual fue asumida de nuevo como prioridad estratégica por el Gobierno Sandinista en su II Etapa a partir de 2007 con el Método Yo sí puedo, lo cual permitió -en un poco más de dos años- reducir el analfabetismo a un 4%, con lo que se declara a Nicaragua como territorio libre de analfabetismo, esto fue posible además de la vocación social sandinista, por la movilización de la juventud nicaragüense y por el apoyo solidario del pueblo cubano y venezolano, principalmente.

Y esta batalla por erradicar por completo el analfabetismo y avanzar en elevar significativamente el nivel educativo de los nicaragüenses es una tarea de primer orden y permanente, ya que la educación es una premisa fundamental para el desarrollo, para la movilidad social y para la dignificación humana.

En este aniversario 30 de la CNA, debemos rendirle homenaje a aquellos nicaragüenses que dieron su vida en el contexto de esta gran batalla, a los 59 nicaragüenses caídos, que perdieron su vida por servirle al pueblo, para que el pueblo nicaragüense tuviera vida; nueve de ellos asesinados por la contrarrevolución en las montañas de Nicaragua, y los otros cincuenta por diversas circunstancias. Ellos están eternamente en nuestra memoria y son ejemplo imperecedero en las nuevas batallas que debemos seguir desarrollando por amor al pueblo y para hacer realidad sus posibilidades de desarrollo integral.

*Profesor Titular UNAN-Managua. Alfabetizador del Ejército Popular de Alfabetización (EPA)