•  |
  •  |
  • END

Cuando era presidente de la Federación de Atletismo, una universidad de cuyo nombre no debo acordarme nos asombró diciendo que todos sus alumnos eran buenos atletas. Todos saltan el mínimo en altura nos dijeron. Cuando indagamos el bendito mínimo resultó que lo habían puesto en 50 centímetros. Así quien no fue el comentario de toda la junta directiva.

La anécdota me recuerda las recientes declaraciones oficiales de que estamos superando la pobreza. Dicen que la pobreza extrema se redujo en varios puntos. Si revisamos las cifras, la reducción de la extrema pasó a la pobreza simple. Pero lo más notable es que el nivel para medir la pobreza extrema son 64 centavos de dólar de ingreso familiar diario. Llegar a tal cifra apenas ajusta para dar un golpe. Se califican de pobres los que tienen 120 que si calculamos apenas daría para dos comidas mínimas. Consecuentemente esa cifra NO debería ser el nivel mínimo de pobreza. Con tales límites el resto de nicaragüenses, entre los que estamos usted y yo, seríamos ricos extremos porque nos alcanza para hacer los tres tiempos.

De manera que se autoengañan, tocando campanas a rebato. Como no creo que sean tan dundos, hay que concluir que quieren engañar a la gente. De todas maneras les pasaremos gratis la forma y manera como debe medirse la pobreza.

La Ley General de Desarrollo Social establece que para la medición de la pobreza deben considerarse los derechos sociales y el bienestar económico. Resulta indispensable combinar ambas dimensiones.

El fenómeno multidimensional de la pobreza no puede ser aprehendido, única y exclusivamente, por los bienes y servicios que pueden adquirirse en el mercado y tanto el enfoque de bienestar como el de derechos humanos permiten disponer de una aproximación conceptualmente sólida al problema de la medición multidimensional de la pobreza. Por lo tanto es posible adoptar un enfoque en el cual confluyan ambos enfoques.

Para identificar a los pobres, dado un conjunto de ‘necesidades básicas’, es posible utilizar dos métodos. El método directo consiste en determinar el conjunto de personas cuya canasta de consumo actual deja insatisfecha alguna necesidad básica. Con el método del ingreso, el primer paso consiste en calcular el ingreso mínimo, o línea de pobreza, en el cual todas las necesidades mínimas especificadas se satisfacen. El siguiente paso es identificar aquellos cuyo ingreso actual está por debajo de dicha línea.

Los dos procedimientos no constituyen formas alternativas de medir la misma cosa, sino que representan dos concepciones distintas de la pobreza. El método directo identifica a aquellos cuyo consumo real no satisface las convenciones aceptadas sobre necesidades mínimas, mientras que el otro trata de detectar a aquellos que no tienen la capacidad para satisfacerlas. El segundo es un poco más refinado al llegar a la noción de capacidad. Una persona pobre según este enfoque, es aquella cuyo ingreso no basta para cubrir las necesidades mínimas.

No se concibe el método del ingreso como enfoque de bienestar, ni el directo como enfoque de derechos. Se asocian ambos, mostrando su unidad, a la satisfacción de necesidades. En Latinoamérica se han aplicado los dos métodos de línea de pobreza. El de ingresos y el de necesidades Básicas Insatisfechas. Como hay contrastes y limitaciones en ambos se llegó a la necesidad de un método combinado al que se llama Método de Medición Integrada de la Pobreza (VO-MMIP). Este es el que adoptó en 1989 el Proyecto Regional para la Superación de la Pobreza en AL. Sería bueno que los señores del gobierno lo aprendieran y lo aplicaran. Entonces y solo entonces les creeríamos.