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En alusión a los reportajes y artículo de opinión del Dr. Arnoldo Toruño publicados en este prestigioso diario sobre la venta y uso del Citotex (misoprostol, nombre genérico) debo reconocer la importancia de que los medios de comunicación se involucren en temas de Salud Pública proporcionando al lector la oportunidad de discernir y orientarse en este aspecto de primer orden en nuestra vida cotidiana.

En el caso en mención es importante manejar el concepto de Medicamentos de Venta Libre; el Arto.58 de la Ley No. 292 “Ley de Medicamentos y Farmacias” dice textualmente en su parte conducente: “Se entiende por Medicamento de Venta Libre aquellos que por su relación beneficio-riesgo favorable no exponen al paciente a riesgos mayores y cuya entrega o administración no requiere de la autorización facultativa o receta médica.

El Ministerio de Salud es responsable de definir, elaborar y distribuir la Lista de medicamentos de venta libre.

Hasta la fecha existen dos listados elaborados por el Minsa:
a) Medicamentos que contienen sustancias Psicotrópicas y Estupefacientes; publicado en La Gaceta, Diario Oficial, en febrero del año 2000, como parte del Reglamento de la Ley; cuya venta es modalidad de receta médica retenida.

b) Medicamentos de Venta Libre; emitida en Resolución Ministerial No.181-2003 la cual se encuentra vigente al no haberse realizado una nueva revisión. Al respecto es lógico afirmar que todo aquel medicamento que no aparezca en el listado de venta libre su compra debería ser únicamente con la presentación de la receta médica.

Cuando el Sr. Enrique Beteta (Secretario del Minsa) y el Dr. Rafael Cabrera (Ginecólogo) afirman que el Citotex ya fue incluido en el listado de venta restringida, no entiendo a qué se refieren, a menos que sea un documento confidencial. Ahora bien, el fármaco en mención no aparece por ningún lado como venta libre, contradiciendo de esta manera las afirmaciones del Sr. Roberto Lacayo (Presidente de AFUN) y del Dr. Cabrera.

Otro aspecto relevante es que el Minsa como parte de la emisión del Registro Sanitario, previa presentación de documentos; evalúa y autoriza las indicaciones terapéuticas de un determinado fármaco, esto a solicitud del fabricante; estas indicaciones, por lo tanto, no están sujetas a capricho o conveniencia de cualquier profesional de la Salud.

En nuestro país el Citotex tiene autorizada como única utilidad terapéutica el tratamiento de Úlcera Gástrica, como bien señalaban los expertos.

El problema de la comercialización de este fármaco en particular no es un problema; en problema y muy delicado se convierte cuando todo el Sistema de Salud falla en función de aplicar correctamente los mecanismos de regulación de venta de fármacos con receta médica, iniciando desde que el prescriptor lo indique de acuerdo con los usos autorizados.

Por ende este caso es la punta del iceberg de todos los problemas de salud pública que se generan por esta práctica irregular.

Cito entonces otros ejemplos:

1- Resistencia Bacteriana: de consecuencias incalculables en nuestro medio y cuyos estragos ya estamos notando. Esto debido al uso indiscriminado de antibióticos.

2- Intoxicaciones medicamentosas debido a sobredosis o a falta de Información adecuada

3- Malformaciones congénitas

4- Úlceras gástricas: provocadas por el alto consumo de Aines (Diclofenac, Ibuprofeno, A.S.A, etc)

5- Utilización para otros fines de algunos fármacos, inclusive para el suicidio, etc.

Considero que buscar culpables es lo más cómodo para evadir responsabilidades de todos los actores involucrados en torno a esta situación ya que es responsabilidad compartida, esto, sin dejar a un lado que el Minsa es el órgano rector y competente en las acciones de salud(artos.2 y 4 de la Ley 423 “Ley General de Salud”)por lo que ahora mismo se presenta la oportunidad de empezar a implementar acciones apegadas al marco legal existente encaminados a dar pasos cualitativos en función de la corrección y mejoramiento del sistema.

En mi opinión muy particular considero que el tema del aborto es muy complejo y no existe justificación del uso del Citotex o cualquier otro método en circunstancias cuya causa principal es la irresponsabilidad de la pareja que decidió tener relaciones, muy al contrario en los casos que respaldan el aborto terapéutico pero que a final de cuentas, dejemos a los expertos en la materia y a la iglesia seguir discutiendo su aprobación o su rechazo.

Comentario aparte merece el artículo del Dr. Arnoldo Toruño, pues decir en pocas palabras “que de lo malo que hacemos, hagamos lo que menos nos perjudica” es muy poco sugerente peor aún si hablamos de salud, recordemos que en nuestro país no tenemos capacidad para realizar ensayos clínicos y que datos muy generales e insignificantes no dan pie a legalizar un uso determinado que ni el fabricante lo ha solicitado establecer de forma legal.

Para concluir nuevamente presento algunas acciones que el Estado puede implementar a lo inmediato en relación con este tema:

1- Voluntad política y conciencia del problema de forma integral reflejado en un mayor presupuesto en recursos económicos y humanos a las instituciones reguladoras.

2- Publicación inmediata en medios de comunicación escrita de los listados existentes (psicotrópicos y estupefacientes, Venta libre y el listado que señalaba el Dr. Beteta, si es que existe)

3- Educación Sanitaria a la población dirigida al uso inadecuado de fármacos.

4- Respaldo total y exaltación a la figura y labor del profesional farmacéutico, fuente directa de información al paciente.

5- Mayor énfasis en la implementación de la Ley de Medicamentos y Farmacias.

6- Convocatoria a todos los actores involucrados para consensuar estrategias para solución de este y otros problemas.

7- Impulsar el cumplimiento de las funciones de la Comisión Nacional de Evaluación y Registro de Productos Farmacéuticos.

Es tarea muy difícil transformar la idiosincrasia de nuestra gente, pero el Estado tiene el ineludible compromiso de velar por el bienestar social.

*Químico Farmacéutico, UNAN- León