Jorge Eduardo Arellano
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El Foro Económico Mundial realizado en Suiza el mes pasado, congregó a más de 2.500 expertos de 88 países. Coincidieron en que la economía estadounidense entraría en recesión aunque la Reserva Federal reduzca más los tipos de interés.

Goldman Sachs Group se unió a Morgan Stanley y Merryl Linch en asegurar que la economía estadounidense está entrando en secesión debido a la crisis de las hipotecas de alto riesgo y reducción del crédito.

El Presidente de la Reserva Federal y otros funcionarios restaban importancia a la turbulencia financiera causada por la crisis de los préstamos de alto riesgo. Les preocupaba más la inflación. Rechazaban una posible secesión argumentando que eran críticas ideológicas. Hoy todo ha cambiado.

La globalización permitió a Estados Unidos atraer los ahorros del resto del mundo. Alentaron a los consumidores a endeudarse introduciendo instrumentos cada vez más sofisticados y términos generosos. Intervinieron cada vez que el sistema financiero estaba en riesgo. Todo lo que podía salir mal salió peor. Empezó con las hipotecas de alto riesgo y se difundió a todas las obligaciones. La Reserva Federal y el gobierno de EU no supervisaron debidamente esas operaciones, ni previeron el descontrol de dichos mercados.

Actualmente no pueden estimular la economía con recursos externos por las inseguridades y temores del resto del mundo de acumular reservas adicionales en dólares en EU.

La banca enfrenta una situación muy grave
Los principales Bancos de Estados Unidos se vieron obligados a vender, en 2007, activos por un monto de 59 mil millones de dólares a gobiernos y empresas de China, Corea, Singapore y Kuwait.

Citigroup Inc., Bank of America Corp. y Merrill Lynch & Co., bancos líderes en Estados Unidos, están enfrentando el peor trimestre de su historia. El beneficio neto del cuarto trimestre de Bank of America en 2007 cayó un 79 por ciento, la mayor caída del decenio. Los beneficios de JPMorgan, en el cuarto trimestre cayó un 29 por ciento, la primera en tres años.

En la Bolsa de Nueva York, el Citigroup cayó 47 %, el Bank of America 28% y el Merrill 43%.

China invirtió en Blackstone Group LP, uno de los grupos capitalistas más reconocidos de Wall Street. La estatal singapurense Temasek Holding invirtió en Merryl Linch. Abu Dhabi Investment invirtió en Citigroup. Wall Street corre el riesgo, aunque suene exagerado, de ser comprado a precio de liquidación.

Las tres burbujas
Los riesgos y desafíos del mundo se elevan si analizamos la conexión entre la crisis inmobiliaria EU, la economía china y los precios del petróleo.

Los bancos mantenían las hipotecas, con la globalización reemplazaron a banqueros locales, hipotecas de todo tipo se empezaron a combinar y a invertir en acciones nuevas y a venderse a inversionistas de todo el mundo. Wall Street empacó los riesgos ocultando los peligros. Miles de millones se vendieron a instituciones europeas y de otras partes del mundo, contaminando el sistema bancario y de inversiones mundiales, lo que convirtió el problema de Estados Unidos en un problema mundial.

China está moderando su expansión económica. Se manifiesta en la disminución del superávit comercial y del crecimiento de la masa monetaria. Ha adoptado un conjunto de medidas para atenuar el crecimiento y la inflación, ya que los precios están subiendo más veloz que en toda la década.

El índice de acciones de la bolsa china subió 162% en 2007. Las reservas monetarias alcanzaron un nivel similar al PIB de Brasil. Si esa economía se recalienta o sus acciones se hunden, los títulos de Wall Street recibirán un contundente golpe cuando los inversores apuesten al fin de los rescates por empresas chinas.

El precio del petróleo alcanzó los US$ 100 por barril. No se prevé una reducción. Los precios de otros productos, entre ellos, oro, zinc, cemento, han subido por el surgimiento de China, India, otras potencias en desarrollo y la especulación en los mercados.

La OPEP estima que la economía mundial crecerá menos que el año pasado, pero la demanda mundial de crudo crecerá en 1,3 millones de barriles por día.

Inversores extranjeros duplicaron compras de empresas
En 2007 inversionistas extranjeros, aprovechando el bajo nivel del dólar, duplicaron las compras de empresas estadounidenses en un monto de casi 400 mil millones de dólares. En la primera quincena de enero de 2008 invirtieron 22.600 millones de dólares adicionales, en particular en los grandes bancos.

Ya no se generan polémicas como la que surgió en 2006 cuando el grupo emiratí DP World compró varios puertos estadounidenses, que a la postre debió revender.

Cinco millones de estadounidenses trabajan para empresas extranjeras establecidas en su país, según cifras del gobierno.

El pánico del mercado financiero
En la segunda quincena de enero se publicaron cifras de la economía norteamericana, mostrando la situación de los bancos y la crisis de liquidez , la caída de la construcción, el aumento del desempleo, la reducción del consumo, el aumento de quiebras corporativas, el debilitamiento del dólar y las posibles consecuencias en la economía internacional.

Dicha publicación produjo una estampida en los mercados de valores de todo el mundo. Todas las bolsas europeas se desplomaron. Los valores que más bajaron fueron las aseguradoras, las compañías de materias primas, las empresas de servicios públicos, las químicas y los bancos. El pánico se adueñó también de las bolsas asiáticas y provocó pérdidas ingentes en las principales plazas.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos redujo los intereses en un intento de ayudar a reforzar los balances generales a los bancos y mercados de crédito. El Presidente Bush anunció la idea de devolver unos cientos de dólares de impuestos a los estadounidenses a fin de inyectar liquidez a la economía. Les preocupaba que si el pánico continuaba el mercado de crédito fuera el más afectado y la economía real se desplomara.

Plan Bush
El Senado y la Cámara de Representantes, en una inusual armonía bipartidista, aprobaron la semana pasada un plan de estímulo a la economía presentado por la Casa Blanca por temores a la recesión económica
El plan aprobado de $170 mil millones reintegrará entre $600 y $1,200 de impuestos a la mayoría de los contribuyentes y reducirá los impuestos de las empresas para tratar de estimular la economía. Además incluye reembolsos de $300 a 20 mil ancianos y 250 mil veteranos discapacitados. Dichos reembolsos beneficiarán a 130 millones de estadounidenses. No se aprobó beneficios para quienes llevan mucho tiempo sin empleos ni para los inmigrantes indocumentados. El plan persigue estimular el gasto de los consumidores y la necesaria inversión de negocios.

La Reserva Federal, a fines de enero, redujo los intereses, pero según los expertos no tendrá consecuencias mayores en la crisis financiera actual.

Estados Unidos debería adoptar medidas estructurales de ajuste que son necesarias para reducir los grandes desbalances de su economía que afecta los mercados financieros y la economía mundial. Deberían aplicar la receta del FMI, que obliga a los países cuando presentan desbalances económicos similares.

Preparémonos en Nicaragua
Para mitigar los efectos de la secesión económica EU, debemos prepararnos. Impactará directamente en los hogares nicaragüenses, ya que se disminuirán las remesas familiares por la reducción de empleos en EU. Se prevé mayores afectaciones en precios de comodities, mercado textil de Zonas Francas e incluso el turismo procedente de dicho país.

Nuestro Gobierno resolvió el problema de los apagones, falta avanzar hacia lo estratégico: modificar la matriz energética progresivamente a fin de obtener una tarifa más barata y atractiva para la inversión extranjera y la actividad nacional. La producción de biomasa para obtener combustibles alternativos debe abordarse luego de resolver el tema de los alimentos de nuestro pueblo.

Debemos producir más alimentos. Los programas de Lafise, Hambre Cero, Usura Cero, Banca Nacional, Bandes, los Tratados Comerciales con los países del ALBA, Centroamérica, Estados Unidos, Taiwán, y la creciente mejoría en las relaciones del Gobierno con los productores permite aprovechar miles de hectáreas de tierra ociosas para producir alimentos. Los precios internacionales mejoran por la demanda creciente del incremento de la población.

Es posible generar mayores empleos en la producción agropecuaria y en las demás áreas. A lo inmediato urge iniciar los proyectos de construcción con financiamiento, así como las nuevas inversiones.

Debemos establecer una filosofía del ahorro en medio de nuestra pobreza. Los grandes empresarios deben aportar cumpliendo todas sus obligaciones, especialmente fiscales. Si nos preparamos, el impacto de la recesión y los costos de la dependencia serán menores. Hagámoslo por nuestro pueblo.