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Cuando el ex presidente de Cuba, Comandante Fidel Castro, habla que estuvo muerto y resucitó, no se está refiriendo sólo a la dimensión clínica y biológica de su larga y compleja enfermedad, sino que también, al despertar de una nueva visión, conciencia y toma de posición ante los problemas cruciales del mundo de hoy como es entre otros, la guerra y el medio ambiente.

El Instituto “Martin Luther King”- Upoli, como entidad pacifista con una tradición de 17 años de trabajo por la Cultura de Paz en Nicaragua y a nivel internacional asume la responsabilidad de hacerse eco del llamado del Comandante Fidel Castro, cuya vida la hemos conocido más ligada a mil batallas en diferentes partes del mundo, pero que ahora despierta a la lucha por la paz.

En el marco de la cultura de violencia que caracteriza nuestra civilización, las acciones de paz preventiva son invisibilizadas, de ahí que esta empresa sea dura, compleja y difícil.

Compartimos la afirmación del dirigente de que la guerra es anacrónica, pues hasta ahora la salida violenta a conflictos históricos, sociales, económicos, políticos o étnicos culturales, no ha garantizado la estabilidad ni la paz duradera, ahí donde se quiso imponer por la fuerza de las armas, exceptuando la legitimidad que brinda Naciones Unidas, ante situaciones específicas de la lucha armada por la autodeterminación de los pueblos y contra el apartheid.

La eventualidad de una confrontación en el Medio Oriente o de acciones punitivas en contra de Irán abriría las puertas a una conflagración no convencional sino nuclear con consecuencias no vistas por la humanidad hasta el día de hoy. No será una guerra como la esgrimida contra Irak, de años, que aún siendo convencional ha dejado no menos de 300 mil víctimas para ese país y unos tantos miles para Estados Unidos, sino que será por su naturaleza, extremadamente corta en el tiempo, pero de efectos devastadores para la religión y el mundo.

Es necesario la concienciación y movilización de la opinión mundial, hoy aletargada después del fin de la Guerra Fría, el movimiento pacifista mundial también debe movilizarse oponiéndose a la doctrina de la guerra preventiva, que inaugurara el presidente Bush, de Estados Unidos, por un enfoque de paz preventiva. Existen redes de redes como Ubuntu, de cultura de paz, la Fundación Cultura de Paz, que la coordina, el Movimiento Internacional de Reconciliación, el movimiento ecuménico mundial, encabezado por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), organizaciones internacionales de mujeres, el Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, las universidades, El Vaticano, dada su influencia en las mentalidades y comportamientos de la población católica y las propias expresiones institucionales de otras megarreligiones del mundo, como el Islam, la judía , la budista, que tienen en su base valores comunes, como son la paz, la justicia, la libertad, el amor y la reconciliación, son entre otros sectores susceptibles de movilizarse e incidir en los tomadores de decisión mundial: Consejo de Seguridad, Asamblea General de la ONU, gobiernos, parlamentos, instancias regionales, etc., en función de conjurar una eventual conflagración nuclear.

Fidel se dirige en su primer discurso de paz, a la juventud, en tanto generación de relevo de los actuales decisores que en el mundo obedecen más a una cultura de violencia que a una cultura de la paz. Esa juventud que hoy por hoy deambula sin asideros en torno a los cuales movilizar y aportar su enorme energía creadora, bombardeada cotidianamente hacia la incorporación de los valores del consumismo, del tener, más que del ser, carente de ideales trascendentes que la movilizaron en la segunda mitad del siglo pasado. Una lucha por la paz ligada al trabajo por un medio ambiente sano, los derechos humanos y la superación de la pobreza.

Al presidente Barack Obama le corresponde enfrentar los poderes fácticos colosales que intervienen en los procesos de tomas de decisión estratégica de los propios gobiernos, sabemos que es una lucha, como la del caballero andante, contra los molinos de viento, pero es su deber, en tanto su política exterior, en sus propias declaraciones, se basa en la reconciliación de Estados Unidos con el mundo, en la paz y unidad. De allí que el Dr. Fidel Castro apele al mundo para persuadir al Presidente Obama a resistir y frenar todo intento y presión para involucrarse en una guerra nuclear y tomar partido por la paz.

Es importante anotar que el concepto de la paz que los actores involucrados en las conversaciones manejan es una paz que no se reduce a las naciones palestinas e israelíes, sino una paz más amplia que involucra a la región en su conjunto. Por ello, algunos teóricos de la paz y especialistas mundiales en gestión pacífica de conflictos plantean la conformación de una federación de estados que incorpore varios estados nacionales de la región.

Expresamos todo nuestro apoyo y entusiasmo por las pláticas renovadas de paz que han iniciado los líderes Mahmoud Abbas, Presidente de la Autoridad Palestina, y Benjamin Nentanyahu, Primer Ministro de Israel, en búsqueda de concretar una paz comprensiva/incluyente (“peace comprehensive”) que garantice la seguridad y la dignidad de ambos pueblos y contribuir con ello a una paz regional duradera.

Igualmente, reconocemos los esfuerzos del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y la Secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, quienes con el apoyo de sus aliados, han puesto a prueba una voluntad política que podría ser decisiva para solucionar este milenario conflicto.

Por todo lo anterior, el Instituto “Martin Luther King”, de la Upoli, se dirige a la conciencia de la humanidad, invitando al más vasto conjunto de operaciones globales que desde los respectivos ámbitos de cada organización, institución y entidades se puedan desarrollar. Esta lucha no admite diferencias, mucho menos la exclusión de ningún sector, ni grupo humano, sea por ideologías políticas, convicciones religiosas, pertenencias étnicas culturales, generaciones, géneros, entre otros.

Una primera propuesta, que la dirigimos directamente al Comandante Fidel Castro Ruz y al gobierno que preside el General Raúl Castro, es la realización inmediata de la “Primera Conferencia Internacional sobre la guerra y la paz en el mundo de hoy”. Este evento internacional, de concretarse en el menor tiempo posible, debería generar como uno de sus productos fundamentales un Plan de Acción que impulse las más amplias movilizaciones y concienciación sobre esta eventualidad y que evite la guerra nuclear en el Medio Oriente.


*Director Instituto “Martin Luther King”

Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli)