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La caja de Pandora informática o el inicio de las ciberguerras y el ciberterrorismo, es comúnmente como se le está denominando a Stuxnet, un virus de computadoras que según especialistas en seguridad informática (Kaspersky Lab y McAfee) ha pasado de ser un simple software malicioso para convertirse en un programa que sabotea plantas y causa daños en entornos industriales físicos. Y es que durante los últimos meses Sistemas Informáticos de diversos países del mundo han sido afectados por este virus, diseñado para acceder a programas informáticos que controlan procesos industriales, infraestructuras e instalaciones, tales como oleoductos, centrales eléctricas, grandes sistemas de comunicación, navegación aérea y marítima, e incluso instalaciones militares, convirtiéndose así en primer ciberataque de esta naturaleza.

Investigadores de Kaspersky Lab han considerado que detrás de la creación del virus Stuxnet se encuentre un gobierno o una entidad privada con muchos recursos. Dicen que el virus gusano “está hecho de un complejo código que requiere de muchas y diferentes habilidades para juntarlos”, que es “sofisticado, bien construido y no hay muchos grupos que puedan armar este tipo de amenazas” y además “fue un proyecto con mucha organización y fondos disponibles… y no es posible llevar a cabo un ataque de este tipo sin el apoyo y respaldo de un estado-nación”.

Los primeros ataques se detectaron en Irán y más reciente contra sistemas informáticos de industrias claves de China. El blanco del ataque y la geografía donde se han detectado los primeros brotes (Irán y China) apuntan a que muy probable sea algún estado-nación su desarrollador. China indicó que la fuente del ataque fueron computadoras cuyo servidor tenía base en Estados Unidos.

A fines de 2009, el general de división de la Fuerza Aérea estadounidense, William T. Lord, jefe del recién creado Comando Ciberespacial (Provisional-2009), ubicado en la Base Aérea Barksdale, Louisiana, una unidad cuyo mandato es proteger las redes informáticas militares estadounidenses contra ataques cibernéticos y desarrollar además métodos para atacar los sistemas informáticos de otros países, expresó “SOMOS UNA NACIÓN en guerra… estamos en guerra en el ciberespacio, el cual abarca aspectos militares, civiles, económicos, y especialmente de información, de nuestros intereses nacionales… No nos confundamos: Si no podemos dominar en el ciberespacio, arriesgamos nuestra supremacía aérea y espacial”. (http://www.airpower.maxwell.af.mil/apjinternational/apj-s/2009/1tri09/lord.htm#Lord)

Un concepto nuevo acuñado a científicos de Estados Unidos es la llamada “Guerra Irrestringida” la cual refiere ser una amenaza a la seguridad nacional de dicho país, por carecer de características convencionales donde lo nuevo y diferente es que pocos pueden impactar a muchos, con un alcance global hecho posible por la tecnología avanzada de la informática y dónde la primera regla de la guerra irrestringida es que no hay reglas; nada es prohibido. (http://www.jhuapl.edu/urw_symposium/previous/2007/index.htm).

El Comando Ciber-Espacial estadounidense considera que la globalización ha creado una interdependencia sin precedentes entre las economías nacionales que puede ocasionar un cambio muy rápido de la paz al conflicto, por tanto -su supuesta- misión principal es interrumpir un ataque ciberespacial y responder a tiempo y dominar a sus enemigos en este ámbito. Si bien las misiones ciberespaciales constituyen una tarea costosa, el Comando tiene garantizado un entorno de presupuestos rigurosos que le permitirá estar a la par de nuevas tecnologías, con inversiones sólidas para el adiestramiento de sus efectivos y el reclutamiento y retención de una fuerza laboral necesaria para lograr la supremacía en este campo, aún si deban obtener talentos a través de métodos no convencionales, ya que consideran que el acceso al talento se convertirá en un factor crítico en las contiendas ciberespaciales y ellos deben tener el dinero suficiente para poder costear el reclutamiento.

Para Estados Unidos el ciberespacio presenta amenazas potenciales pero también promete adelantar substancialmente sus capacidades bélicas. Así lo ha dejado entrever el nuevo Comandante del citado Comando Ciber-Espacial el general Keith B. Alexander, quien señaló además que para proteger las 15 mil redes de las Fuerzas Armadas y sus más de 7 millones de computadoras, actualmente necesitan más de mil especialistas, léase hackers o piratas informáticos. Probablemente para soportar la contratación de este personal haya dejado entrever de lo que es capaz el Comando Ciberespacial. ¿Acaso no es sospechoso que a la fecha no se ha reportado ningún ataque de Stuxnet a las redes de la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio Secreto, el Departamento de Defensa y otras dependencias de Estados Unidos?

Eugene Kaspersky, fundador y presidente de Kaspersky Lab, señaló recientemente: el virus “…representa un punto de inflexión, el amanecer de un nuevo mundo… me temo que estamos asistiendo al nacimiento de la era del ciberterrorismo, de las armas y las guerras virtuales”.

¿Estaremos entrando a la era de las ciberguerras y el ciberterrorismo o ya ingresamos a la época de la Guerra Irrestringida?

*Licenciado en Computación