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En representación de la Academia Nicaragüense de la Lengua, tuve el privilegio intelectual de asistir, entre el 25 y 29 de octubre, a tres eventos significativos celebrados en España.

El Premio “Don Quijote” en Toledo

El primero fue la entrega del premio internacional “Don Quijote” —otorgado en Toledo el 26— que desde hace tres años convoca la Junta de Comunidades de Cantilla-La Mancha y la Fundación Santillana. Presidida por Su Majestad Juan Carlos de Borbón, lo recibieron por su trayectoria creadora el escritor Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) y la Asociación de Academias de la Lengua Española, como mejor labor institucional, por la Nueva Gramática de la Lengua Española.

Autoexiliado en París en 1957 a causa de su oposición a la dictadura franquista, Goytisolo es uno de los mayores heterodoxos españoles del siglo XX. Ha cultivado la narrativa, el ensayo, el reportaje o testimonio documental, la crónica viajera y las memorias, acumulando una obra que ya había merecido no pocos lauros, entre ellos el Premio Juan Rulfo en 2004 y el Nacional de Letras en 2008. Su más reciente libro, Blanco White, El Español y la independencia de Hispanoamérica (2010), fue obsequiado en el evento. “Goytisolo es, sobre todo, un crítico implacable de los fundamentalismos nacionales, religiosos e ideológicos, que contempla desde una óptima periferia”, argumentó el Jurado para concederle el Premio. No en vano nadie lo supera en su diálogo con la cultura musulmana. Pero su primer mérito fue haber renovado la novela española.

Nueve personalidades integraron dicho Jurado: el Presidente de Gobierno de Castilla-La Mancha José Ramón Barreda Fontes y otras ocho, entre ellas la escritora brasileña Nélida Piñón, con quien tuve la suerte de renovar mis simpatías personales, pues ya había alternado con ella en Guanajuato, mayo de 2006, durante el XVII Coloquio Internacional Cervantino. Pues bien, en la sustentación del Premio, el Jurado consideró que la Nueva Gramática “ha sido reconocida por la extensa y pormenorizada contribución a la unidad normativa de la lengua española y por ser la descripción más exhaustiva de las formas vigentes en los diferentes usos del idioma”.

En el acto de entrega tomaron la palabra el Presidente de la Fundación Santillana, Ignacio Polanco; el escritor y ensayista peruano Julio Ortega, catedrático de Brown University y miembro honorario de la Nicaragüense, que realizó la laudatio de Goytisolo; el ex presidente de Colombia Belisario Betancourt, a quien le correspondió el elogio de la Nueva Gramática; Ignacio Bosque, ponente de la Nueva Gramática; la Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, el Presidente de Castilla-La Mancha, Barreda Fontes y, para cerrar el acto, el Rey de España. En total, ocho felices oradores-lectores concentrados en lo suyo, amenos y algunos no exentos de humor.

Foto de familia y cortesía soneteica

Los directores, presidentes y delegados de la Asociación de Academias, encabezados por su presidente, Víctor García de Concha, recogimos el premio de manos de Su Majestad. Uno por uno fuimos desfilando, como en otras ocasiones, ante él. También el soberano se hizo con nosotros la correspondiente foto de familia en una de las escalinatas del Museo de Santa Cruz (Calle Cervantes, 3), escenario del solemne acto —con obligado traje oscuro y medalla académica— a partir de las 7 p.m.

A mediodía habíamos comido en el Palacio de Fuensalida (Plaza del Conde, 5), rehabilitado hacía poco tiempo por la Junta de Castilla-La Mancha. Se trata de uno de los mejores exponentes palaciegos donde se fusionan tres estilos: gótico, plateresco y mudéjar. Se encuentra integrado a una gran manzana de la que forman parte el Taller del Moro y la Iglesia de Santo Tomé, con la cual configura la fachada norte de la Plaza del Conde. Se edificó a finales de la primera mitad del siglo XV por encargo de don Pedro López de Ayala, el primer señor de Fuensalida. Carlos V habitó este palacio mientras concluían las obras de reconstrucción del Alcázar.

Este ya lo conocía desde 1972, recién llegado de Nicaragua y España (y también recién casado con mi fiel y admirable matagalpina). Al año siguiente, visité de nuevo Toledo para acompañar a Eduardo Zepeda-Henríquez en su investidura de “Caballero del Corpus Cristo”. Lo mismo hice en 1985, en la de mi padre, Phillip Arellano Cuadra, apadrinado por Zepeda-Henríquez. Pero si esas tres ocasiones duraron un día, la de este octubre de 2010 casi tres; la mitad del 25, todo el 26 y parte el 27, comprendiendo una visita guiada en autobús a la ciudad histórica, legendaria, única y, por tanto, patrimonio de la humanidad. Subí las ocho plantas del Alcázar, convertido en Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha (una batalla ganada a las Armas por Letras) y admiramos por dentro la magnánima catedral, no pudiendo reprimir la cortesía soneteica: Milenaria ciudad amurallada, / urbe convocatoria de la ciencia, / dechado de esplendor y convivencia, / de las finuras del acero orlada. // Hebreos, musulmanes y cristianos / —antecesores de los toledanos— / gestaron los anhelos de su esencia / y el encanto ancestral de su presencia. // Deslumbrantes castillos y conventos, / centros de medieval sabiduría, / puentes y singulares monumentos // conservan el imperio del pasado. / He aquí Toledo eternal, que ha forjado / en piedra su tenaz, noble maestría.

Presentación del Diccionario de Americanismos

El lanzamiento institucional en Madrid de esta obra cumbre de la lexicografía hispanoamericana —cada Academia de la Asociación ya la había presentado en su respectivo país a lo largo de América: desde los hispanounidenses de la Norteamericana hasta los nerudistas y mistralianos de la Chilena— tuvo lugar en la sede de la Real Academia Española (Felipe, IV, 4) a las 12 h. del miércoles 27.

García de la Concha inició el acto, seguido de Emiliano Martínez —alto funcionario del Grupo Santillana— y de Humberto López Morales, Secretario General de la Asociación y artífice del insuperable diccionario. En realidad, dio lectura al trabajo destinado al V Congreso Internacional de la Lengua Española en Valparaíso, lo cual fue impedido por el terremoto de Chile.

El sabio diseñador de la planta, concebida inicialmente en Motevideo (octubre. 1996), terminó su exposición citando ejemplos representativos de cada uno de los lemas o entradas. Enseguida, la sesión se transformó en una rueda de prensa, en la que participaron corresponsales madrileños de diarios de México y Colombia, además de periodistas españoles haciendo preguntas tanto puntuales como “traída de los caballos”. Muchas de ellas fueron respondidas por colegas como Mario Sandoval, director de la Academia Guatemalteca; Marcos Carías Zapata, delegado de la Hondureña; José G. Moreno de Alba, director de la Mexicana; el quechuísta Rodolfo Cerrón Palomino, delegado de la Peruana; Susana Cordero, delegada de la Ecuatoriana; el hispanounidense Gerardo Piña-Rosales, director de la norteamericana y Wilfredo Penco, director de la Uruguaya.

Reunión plenaria en Grupo Santillana

Finalmente, el tercer evento consistió en una sesión académica en el Grupo Santillana (Calle Torrelaguna, 60), presidida por el director de la RAE y Presidente de la Asociación. Centrada en el Diccionario Escolar de Primaria, proyecto a corto plazo de ambas, discutió en ella las observaciones previas al Diccionario Escolar de la Academia Mexicana que generosamente ha cedido su léxico panhispánico (común a la lengua general) para servir de base. Una Comisión Interacadémica, que incorporará a gente familiarizada con la edad escolar, estudiará la planta del diccionario de México.

En cuanto a la parte diferencial (el léxico propio de cada país o de las áreas regionales como la de Centroamérica y las Antillas) constará de un veinte por ciento. En el caso de la edición que comprenderá los cinco países centroamericanos, incluiría un diez por ciento del léxico compartido y otro diez por cierto de vocablos propios de cada país. El decidido mecenazgo de Santillana y la circunstancia de que la próxima cumbre iberoamericana, a desarrollarse en Mar del Plata, aprobará un grandioso proyecto decenal de apoyo a la educación infantil y juvenil –a solicitud de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación y la Cultura, con sede en Madrid- contribuyen a la viabilidad y rentabilidad del proyecto.