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A pesar de los malos augurios de sus detractores, el PLC ha demostrado una vez más tener una organización fuerte, un tendido electoral competente y, sobre todo, valores cívicos para sacrificar un domingo familiar, en aras de implementar por primera vez en la historia de nuestra patria una elección primaria con cierto grado de formalidad política.

Como antes manifesté, a través de este mismo diario, me gusta verificar in situ lo que pasa en la arena política, y sin mucha parsimonia llamé a un par de amigos para que me acompañaran y esto es lo que pasó: Salimos de mi casa de habitación a las nueve de la mañana, arribando a la ciudad de Diriamba veinte minutos después. Nos encontramos en la primera "casa de votación", le digo así para no llamarle Junta Receptora de Votos, distinguiendo así el término legal que la Ley electoral usa. El entusiasmo que pude notar era tipo sorpresa, cierta euforia y orgullo partidario -los del PLC especialmente- igual que escepticismo en alguno que otro votante. Quiero decir a los lectores, que también participaron candidatos de la Resistencia, Partido Social Cristiano y Partido de Unión Centroamericana. El 26 de octubre, los candidatos cerraron su campaña con una apoteósica marcha-caravana que hizo un recorrido por varias horas en los municipios de Carazo. Conversé con miembros de las mesas, con votantes y, por supuesto, con dos de los candidatos. Y en términos generales, para las dos de la tarde que todavía estaban abiertas las casas de votaciones, se contabilizaban entre 50 y 100 votantes por mesa (aproximadamente).

Había una casa en Diriamba que estaba un poco alejada del centro de la ciudad, allí por la “quebrada del perro”, salida a la carretera a los balnearios de Casares, La Boquita y Huehuete, los votantes llegaban en las famosas motos caponeras, que según supe, algunas eran alquiladas por un candidato.

Uno de los candidatos me expresó que todos los gastos habían corrido por cuenta propia, razón por la que no se notaba mucho afiche, banderas y otros elementos de propaganda característica de las contiendas electorales. También fui muy preciso al solicitar información técnica que se resume en 82 casas de votaciones, de las 395 que oficialmente tiene registradas el CSE. Que se esperaba un electorado de 4.500 a 6.000 votantes en el mejor de los casos, ya que como novedad, no iba a recibir gran atención especialmente en el elemento divisionista del liberalismo que todos conocemos. No obstante, Diriamba, Dolores, Jinotepe, La Paz, Santa Teresa, San Marcos, etc., vivieron una experiencia inolvidable.

Tal como manifiesto al comienzo de este artículo, a pesar de toda la propaganda negativa que se ha difundido sobre las Primarias, éstas fueron un éxito el pasado domingo 7 de noviembre en el departamento de Carazo, como también lo fueron, según informes, en Rivas y Río San Juan. No importa si la cantidad de votantes rebasó las expectativas del partido organizador, o no. Lo más importante es que se practicaron, y que para aquellos ingratos que andan sembrando la división del liberalismo, retando a convocar asambleas extraordinarias para medir músculo, ésta sería una verdadera medición de fuerzas o simpatía popular, sometiéndose al escrutinio, a la aceptación o rechazo del soberano que es, a fin de cuentas, quien los elegirá o “pasará la cuenta”, por ser fomentadores de la funesta división. ¡Las primarias se realizaron!

Acastell46@yahoo.com