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Gesticulan, vociferan, posan, acaparan los escenarios mediáticos proclamando su pasión en defensa de la soberanía frente a Costa Rica y su pretensión de anexarse una parte del territorio nacional en la frontera que colinda con el Río San Juan y adjudicarse la vertiente misma.

Se ponen a la cabeza, lideran a la nación ante la ofensa al decoro nicaragüense, dejan a un lado sus diferencias y se unen porque la patria hay que salvaguardar. Y viajan a la frontera sur, a colocarse en la primera línea de defensa, arriesgando su vida y dejando las comodidades.

Recuerdan la historia interpretada a su conveniencia, recurren a la letra de los convenios y fallos jurídicos internacionales. Sus propagandistas frenéticos enaltecen la figura de los líderes, estadistas fervorosos que tienen henchidos su corazón por amor patrio, y entusiasman a los ciudadanos para que los apoyen y reconozcan las calidades patrióticas de quienes les gobiernan.

Ellos ocultan que históricamente los políticos nicaragüenses, por sus pleitos de poder, es decir guerras, facilitaron la pérdida de territorios. Es el caso de Nicoya en el sur, pues el 25 de julio de 1824 sus habitantes, seguro los influyentes, decidieron que se integrara a Costa Rica, dos años después el Congreso Federal Centroamericano dispuso que Guanacaste, en la misma zona, fuese también territorio de la nación vecina.

Ambos poblados tenían fuertes nexos con Nicaragua; sin embargo, prefirieron vincularse al país del sur, para alejarse de las sangrientas luchas políticas. La historia, desde entonces, no ha cambiado. Hace pocos años, en Cárdenas, zona fronteriza, igual hubo descontento de sus habitantes, por el abandono en el cual los mantenía el gobierno de turno en Nicaragua.

A propósito de historia, pregunté a varios estudiantes de Secundaria y universidad, y profesionales, si la conocían, quedando evidente su ignorancia. Esa es la concepción base de los políticos nicas, promover el desconocimiento para manipular.

Manipulan la historia por conveniencia

Así manipulan ahora el conflicto en el Río San Juan, lo cual no significa que es invento la pretensión de los ticos, pues ellos conocen el potencial económico y los beneficios que les proveería el dominio sobre esa zona, más del que obtienen, en su lado fronterizo.

Los ticos, aún destruyendo el caudal debido a los sedimentos, con la concepción de inversión capitalista de ganancias, aprovechan el recurso. En cambio, Nicaragua, apenas con la carretera hacia San Carlos y el dragado del río, comienza a mirar a esa zona.

Se ocupan para bien de los inversionistas que pueden ser los acaudalados nacionales o los extranjeros con los cuales obtendrían ganancias, no por los miserables habitantes de las riberas del río, y me refiero también a los casi cincuenta mil nicas que en condiciones deplorables habitan al otro lado cerca del río en cantones (municipios) ticos.

No creo en el patriotismo de los políticos, puesto que ellos son los principales causantes de las migraciones, por su culpa se van los nicas a trabajar los peones como tal y profesionales similar, a sufrir vejámenes racistas y ser presas de chantaje en los momentos de conflicto como el actual.

Se marchan, fundamentalmente, para ganar mejor, para distanciarse de los pleitos políticos diario, de la corrupción y la miseria, dejando a familia y amistades. Huyen, porque los políticos han robado millones y millones de dólares, sin importarles la pobreza de la mayoría de la sociedad.

Son ladrones y culpables del éxodo

Los ladrones son responsables, criminales, sí, del éxodo de millones de nicas que prefieren estar en su país trabajando, creando riquezas, mejorando sus condiciones de vida, disfrutando de sus hábitos y de su hábitat. ¡No son patriotas! ¡Son mentirosos!
Demagogos son los políticos que pagan salarios miserables, maltratan y niegan los derechos ciudadanos. Mentirosos que, con sus actos, obligan a fugarse a millones de nicas. Hipócritas que se presentan como patriotas oprimiendo al pueblo, negándole oportunidades y libertades.

¡No creamos en su patriotismo!

*Director
Centro de Comunicaciones y Estudios Sociales (Cesos)