•  |
  •  |
  • END

I
Noam Chomsky, un Profesor Emérito de lingüística en el MIT, creador de la Gramática Generativa y de la Jerarquía de Chomsky, con incontables aportes a la ciencia del siglo XX, no obstante que es un destacado filósofo y lingüista, es sin embargo más conocido por sus críticas a las sociedades capitalistas y socialistas y por su activismo político.

Recientemente leímos su artículo “China y el nuevo orden mundial” que estimamos es de interés general. Comienza diciendo que entre “las supuestas amenazas contra la superpotencia dominante en el mundo, un rival está emergiendo callada y poderosamente: China”

II
Y señala que en agosto del presente año, se conoció la preocupación del Pentágono de que China esté expandiendo sus fuerzas militares en formas que “podrían negar la operación de los barcos de guerra estadounidenses en aguas internacionales cercanas a la costa”, según informó Thom Shanker en The New York Times.

Nos dice que a Washington le alarma la falta de apertura de China y el crecimiento de sus fuerzas militares, lo que puede desestabilizar a esa vital región del planeta.

III
Por otra parte, son obviamente claras las intenciones de Washington de operar libremente por “la vital región del planeta” que rodea a China, y publicita su inmensa capacidad para hacerlo con un presupuesto militar siempre creciente que iguala la suma de todos los presupuestos militares del resto del planeta.

EU posee centenares de bases militares y una ventaja innegable en la tecnología de destrucción y dominio.

IV
China no parece comprender las reglas de “cortesía internacional” que espera Washington, y tuvo que objetar en julio que el moderno portaaviones de energía nuclear USS George Washington tomara parte en las maniobras conjuntas de Estados Unidos y Sur-Corea cerca de la costa de China, por una supuesta capacidad de atacar Pekín.

Washington está acostumbrado a mantener que sus maniobras se llevan a cabo para defender la estabilidad de la región y su propia seguridad. Y es que el término “estabilidad” tiene un significado específico en el discurso de asuntos internacionales de Estados Unidos. La estabilidad significa su seguridad y eso requiere su control absoluto.

V
La expansión es “la ruta hacia la seguridad”, una doctrina que se remonta a hace dos siglos y es la tesis del presidente John Quincy Adams, autor intelectual del Destino Manifiesto.

Cuando Bush advirtió “que los estadounidenses debemos estar listos para tomar una acción preventiva cuando sea necesario para defender nuestra libertad y defender nuestras vidas”, se estaba haciendo eco de una antigua tradición más que estableciendo una nueva, reiterando principios que presidentes desde Adams hasta Woodrow Wilson, hubieran entendido muy bien.

Irónicamente dice Chomsky, que “como lo sabe cualquier Don de la mafia, incluso una ligera pérdida de control podría llevar a la pérdida del sistema de dominio de otros, que serían alentados a continuar la misma ruta”. Principio central de poder que está formulado como la “teoría dominó”, y que en la práctica se debe al reconocimiento de que el “virus” del desarrollo independiente exitoso podría “esparcir contagio” en otros lugares, y por lo tanto debe ser destruido, vacunando de hecho a los “agresores” normalmente mediante la instalación de obedientes dictaduras brutales.

VI
Según estudios del Pentágono, el presupuesto militar chino creció a aproximadamente 150 mil millones de dólares en 2009, acercándose a una quinta parte de lo que el Pentágono gastó para operar y llevar a cabo las guerras en Irak y Afganistán en ese año, lo cual, por supuesto, es sólo una fracción del presupuesto militar estadounidense.

Si se toma en cuenta la tesis, (virtualmente no cuestionada), de que EU debe mantener “un poder incuestionable” sobre buena parte del mundo, con “supremacía militar y económica”, y que se complementa con el rechazo al derecho de cualquier acto de estados que puedan interferir con la “limitación de cualquier ejercicio de su soberanía”, se comprende que para Washington el crecimiento de China es perturbador.

VII
En el mundo de la posguerra, Estados Unidos ha creído que debe mantener este dominio en una “gran área” que debe incluir al hemisferio occidental, al Lejano Oriente y al ex imperio británico, incluyendo los vitales recursos energéticos del Medio Oriente.

Siempre se aceptó que Europa podía seguir su rumbo independiente. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en parte tenía el deber de contrarrestar esta “amenaza” y la cuestión sigue muy vigente hoy día al incluir en la OTAN una fuerza de intervención dirigida por Estados Unidos y responsable de controlar la “crucial infraestructura” del sistema global de energía del que depende Occidente.

VIII
Estados Unidos, desde que se convirtió en la potencia dominante mundial durante la Segunda Guerra Mundial, ha tratado de mantener un sistema de control global. Pero el destino manifiesto no es un proyecto fácil de sostener permanentemente.

El sistema está erosionándose visiblemente, con implicaciones significativas a mediano plazo y China es una presumible protagonista y rival cada vez más influyente.

IX
Entre las diversas amenazas a la superpotencia, está, pues, según Chomsky, China, inmensa en superficie y población, creciendo económica y militarmente, e insondable para Washington que esta inmerso en una crisis económica que no parece descifrar.


Managua, esquivando huracanes a mediados de Noviembre de 2010
elsavogl@gmail.com http://www.acuatromanos.com