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Los conflictos geopolíticos y militares a través de la historia siempre conllevan a situaciones de injusticia y sufrimiento sobre todo para los más pobres, y mejorías para los que tienen afán expansionista o no respetan la idiosincrasia de los pueblos, y sólo analizan posiciones y ventajas sobre todo políticas, hegemónicas y económicas.

Esto es lo que sucede con la República Árabe Saharaui Democrática, en África, donde habita un millón de habitantes en 286 mil kilómetros cuadrados. Muchos pueblos sufren este tipo de abuso y marginaciones, actualmente, pero por razones geográficas, historia y de comunicación no se toma conciencia de ello y la injusticia sigue.

Geográficamente, estos territorios corresponden a lo que se denomina el Sahara Occidental con influencia blanca y, sobre todo, española a partir de la guerra en África (1860), cuando España logró control de la parte costera saharaui. Ahí se formó una colonia o provincia española que poco a poco fue contactando a los pobladores del Sahara o saharauis.

Tras varios movimientos independentistas, en 1967, se urgió su independencia en la ONU, pero por problemas entre el mismo Marruecos, Mauritania y Argelia, que colindan, se suspendió el proceso hasta proclamarse ésta el 27 de febrero de 1976 sin el consentimiento de Marruecos que reclama siempre dichos territorios, a pesar de que la Corte Internacional de Justicia de la Haya emitió juicio, en el sentido de que no hay vinculación jurídica para que esto sea así.

Ingleses, en el pasado lejano, franceses y españolas hasta no hace más de 60 años promovieron cruentas guerras hasta dejar enfrentado al pueblo saharaui con Marruecos, existiendo condiciones infrahumanas actualmente en el campo militar, político y de libre movilización de los habitantes. Las riquezas mineras como el fosfato, la pesca y el petróleo, son el blanco de lucha por el control de este pueblo casi nómada de los saharauis.

El mundo ha reaccionado fuertemente pero no de forma contundente y efectiva, en cuanto al apoyo a la lucha del Frente Polisario, pues más de 80 naciones y las mismas Naciones Unidas han hecho observaciones in situ y aportado documentos de apoyo; sin embargo, gran parte del pueblo saharaui sigue nómada y en refugio con un muro construido por Marruecos de casi 3 mil kilómetros, que le limita salir al mar fácilmente ya que el muro está saturado de minas de guerra antipersonales y anti-vehículos; además de un ejército marroquí atroz.

Son muchos los comités de apoyo al pueblo saharaui que existen en el mundo para hacer conciencia y sensibilizar a gobiernos e instituciones sobre los derechos del pueblo saharaui a sus territorios, cultura, riqueza y libre determinación.

Varios países, entre ellos Nicaragua, reconoce al gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática. El embajador de ese noble y heroico pueblo en Nicaragua es el honorable señor Sueliman Tieb.

Nicaragua tiene por ahora una asociación de amistad y solidaridad con el pueblo saharaui, la cual hace diferentes acciones de apoyo y sensibilización al pueblo saharaui, por medio de la participación ciudadana en eventos de solidaridad, creación de un boletín electrónico, el cual pueden pedir se les envíe.

Participamos en la 36 Conferencia Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui, que se llevó a cabo en Francia los días 29, 30 y 31 de octubre, a la que asistieron líderes de todo el mundo. El Estado de Nicaragua reconoce al gobierno y la lucha del pueblo saharaui, tal como lo ha hecho saber nuestro Canciller en la reciente reunión de presidentes en la ONU y la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional.

Lo mismo hizo el Grupo de Río en octubre recién pasado, al abogar por una solución justa del pueblo saharaui, y la reunión de mujeres de la Coppal en San Salvador.

Recientemente, un enviado de la ONU está formalizando en Argelia pláticas entre Marruecos y el Frente Polisario, para buscar una salida justa al conflicto. La lucha del pueblo saharaui está dentro del concepto de la lucha de los pueblos originarios y ancestrales por su cultura y estirpe. La lucha de sus oponentes está dentro del concepto del acomodamiento de los territorios, en cuanto al usufructo de las riquezas y zonas de influencia y dominio.

Invitamos a los nicaragüenses y extranjeros que deseen unirse a la solidaridad con el pueblo saharaui, a comunicarse con nuestra asociación por medio del teléfono 2289-7874 o a través del correo electrónico anaspnic@gmail.com