•  |
  •  |
  • END

Aunque suene extrema la comparación planteada en el tema de este artículo por lo que representa la región en eterna disputa y conflicto del oriente entre los países de Israel y Palestina, y porque gracias a Dios el tema del Río San Juan no ha llegado a los niveles de confrontación de la Franja de Gaza, resulta curioso cómo las pretensiones de los mal vecinos del sur surge constante e insistentemente por lo que representa una de las afluentes de agua más grandes y ricos no sólo de Nicaragua, sino que de Centroamérica.

Para conocer el origen de la disputa del Río San Juan no hay que ser; creo yo, experto en derecho internacional, diplomático brillante o algo por el estilo, el tema es especifico y se puede leer claramente en todos los documentos y tratados internacionales que poseen en su poder las dos Naciones. Sin embargo, porque ahora Costa Rica pretende iniciar una “ofensiva final” por esta zona geográfica. Hay tantas versiones como estrellas en el cielo- sin exagerar- Unos, por ejemplo, dicen, que en cierta cantidad de años habrá una escasez mundial de agua a tal grado que los dirigentes ticos prevén hacer frente a esta escasez con las aguas del país vecino Nicaragua y siendo el Río San Juan el más cercano a Costa Rica es el más fácil de explotar; como si no lo hicieran actualmente gracias al igualmente inconcebible como inaceptable artículo que les permite la navegación por un territorio ajeno.

Otra teoría que se escucha en las calles de nuestra Nicaragua es que Costa Rica se está prestando a un juego intervencionista de terceros países, que con la excusa de “mediar” en un conflicto bélico entre Costa Rica y Nicaragua, pretenden justificar una invasión a Managua por fuerzas de la OTAN o de Estados Unidos para derrocar el gobierno del presidente Ortega y del FSLN, debo decir que lejos de aferrarme a esta teoría como la verdad absoluta tengo que inclinarme más a esta que a la antes mencionada y otras tantas que no mencionare para no dar vueltas en el asunto especulativo -de las exageraciones que surgen del morbo y del ocio de las platicas que se sustentan a causa del Río San Juan-. Por la reciente historia de golpes de estado fallidos en Latinoamérica, o el consumado en la vecina del Norte Honduras, donde todos los gobiernos curiosa o convenientemente pertenecían a corrientes Nacionalistas y de tendencia político-económica similar a la del Frente Sandinista. Socialista, como si fuera un grave delito en nuestro continente.

La verdad, se puede definir con un dicho popular Nicaragüense que dice: En río revuelto ganancia de pescadores, adaptándolo al contexto de la situación política que enfrenta el gobierno tico donde es fuertemente criticado y ubicado en unos bajos niveles de popularidad que no corresponden a un gobierno con pocos meses de haber asumido el poder. Se puede redefinir así: Revolviendo el Río – San Juan- ganamos como pescadores. Porque ciertamente así ha sido, los medios de comunicación del país vecino han perdido el interés en informar a la población de Costa Rica sobre las actuaciones de sus gobernantes y los reclamos sociales que seguramente tienen, los autollamados “suizos” de Centroamérica embriagados por el sentimiento nacionalista, xenófobo y soberbio que los ha caracterizado.

Por otro lado es triste recordar momentos tristemente célebres de nuestra historia, ¿cuántos problemas nos estaríamos ahorrando si a estas alturas ya hubiéramos aprendido a entendernos como nación, sin intermediarios extranjeros?; acaso Nicoya y Guanacaste territorios altamente productivos de Costa Rica, ¿No eran hace poco más de un siglo territorio Nicaragüense?; los que a su vez por discordias internas y por la inmadurez de los gobernantes de turno para resolver las diferencias por nuestros propios medios y entendimientos, esta extensión de terruño fue cedido a esta Nación que lejos de sentirse satisfecha con “la mano” que se les dio, ellos desde siempre quisieron adueñarse “del codo”.

En el siglo XXI donde las invasiones extranjeras de cualquier tipo militar, cultural, política o económica son inadmisibles el tema del Río San Juan es simplemente, les recuerdo una excusa que pretende desviar la atención de los verdaderos problemas que afronta la sociedad costarricense, no a como se ha querido vender el inicio de la tercera guerra mundial donde países como Estados Unidos apoyara a los ticos y Venezuela, Cuba, y hasta Rusia apoyarían a Nicaragua, todo esto por las pretensiones expansionistas de los mal vecinos sureños; aunque si las pretensiones son verdaderas, como se pintan, no dudo que todo nicaragüense residente en el país o los mismos migrantes que viven en San José duden un segundo en defender el territorio que Dios nuestro creador nos encomendó cuidar, porque una ofensa al país que nos vio nacer es y debería ser el suceso que por casi cinco siglos hemos estado esperando para actuar como una maquinaria perfecta y funcional, como una verdadera Nación.

Si hay algo bueno que sacar en este nuevo capítulo, es la serenidad y cordura que han mostrado nuestras autoridades nacionales empezando por el presidente de todos los nicaragüenses, el Comandante Daniel Ortega Saavedra el cual ha expresado hasta el cansancio la disposición de Nicaragua de encontrarle una salida pacífica al disparatado reclamo tico, haciendo el amojonamiento de la frontera sur para terminar de una vez por todas con este conflicto limítrofe, así como la actuación del canciller de la república el Señor Samuel Santos haciendo caso omiso a las poco diplomáticas y provocativas declaraciones de su similar tico que se encuentra enfrascado como niño con juguete nuevo, en juego a la guerra, y a nuestro profesional ejército nacional, que haciendo derroche de cordura, madurez y tolerancia ha hecho valer nuestra soberanía sin caer en las provocaciones de soldados del “ejército que dejó de existir”, que supuestamente fue abolido en 1948; sin embargo, ahí está apertrechado en la frontera norte de su territorio tratando de adjudicarse por la fuerza de riquezas naturales que por Ley y Derecho no les pertenece, y que por lo pronto no les pertenecerá porque hoy Nicaragua tiene un gobierno que además de cuidar y velar por sus habitantes como lo ha demostrado haciéndole frente a los fenómenos naturales como el reciente invierno y a las inundaciones que trajo consigo por ejemplo, es capaz de defender el territorio Nacional ante cualquier intento de violación e invasión de gobiernos extranjeros.

Porque Nicaragua es nuestra, defendámosla, expresémonos y dejemos de creer que por ser amables, sencillos y cariñosos con los extranjeros debemos dejarnos hacer todo lo que a ellos bien les plazca, si no lo hacemos ahora; qué legado dejaremos a nuestros hijos, con qué cara los veremos a los ojos y les diremos ese Río que ves en ese reportaje algún día fue nuestro, como no lo supimos defender, ahora es de ellos.