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Estuve siguiendo de cerca la sesión del Consejo Permanente de la OEA con respecto al conflicto existente entre las dos Naciones hermanas Nicaragua y Costa Rica, en la que evidencié, a todas luces, que “en todas partes se cuecen hadas”. Y es que ver al organismo latinoamericano más importante protagonizando tamaña desorganización, con un presidente ignorante (en lo que respecta a estatutos, al uso de los medios de audio y con una falta de autoridad mayúscula), es desalentador.

Con respecto del Secretario General, lo noté bastante inquieto, cayendo en faltas de respeto, ya que se levantaba constantemente, dejando hablar solos a los representantes (siete en total) que intervenían constantemente, ya que sólo otros dos intervinieron brevemente (Ecuador, cuya representante se encontraba despistada, y Bolivia, para manifestar su desacuerdo y no votar).

Tengo entendido que se hablaba de un proyecto de la presidencia (era el informe del Sr. Insulza, luego de la visita a los paises en conflicto), pero resulta extraordinario que no tuvieran siquiera una manera más moderna de contabilizar los votos. Y si es cierto que el voto es más directo “a mano alzada”, la verdad es que éstas duraban muy poco y era difícil visualizarlas, a excepción de la foto que les tomarían al momento de la votación.

Ni siquiera sabemos si existe un Secretario de Actas que establezca la votación y su legalidad. Y si existe, ¿porqué nuestro representante, el Dr. Moncada, tuvo que solicitar una nueva votación para anotar quién voto a favor con nombre y quién votó en contra? Es vergonzoso que quien dirige ese organismo ni siquiera sepa cómo organizar la votación como lo indican los estatutos.

Lo único bueno de todo fue la defensa que nuestro representante hizo de nuestra soberanía sobre el Río San Juan, y las palabras de reflexión del representante de Paraguay.

Yo no soy abogado ni mucho menos, pero cuando se le da a un jurado un caso a definir, su decisión debe ser unánime, sin embargo, en este caso existen dudas, y teniendo todo el tiempo del mundo se dejaron llevar por las amenazas del representante de Costa Rica de ir a el Consejo de Seguridad de la ONU a exponer un problema que ya fue juzgado por el Tribunal de Justicia de la Haya (el único organismo mundial autorizado para estos casos).

Bien hace el Presidente Ortega, en representación de todos los nicaragüenses, en reclamar por las “imposiciones” de algunos representantes de la OEA, ya que muchos de ellos, al igual que algunos de nuestros parlamentarios, sólo llegan a sentarse a apretar botones y a retirar su salario. Por eso digo que “en todas partes se cuecen habas”.

Creo que lo correcto es volver a La Haya para acordar una interpretación in situ de los Laudos Cleveland o Alexander, o de la última sentencia de esta situación en años recientes. Y creo que en lo que se equivoca el Sr. Presidente Ortega es en dar tantas explicaciones sobre si las aguas vienen o van, si se agranda o se achica el Río Colorado.

Nosotros simplemente estamos dragando nuestro Río para el bienestar de todos e (incluso de los ticos que quieren utilizar el San Juan, a como está firmado en los Tratados y Laudos) y del Bioambiente. Si el Sr. Edén Pastora tiene capacidad o no para hacerlo, eso lo debe determinar el Presidente Ortega como su jefe inmediato y quien le asignó la misión. Recordemos que incluso el Presidente, al final de su periodo, deberá rendir cuentas sobre el uso de los pocos fondos de nuestro pueblo para la ejecución de estos eventos.

Sr. Presidente Ortega: debería continuar por la vía diplomática, negociando, y si es necesario hablar diez veces a la Presidenta Chinchilla, pues hágalo (lo cortés no quita lo valiente). De lo único que debe tener cuidado es de saber cuándo ceder y cuándo apretar (por eso debe pedirle sabiduría a Dios en todo momento). Es cierto que se están divulgando múltiples escritos en los que se trata de establecer que sus intereses en el caso son los de “tapar los problemas en otras áreas en el país”, sin embargo, igual se habló del Presidente Chileno con el caso de los mineros, y todo el mundo aplaudió aquel rescate. Así usted como Estadista debe ponerse al frente y formalizar de una vez por todas la resolucion de la Haya que conduzca al Amojonamiento del Río para evitar futuras pretensiones expansionistas de nuestros hermanos costarricenses.


El pueblo de Nicaragua está con usted, y aunque en las últimas elecciones fuimos el 38%, en esta seremos más del 50% (para que respeten).

“El Río San Juan es nica, le guste a quien le guste” “Sí al Amojonamiento. No a la intransigencia tica”

*Médico especialista (H.A.N.).