•  |
  •  |
  • END

I
Esta rebelde chiquilla argentina, cuya vida duró de 1962 a 1973, tiempo en que su padre el caricaturista político Quino le dio vida y muerte, apareció y no como fantasma, ilustrando la Declaración de los Derechos del Niño en 1976, para luego reaparecer en 2009 para fustigar al misógino ministro italiano Berlusconi.

Pero Mafalda a pesar de ser un personaje que pareciera haber rebasado a su progenitor Quino, (Joaquín Salvador Lavado) vive presente en muchísimas ediciones, traducciones y adaptaciones publicadas hoy en día, además de que su imagen junto a sus amigos y sus palabras reaparecen continuamente ahora en el rápido medio del Internet y de las redes sociales.

II
Así que Mafalda vive, no sólo para quienes la conocimos y amamos durante su vida, sino también para los nuevos lectores porque sus lecciones son imperecederas y siempre actuales.

En nuestra reciente visita a Buenos Aires y en una esquina sin mayor notoriedad del Barrio San Telmo, encontramos una estatua con la reproducción de Mafalda sentada en una banca.. Romerías de turistas, principalmente brasileños, hacían fila para tomarse una foto con tan distinguido personaje. Y reconocemos que también nosotros nos trajimos un recuerdo gráfico con Mafalda.

III
Antes se creía que los medios de producción eran tierra trabajo y capital, posteriormente se incluyó al “entreprenership” como un elemento adicional y hoy con el desarrollo informático y con los abundantes recursos de billetes verdes próximos a devaluarse, creemos que un buen emprendedor se puede agenciar de todos los recursos para poner en marcha exitosa un buen proyecto de producción

IV
Es evidente que se habla de tierra y se omite que la tierra sin agua es un desierto sin valor. Aprendimos en Argentina y Uruguay que quienes hablan de una futura escasez de tan vital líquido o son ajenos a Nicaragua o no han visitados estos países donde desde el avión se divisa Paraná, el Río de la plata y agua por todos lados.

Ríos limítrofes que producen energía, riegos y también pleitos entre los afortunados países por los que corren.

V
Mafalda nos hizo recordar una anécdota de nuestro gigante José Coronel Urtecho, cuando el poeta y pediatra Fernando Silva, el ingeniero y poeta Ernesto Gutiérrez, entre otras luminarias, estaban discutiendo sobre la influencia de Dios sobre nosotros. Gutiérrez le preguntó a Coronel Urtecho ¿y usted qué opina de Dios?.

Y el poeta Coronel respondió “mi opinión le tiene sin cuidado al Señor, más bien me interesaría saber qué opina Dios de mí”

VI
Al preguntarle Mafalda a sus padres si Dios estaba en todas partes recibió la respuesta de rigor “por supuesto” y Mafalda pensó en nuestros niños mendigando en los semáforos, en los de Acachulianca y los huelepega del Oriental, y bajando la cabeza dijo “pobrecito Dios”

Es una reacción natural en el alma buena y sin corromper de un niño, nuestra nieta se resistía a creer que Dios tuviera que ver con el Huracán Félix y sus desdichas.

VII
E inspirados con las punzantes y sensatas locuras rebeldes de Quino, pensamos nuevamente que Dios no nos hizo a su imagen y semejanza sino que los hombres hicimos a Dios a nuestra imagen y semejanza.

VIII
Recordamos a Mafalda de pie sobre una sillita haciendo un llamado a la paz y luego satisfecha descendió diciendo que sus palabras habían tenido igual impacto que los llamados que hace la ONU y el Vaticano.

Y oyendo las noticias que trasmitía la radio sobre la inestabilidad evidente, el peligro por llegar y el pronóstico de tormentas y desastres, Mafalda se percató de que se trataba de un pronóstico meteorológico y le ripostó enojada a su pequeño radio: “yo creía que hablabas del gobierno maldito alarmista”.

IX
Nos preguntaron en Buenos Aires sobre nuestro porcentaje de analfabetismo y les contestamos que el 16% y que iba en descenso pero que si incluíamos a los analfabetas funcionales superábamos el 50%. Nuestra afirmación no tardo ni un segundo en recibir la interrogante ¿y quien es un analfabeta funcional?, les aclaramos que es aquel que sabe leer pero no comprende lo que significa su lectura.

Un argentino nos aclaró que según eso, más del 90% de nuestros compatriotas son mayoritariamente analfabetas funcionales, excepto cuando leen Mafalda. Quino nos salva, a él le entendemos todos los que tenemos la suerte de leer sus tiras cómicas.

Y nos agregó de despedida hasta los melicos brutos y analfabetas funcionales le entienden a Mafalda y tan es así que exiliaron a Quino de Argentina porque si seguían leyendo a Mafalda los iban a derrocar. Mafalda es subversiva del orden establecido

X
Entre un teatro infantil y el Congreso Mafalda no encuentra diferencia. Los protagonistas son todos buenos actores y arman un abigarrado y divertido espectáculo, pero el teatro es divertido y nos hacen reír mientras que las diversiones del Congreso nos acercan a las lágrimas.


Managua, a finales de un Noviembre de ríos tormentosos en 2010 / elsavogl@gmail.com http://www.acuatromanos.com