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Es lamentable seguir soportando tantos atropellos a la inteligencia del pueblo, hacen zancadillas y atrocidades contra el pueblo y lo peor aun a espaldas del mismo, sin importarle ningún comino. Ortega está desesperado y sin frenos en su afán de locura de su reelección, sabe perfectamente que él no puede ir a las elecciones presidenciales del 2011 en primer lugar inhibido por la constitución política y segundo: sin la aprobación de la Asamblea Nacional con los 56 votos que necesita y en dos períodos legislativos tampoco podría ir. Ortega actúa como si fuera un presidente vitalicio el cual quiere involucrar al ejército para completar su tiranía, si lograra este objetivo imaginémonos en los tiempos del somocismo, los derechos ciudadanos desaparecerían por completo.

Hoy nos inventa una ley de defensa nacional, seguridad nacional y régimen jurídico de frontera; estoy perfectamente convencido que esa propuesta salió de Ortega y se la impone al ejercito, aquí creo que el ejército está cometiendo un grave error al dejarse manipular o tal vez estoy equivocado o el ejército fue el creador de esa iniciativa es peor aun porque se vuelve elite de un partido y esto podría llevarlo a la represión contra su propio pueblo y quieren seguir los pasos del Orteguismo y se vuelvan un ejército al servicio de un tirano.

Ahora que podemos esperar; primero el dragado en el río San Juan, después la bulla de la defensa de la soberanía, después salirse de la OEA, después la iniciativa de ley de defensa, seguridad y régimen jurídico de frontera; después de esto viene otra cosa hay que buscar el eslabón, pero todo está relacionado con su reelección y el pacto; a no ser que más adelante ya con la ley militar aprobada invente una guerra y no hay elecciones porque la patria es lo primero y Ortega se queda.

Al ejército tendrá que preguntársele por qué tan rápido dicha ley y cuál es el fondo del asunto, porque si no la objetan en nada y más bien la defienden es porque ellos están de acuerdo con la maniobra de Ortega y aquí es donde se vuelve peligroso porque se vuelven cómplices y parte del pacto y dicho ejército ya no sería el mismo para los nicaragüenses.

Ortega al querer aprovecharse de la situación de nacionalismo y de patriotismo en la defensa de la soberanía para alzarse él como el único abanderado, es una maniobra perversa, porque les llama vendepatrias a los que no apoyan dicha ley queriéndolos acorralar, acordémonos que ya lo hizo con la lucha del pueblo contra la dictadura; Ortega se instala como el prócer de la revolución por encima de todos de los que lucharon contra el régimen y sabemos que fue el que menos luchó y ahora como tiene al pueblo; miserable, hambriento, sin trabajo y reprimido; creo que ya no
engaña.

Ojalá que al Ejército no se le otorgue más poder del que tiene porque esto ya pasaría los límites de credibilidad y confianza y esto puede causar un desequilibrio entre el Ejército y la Sociedad Civil nicaragüense, a no ser que el Ejército tenga otras pretensiones ya sea poder económico y poder político el cual sería más grave aún porque para defender sus intereses se volvería represivo como la guardia nacional del somocismo. Aquí me gustaría escuchar a Humberto Ortega al respecto de esta propuesta ya que él participó en la creación de la doctrina militar como un Ejército producto de una revolución.

Los nicaragüenses ya no queremos más traumas, ni mucho menos guerra y si Ortega quiere Servicio Militar pues que vayan ellos, sus hijos, que vayan los funcionarios, los serviles y todos aquellos que desangran al pueblo.

Por qué no sacan todo el dinero del ALBA y lo invierten para darle más trabajo al pueblo desempleado y pagarles un mejor salario a los trabajadores del estado; por qué no invierten más en salud y construyen verdaderos hospitales públicos y brinden un mejor servicio, por qué no invierten más en educación, por qué vivir maquinando ideas maquiavélicas que atentan contra la democracia y que además atentan contra la estabilidad y la convivencia pacífica de los nicaragüenses. Dios salve a Nicaragua de tantas injusticias.