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Las noticias de Cancún sobre el cambio climático no son buenas. Los anfitriones desesperados por mostrar buenos resultados buscaron por todos los medios poner caras alegres y solo lograron despliegues de hipocresía. Durante la cumbre los grupos de defensa del medio ambiente realizaron manifestaciones de toda índole.

El evento terminó sin resultados importantes y solo unos pocos acuerdos secundarios. Fue un acuerdo marco supuesto a abrir el camino para una acción coordinada contra el calentamiento global. Eso es todo. Aprobaron unos textos que no son ni pálida imagen del acuerdo integral que se esperaba en Copenhague. Le dieron largas al asunto.

Lo que no impidió a los negociadores correr hacia cámaras y micrófonos para anunciar que el balance de la reunión era un rotundo triunfo. Esta dijo Mena. Dieron una declaración sobre la necesidad de lograr mayores reducciones de contaminantes en el futuro cercano. Lo cual no es muy impresionante porque las emisiones no se han reducido en los últimos años. Al contrario se han elevado. No hay ninguna referencia a metas cuantitativas ni a los instrumentos para lograr tales resultados.

Acordaron la creación de un “Fondo Verde” que administrará en principio al Banco Mundial. Pretende recoger y distribuir cien mil millones hasta 2020 para apoyar los esfuerzos de adaptación al cambio climático en los países más pobres y facilitar el uso de tecnologías no contaminantes. Ese monto podrá incluir fondos privados e inversión extranjera directa. La cifra no es impresionante. Es una bolsa de aire que queda en el aire.

Los documentos reconocen la necesidad de mayores reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero en el futuro, pero no establecen mecanismos para conseguirlo ni responden si las medidas acordadas serán legalmente vinculantes.

También acordaron crear un Comité de Adaptación para apoyar a los países que diseñen planes de protección frente al cambio climático y establecieron parámetros para financiar esfuerzos para reducir la deforestación.

La resistencia de algunos países al protocolo de Kioto planteo serios problemas. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, no se van a hacer bajo ese protocolo. Esto significa que al expirar su vigencia legal en 2012, nada lo reemplazará. Es la muerte anunciada del Protocolo. De manera que cualquier reducción de emisiones de Gases de los principales países emisores será voluntaria. Algo muy distinto a un acuerdo con compromisos y metas firmes obligatorias por ley. Las promesas son palabras al viento.

El Protocolo de Kioto tenía defectos. Por ejemplo, sus engañosos mecanismos de desarrollo limpio y la consagración del mercado de bonos de carbono, pero tenía un principio fundamental, los compromisos para reducir emisiones eran obligaciones legales vinculantes. Es lo que debían haber rescatado y desarrollado. Y por supuesto, este acuerdo tendría que haber conservado también el principio básico de la responsabilidad diferenciada entre países según su grado de desarrollo y su contribución a la acumulación de gases de invernadero. Estamos hablando de una reducción combinada de entre el 13 y el 16%, que significa un aumento de la temperatura de más de 4 grados Celsius.

Rusia y Japón se aseguraron que los acuerdos fueran formulados de una forma que les permitirá escapar de la extensión en la reducción de emisiones y de los acuerdos vinculantes del Protocolo de Kioto, una de demanda fundamental de los países en desarrollo.

Bolivia sola contra los países desarrollados considera que los compromisos adquiridos por ellos son insuficientes y va a presentar un reclamo ante la Corte Internacional de Justicia por la forma en que se adoptaron los acuerdos. Expresó su descontento tanto con el contenido del acuerdo como con la forma en la que se redactaron los textos aprobados, en reuniones privadas entre un reducido número de países. Dice Evo que no puede apoyar esto responsablemente, pues significaría estar de acuerdo con una situación que califica como ecocidio y genocidio.

De manera que no hay que dejarse inducir por ciertos medios, lo mejor es analizar los resultados.