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Lo de lo poderoso hermaníticos es una expresión de Patricio Rivas presidente de Nicaragua en 1857, ante el empuje expansionista del gobierno tico, de ese tiempo, que aprovechado nuestros conflictos armados internos se apoderaron de la provincia de Nicoya y Guanacaste e iban por la ruta del canal y del tránsito que había en el río San Juan y convertirlo en condominio y posesionarse de las riberas meridional del gran lago. Juan Rafael Mora, de ingrato recuerdo para Nicaragua, organizó un poderoso ejército de 7.000 siete mil hombres que era casi el 10 por ciento de la población tica, con armas de guerra modernas de fabricación británica. Este poderoso ejército lo entrenaba un sicario ruso. Mora presidente tico, después de muchas argucias, chantajes, y decretar una política confiscatoria y de muerte contra todos los Nicoyanos que no quisieran anexarse a Costa Rica, perpetuo el robo y osó el ponerle a todo ese territorio como todo buen conquistador su nombre “Moracia”. Aprovechando la enorme debilidad perpetua que hemos mostrado los nicaragüense en cuanto a una política de nación, hemos sido irrespetados en el pasado y en el presente por los países vecinos a tal grado que nos despojaron de un tercio de nuestro territorio. Los ticos vuelven a la carga con el imaginario sí en el pasado la bandera tica estuvo en San Carlos del río San Juan y ¿por que no ahora? Si, ellos han desarrollado la ribera colindante del río, y Nicaragua se quedó en el siglo XVIII y con un gran déficit de desarrollo y empobrecimiento en esas comunidades.

De nada han servido los famosos laudos, que es una Resolución dictada por un árbitro y resuelve definitivamente el conflicto y tiene fuerza ejecutiva ante los órganos judiciales, pactos, tratados bilaterales (Juárez-Cañas, Martínez-Cañas, Jerez-Cañas) ratificaciones de la Haya, el panorama sigue siendo el mismo. El país empobrecido, dividido, mutilado constitucionalmente, sin capacidad de responder a las necesidades básicas de sus pobladores al grado que un tercio de ellos se encuentra buscando la vida fuera del país. Para algunos ven como un logro el apoyo de las diferentes bancadas al gobierno para emprender la lucha en los organismos internacionales ante las pretensiones de Costa Rica. El consenso debiera de ser interno, para mejorar y respetar la institucionalidad, refrendar la democracia, consensuar un plan de desarrollo inclusivo a mediano y largo plazo, que permita sacar a Nicaragua del anacronismo partidario y caudillista que tanto daño le han hecho a la nación. Que desaparezcan de una vez por todas los Pedrarias, los Contreras, los Somozas …. Déspotas, vende patria, delincuentes, traidores que encapullando una visión unilateralista han desvastado a todo un pueblo noble, amante del trabajo y de la paz.

Ante las pretensiones de nuestros vecinos y hoy de los ticos, que por darle trabajo a nuestros hermanos(as) y mejorar las condiciones de vida de las familias nicaragüense por medio de las remesas familiares, se abrogan el derecho de entrar a nuestra casa y manosear nuestros bienes, debido a nuestra frágil política exterior que casi siempre obedece mas a la política exterior de algún imperio que a proteger al país.

Necesitamos crear políticas claras de nuestras fronteras limítrofes e impulsar el desarrollo sostenido en esas fronteras a fin de convertir esos territorios zampuosos en comunidades donde se sienta el crecimiento económico y la urbanización moderna. Ellos se convertirían en los mejores guarda fronteras y en los mejores cancilleres y embajadores plenipotenciarios de la nación ante cualquier pretensión de seguir mutilando nuestro territorio.