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“Cuando alguien cuenta un cuento o le canta una canción a un niño y le ayuda a interpretar lo que le está diciendo, ya inicia el proceso de desarrollo de la competencia lectora”. (Noguerol 2010:1)
El tema de la comprensión lectora es una preocupación nacional e internacional de gran importancia en estos momentos. Centrándonos en la situación nacional. El Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio de Educación, ha expresado su interés por promover una campaña para difundir el hábito de la lectura. En palabras de la ex viceministra de Educación, Milena Núñez: “Nuestro interés es promover el hábito lector, es decir una lectura que no sea mecánica, sino una lectura comprensiva e interpretativa”

La comprensión lectora, además de ser una preocupación en la enseñanza Primaria y Secundaria, también lo es para la educación superior. Una muestra de ello son los resultados que obtienen los estudiantes que realizan pruebas de ingreso en diferentes universidades públicas. En la opinión del actual Rector de la UNAN-Managua, Elmer Cisneros: “Hay una minoría que saca hasta cero en el examen de Español o Matemáticas, y eso significa que hay profundas limitaciones en el sistema de enseñanza” (El Nuevo Diario: 2007)
Atendiendo a esta preocupación, la Facultad Regional Multidisciplinaria de la UNAN-Managua, en Estelí (FAREM Estelí), ha incorporado en su plan estratégico el eje central de la lectura analítica, crítica y comprensiva, y el mismo se trabaja con estudiantes de primeros años de las diferentes carreras que se sirven en esta casa de estudios.

Si nos trasladamos al contexto internacional, hay un esfuerzo grande por mejorar la comprensión lectora. Muestra de ello es el informe PISA, un estudio coordinado por la organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE), en 32 países, incluyendo Chile, en 2001, que ha realizado estudios sobre la competencia lectora hasta la actualidad.

El informe PISA persigue conocer el nivel de aprendizaje y las habilidades del estudiantado en la lectura y otras áreas del conocimiento, con el fin de compararlas con las alcanzadas por estudiantes de otros países. Lejos de hacer comparaciones para dar puntajes, el estudio profundiza en las causas de la deficiencia lectora, con el fin de incidir en los tomadores de decisiones para que el tema sea abordado en diversas áreas del currículo escolar.

Pero, además de visualizar el contexto nacional e internacional, y los esfuerzos realizados por autoridades gubernamentales y de estudiosos en el tema de la lectura, es importante que echemos un vistazo a la realidad que se vive en los centros educativos nicaragüenses.

Entre 2008 y el presente año realicé el trabajo de investigación “Leamos y contemos cuentos: Lectura cooperativa y comunicación en el aula”, para optar al grado de Máster en Didáctica de la Lengua y Literatura por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). El estudio tiene como antecedente un diagnóstico en el tema de la motivación y comprensión lectora aplicado a estudiantes de segundo año de secundaria nocturna del municipio de San Rafael del Norte, Jinotega. En la diagnosis de la situación educativa, se encontró que los estudiantes le dedican poco tiempo a la lectura, en algunas ocasiones no la realizan espontáneamente, solamente cuando es orientada por el profesor en el aula de clase.

Para solventar este problema, se elaboró una unidad didáctica con el objetivo de motivar a los estudiantes hacia la lectura de cuentos de escritores nacionales, al tiempo que comprendan su mensaje y lo relacionen con el contexto en que viven. La unidad didáctica se diseñó de manera tal que resultara atractiva para el estudiantado, apoyándose en principios didácticos como el trabajo cooperativo y el aprendizaje por proyectos, que permiten a los estudiantes ser constructores de su aprendizaje.

Los estudiantes leyeron cooperativamente cuentos del escritor nicaragüense Fernando Silva, los representaron artísticamente, después consultaron con sus padres de familia y abuelos el significado de palabras propias de nuestro léxico, para luego elaborar un breve diccionario del español de Nicaragua, que presentaron a la comunidad a través de una radio local.

Con la aplicación del trabajo cooperativo y el aprendizaje por proyectos, se potenciaron las habilidades comunicativas de los estudiantes. La realización de actividades significativas y contextualizadas a la realidad, generó motivación y fortalecimiento de las relaciones entre estudiantes y miembros de su comunidad, se trabajó con grupos heterogéneos y se fomentó la participación voluntaria y espontánea de parte de los estudiantes.

La metodología aplicada en la puesta en práctica de la unidad didáctica resultó ser novedosa y significativa para los estudiantes, con la realización de actividades en las que ellos tenían un papel activo y no de simple repetición de lo leído o explicado.

Sabemos que muchas veces a nuestros estudiantes no les gusta leer, a veces sienten apatía por la asignatura de Lengua y Literatura, y centran su atención en otras que consideran “más importantes”. Considero que la motivación es fundamental para fomentar el hábito lector, así como la puesta en práctica de actividades significativas y novedosas. Como maestros estamos preparados para hacerlo, solamente tenemos que despojarnos de esquemas tradicionales y construir el conocimiento en las aulas de clase, de la mano de nuestros estudiantes, padres de familia y la comunidad en general.


*Docente UNAN Managua
FAREM Estelí