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Odiseo inicia su viaje en la UCA, a bordo de un bus Interlocal, a las 5.30 pm, 30 de diciembre de 2010.

El vehículo se enfila a gran velocidad por la pista Juan Pablo II , para detenerse en la estación de servicio UNO, en donde nos recibe un empleado, celular en mano, que llena el depósito de combustible sin que el chofer pare el motor del vehículo. De nada sirven los anuncios preceptivos que prohíben el uso del celular y obligan a parar el motor.

En el 7 sur monta un miembro de la benemérita Policía Nacional junto a otros pasajeros, lo que obliga al ayudante del conductor a suspender medio cuerpo fuero del bus, poniendo en riesgo su propia vida, situación que se alargará hasta el límite con el municipio de El Crucero. El bus va sobrecargado ante la habitual indiferencia de quien debería hacer cumplir las leyes de seguridad viaria. A la comodidad ya renunció hace tiempo.

Mientras afrontamos la dura subida de El Crucero la lluvia hace más tétrico el trayecto en lo que una pasajera llama el ataúd, por la oscuridad total en la que se mueve el vehículo y su techo acolchado, aunque no por ello el conductor toma la decisión de circular por el carril derecho y así facilitar el adelantamiento a los demás conductores que viajan a mayor velocidad. Pasado El Crucero, la bruma no impide adelantar en cambio de rasante y línea continua a una camioneta. El agente policial sigue impasible, tal vez pensando que en caso de accidente su autoridad lo preservará de cualquier daño, pero la pasajera se arrepiente una y otra vez de no haber esperado otro transporte.

Hasta aquí el relato de un viaje nada épico y perfectamente conocido para los viajeros que realizan ocasionalmente o a diario la ruta Carazo-Managua en bus Intermortal, perdón, quise decir Interlocal. Ojalá se levanten otras voces de usuarios cansados de poner su vida en riesgo para ir a trabajar o a estudiar, a manos de choferes ineptos e irresponsables, que nos tratan peor que al ganado en su último viaje hacia el matadero, ante la pasividad, o incluso a veces, complicidad, de las autoridades de tránsito de este país. Para el 2011, no más muertos en la carretera. No repitamos el terrible año 2005.


*Técnico de transporte y consejero de seguridad para mercancías peligrosas en la Unión Europea.