•  |
  •  |

Las corrientes de libertad y de cambios en los países del Medio Oriente se están  haciendo una realidad; unas con un costo mayor que otras, mucha sangre se ha  derramado en estos últimos días en Libia, en el Cairo en Túnez, en Yemen, etc. estos  países han vivido bajo la bota de regímenes dictatoriales y han visto pasar por más de  treinta años a un mismo gobernante, partido y familia, han visto las grandes fortunas  que han amasado estos señores tiranos, Mubarak con una fortuna de 70 mil millones de dólares, el de Túnez y Gadafi con fortunas parecidas.


Como se entiende en el caso de Gadafi  que se haga de una fortuna tan grande que bien podría aliviar la pobreza y el hambre en muchos países, como lo entienden muchos  seguidores de Gadafi seudo revolucionarios de América Latina que líderes  revolucionarios junto a su familia lleguen a enriquecerse aprovechándose del poder; ¿o  llegan al poder para enriquecerse? o ¿llegan para servir al pueblo? Es por esa razón que  los pueblos ya no soportan tantas mentiras, manipulaciones, chantajes, amenazas,  intimidaciones, violación a los derechos humanos a las leyes y a la constitución y por  esas razones se alzan en contra de los opresores.  Ahora cual será la fortuna de Chávez,  de Fidel o de Ortega, y entre mas estén en el poder la fortuna asciende a más y los  pueblos más pobres.


Es lamentable y oprobiosa la postura de Ortega de solidarizarse con Gadafi cuando este  ha masacrado al pueblo, hay un genocidio cometido contra gente civil; estos son los  resultados de personas que se endiosan y se creen los salvadores o los únicos, son  mentes que se atrofian y ven como enemigo al pueblo cuando éste se les rebela. No hay  duda de que Ortega se ve en el mismo espejo de Gadafi.


Humberto Ortega ha recomendado varias veces  a su hermano a retirarse del poder para  que no hiciera más dramática la situación del pueblo y la del partido sandinista; pero ya  ves lo que les pasa a los que se aferran al poder, creo que lo más sano es retirarse a  tiempo y eso le daría ser un  estadista responsable.
Los pueblos necesitan cambios pero cambios de verdad:
No se puede aceptar en primer lugar por ninguna forma la reelección de Ortega ya que  está inhibido por la constitución política. Lo que deben hacer es presentar un nuevo  candidato del FSLN-orteguista.


Hay que pensar en una forma diferente en hacer política, la alternabilidad en el poder  es sana, la reelección es peligrosa.


El Consejo Supremo Electoral debe apartarse y dar lugar a un nuevo Consejo Supremo  Electoral porque éste ya está viciado y muy cuestionado, y nadie le va a creer en caso de   ganar el candidato del Orteguismo.


La Corte Suprema de Justicia no debe tomar partido alguno, su misión es velar por el  bien común, por la paz y la justicia de todos los ciudadanos para poder mantener la  armonía con el resto de los poderes y el pueblo.


Nunca debemos de permitir que los empleados públicos se les obliguen a trabajar en  políticas de campañas  para el gobierno de turno, porque esto es violatorio a sus derechos individuales.


Se debe de acabar con el nepotismo en las instituciones del estado y el tráfico de influencia; para que se les pueda dar más oportunidades a familias que no tienen trabajo.


No se puede permitir que se sigan utilizando las instituciones del estado como bastiones  partidarios, hacen uso de propagandas, rótulos, mantas etc.
No se puede seguir confundiendo el estado- partido ya que esto genera la mayor  corrupción del partido en el gobierno.


La policía no puede tomar partido a la hora de revueltas o campañas políticas aunque  sepan que sus orígenes es producto de una  revolución; tienen que ser más profesionales  y ajustarse a la constitución y a las leyes.


Podemos seguir enumerando muchas cosas que hay que cambiar para que todos  podamos vivir dignamente y no que unos se aprovechen de otros.
¿Cómo podemos hacer todos estos cambios y más?: lo que tenemos que hacer en primer  lugar es pensar en una democracia que nos cobije a todos y en un estado de derecho que  nos defienda a todos por igual.


El éxito está en la unidad del pueblo, si logramos unirnos alrededor de un solo proyecto  donde eliminemos de una vez para siempre todas estas injusticias de sumisión y  represión contra el pueblo y que además estemos claros quiénes son los que nos han traicionado, si logramos identificar a los políticos que se han vendido, a los oportunistas  que sólo se acercan para ver qué agarran y luego se venden al mejor postor. Cuando  logremos identificar todo esto, el futuro de nuestro pueblo va por el camino correcto y esa sería la mejor rebelión que podemos hacer sin empuñar ningún fusil ni que se  derrame sangre valiosa, la rebelión está en la sabiduría de cada uno de nosotros o  escogemos el camino de la esclavitud, de la tiranía y del nepotismo o escogemos el  camino de la democracia, del estado de derecho, de la libertad, de la justicia y la paz.
Miremos lo que está sucediendo en los países árabes, como están terminando los  regímenes autoritarios y dictatoriales, ya sean de derecha o de izquierda, siempre  terminan con una rebelión del pueblo y mucha sangre: nosotros podemos evitarlo con  solo unirnos hacia un solo proyecto de cambio de honestidad y transparencia, los  cambios son necesarios porque abren caminos hacia una nueva forma de vida social,  política y económica los cuales contribuyen a la formación de una democracia donde  todos los ciudadanos contribuimos a perfeccionarla.


Me atrevo a decir que en nombre del pueblo nicaragüense nos solidarizamos con el pueblo heroico de Libia que está en las calles luchando  por su libertad contra el tirano  Gadafi.


Que Dios ilumine a los nicaragüenses y al mundo árabe en su lucha contra las tiranías..