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Cuando le preguntaron a Zael Gholim, el elogiado activista egipcio que fue fundamental para la convocatoria de las recientes protestas en Egipto, a partir del 25 de enero recién pasado, que una vez que habían caído Túnez y luego Egipto, cuál sería el país que seguiría, sin mucho pensarlo le respondió a Wolf Blitzer, su entrevistador en CNN, “¡¡Pregúntenle a Facebook!!”

Así, vemos cómo las redes sociales como Facebook, Twitter e incluso la mensajería SMS vía celulares, han sido determinantes para la liberación de dichas naciones.  Aunque hay quienes sostienen que el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, al inicio lo visualizó como una herramienta para socializar con chicas en la Universidad de Harvard, hoy en día pocos se atreverían a negar que de hecho se ha convertido en una efectiva arma proselitista.

De manera concreta, en Egipto todo empezó en la aludida fecha, la cual irónicamente es el Día Nacional de la Policía, y lo que sucedió es que millares de “feisbuqueros” se dieron a la tarea de invitar a sus conciudadanos a manifestarse libremente en las calles para protestar por la carestía de los alimentos, por la falta de libertades y por la rampante corrupción que carcome todos los niveles de la sociedad.  Con ello, los egipcios reconocieron y eventualmente lograron demostrar que la solución a sus problemas residía en su propio esfuerzo y determinación, y no con la intervención de otros gobiernos y menos de grupos islámicos extremistas.

Ahora bien, si hemos de comparar la realidad nicaragüense con la egipcia, veríamos que lo que ha logrado don Daniel Ortega muy hábilmente es dividir a la oposición política formal, mientras que Hosni Mubarak prácticamente había proscrito la suya.  Sin embargo, fuimos testigos que en Egipto no fue la oposición como institución la que dio inicio a las manifestaciones.  Igualmente, en Nicaragua pareciera estarse gestando un sentimiento de protesta desde abajo hacia arriba, que es como precisamente suelen funcionar algunas veces estas cosas.

Como ejemplo, durante la reciente Marcha Virtual en Facebook del 25 de febrero recién pasado en nuestro país, nosotros mismos constatamos que las redes sociales han probado ser canales muy prácticos para evadir las cortapisas gubernamentales –tanto las formales como las improvisadas–, precisamente por permitir la conexión en masa, en “tiempo real”, de los manifestantes.  Así, vimos cómo, durante la mencionada Marcha Virtual convocada por el señor Javier Báez, fue un total aproximado a 14 mil los usuarios de Facebook que participaron de la misma, lo cual según algunos entendidos la hace la actividad en línea más concurrida que ha habido en Nicaragua.

Pero si hemos de poner el dedo en la llaga, nos preguntamos…  ¿Será que nos vamos a conformar con que, por sus pistolas, el señor Ortega vaya donde su sastre personal para que le confeccione, a la medida, una candidatura evidentemente inconstitucional?   Si no lo hacemos, bien podríamos aprovechar una excelente oportunidad que sería precisamente declarando como el Día Nacional de la Ira aquel en que a don Daniel le sea aceptada la inscripción de su inconstitucional candidatura.

Propongámonos para que en esa jornada nuevamente protestemos a través de todas las redes sociales disponibles;  pero además, ese mismo día podemos gritarle al mundo, de manera pacífica pero firme, frente a cada instancia nacional, departamental y municipal del Consejo Supremo Electoral, que como nicaragüenses tenemos el derecho humano de contar con una identidad, exigiendo la cédula que nos identifica como ciudadanos aptos para ejercer el sagrado derecho al sufragio.

Sólo así será que podremos, acaso, darnos cuenta de si es en Nicaragua que se va a hacer sentir después Facebook.